Hay amores que se desean toda la vida y, aun así, terminan convirtiéndose en una condena.
Valentina Bellini lleva toda su vida amando al mismo hombre. Alessandro Vescari siempre ha estado cerca: en los recuerdos de su infancia, en las reuniones familiares y en cada uno de esos pequeños momentos que ella guardó como si algún día fueran a significar algo para él.
Pero crecer no hizo que Alessandro la mirara de otra manera. Al contrario, el hombre en el que se convirtió es frío, orgulloso y demasiado sincero cuando se trata de recordarle que nunca la amará.
Cuando los intereses de dos familias poderosas los conducen hacia un matrimonio arreglado, Valentina se enfrenta a una decisión capaz de cambiar su vida. Podría rechazarlo y renunciar al hombre que ha amado durante años, o aceptar y convertirse en la esposa de alguien que ya le ha dejado claro que su corazón pertenece a otra mujer.
Claudia tiene el amor de Alessandro, su atención y esa ternura que Valentina siempre ha deseado recibir. Y está dispuesta a defender lo que considera suyo, incluso si eso significa recordarle a Valentina cuál es su lugar.
Alessandro, por su parte, cree que puede convertir el matrimonio en un simple acuerdo: compartir un apellido, cumplir con sus familias y mantener sus sentimientos lejos de ella. No imagina que convivir con una mujer que lo ama, mientras él insiste en tratarla como una obligación, podría enfrentarle a emociones que nunca quiso considerar.
Valentina tendrá que aprender que amar a alguien no significa tener derecho a su corazón. Y Alessandro descubrirá que las decisiones tomadas sin sentimientos también pueden tener consecuencias.
Porque aceptar un matrimonio sin amor es una cosa.
Sobrevivir a él cuando el corazón lleva toda la vida enamorado de la persona equivocada es otra muy distinta.