La esposa del Duque de Hierro

El duque y la desconocida

Cuando Liora llegó a Valemont, Darian la esperaba en el salón principal del ducado.

Había imaginado a una mujer orgullosa, segura de su posición y lista para desafiarlo. Sin embargo, la joven que entró parecía querer desaparecer.

Liora evitó mirarlo directamente.

— Mi lord — saludó

— Liora

Ella hizo una pequeña reverencia y tomo asiento frente a la atenta mirada del duque.

— Espero que el viaje haya sido cómodo —

— Si — respondió tímida

Darian esperó e intentó continuar la conversación.

— A este punto debes estar al tanto de nuestro compromiso, este matrimonio beneficiará a ambas familias — continuo él.

— La alianza entre Valemont y Arven es importante.

— Lo sé, contestó la joven

— Pero una alianza no significa que tengamos que convertir nuestra vida en una prisión.

Liora fruncio ligeramente el ceño

— ¿Qué quiere decir? —

Darian hizo una señal a uno de sus sirvientes, quien colocó un documento sobre la mesa.

— He preparado un contrato con algunas condiciones para nuestro matrimonio.

Liora miró el documento con desconfianza.

—¿Un contrato?

Ella se acercó a la mesa, pero no tomo el documento.

—¿Qué condiciones? —

— La primera — dijo Darian

Ninguno de los dos será obligado a compartir habitación si no lo desea.

Liora lo miró sorprendida

— ¿Y la segunda?

Podrás conservar, tus pertenecias y cualquier propiedad que pertenezca a tu familia.

No podra abandonar el castillo sin informarle antes.

Debera aprender sobre la administración del ducado de Alvern.

—¿ Y que espera usted de mí a cambio?

Darian guardó silencio durante unos segundos.

— Se cumplirán nuestras responsabilidades, asistiras a las ceremonias oficiales cuando sea necesario y mantendremos la apariencia de una unión estable frente a la corte.

Liora lo miro incrédula

— ¿Solo eso?

— Solo eso, respondió él

Darián tomo la pluma y la dejo sobre el documento.

— Hay una última condición.

— No habrá obligaciones entre nosotros que no sean aceptadas por ambos.

El silencio reino en la habitación

Liora volvió a leer el contrato

Por primera vez desde que había recibido la noticia del compromiso, sintió que podía respirar.

— Firmaré

Darian asintió

Liora tomo la pluma y firmó, Darian hizo lo mismo.

El documento quedó entre ambos, sellando la unión.




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