La traición de Aldren había dejado a Valemont debilitado habían perdido provisiones y varios puestos de vigilancia habían quedado expuestos. Darian sabía que Blackthorn no tardaría en aprovechar aquella información por eso ordenó reforzar las murallas y mantener a los soldados en alerta durante toda la noche.
Blackthorn ya se había adelantado el ataque comenzó antes del amanecer las campanas de Valemont resonaron con fuerza, despertando a los habitantes.
—¡Nos atacan! —gritó un guardia desde las murallas.
Darian salió y corrió hacia el patio.
A lo lejos, entre la oscuridad, podían verse decenas de antorchas avanzando hacia el ducado.
Blackthorn había reunido un formidable ejército.
—¡Cierren las puertas! —ordenó Darian—. ¡Todos los soldados a las murallas!
Los hombres corrieron hacia sus posiciones.
Liora apareció poco después.
—¿Qué está pasando?
Darian la miró.
— La guerra ha comenzado
Durante un instante, Liora sintió que el miedo volvía a apoderarse de ella
Darian sostuvo su mirada.
—Quédate dentro del ducado
Liora negó con la cabeza.
—No
—Liora...
—Tú necesitas dirigir a los soldados. Yo puedo encargarme de los habitantes
Darian quiso protestar, pero sabía que tenía razón.
—No te alejes de los guardias
—Lo prometo
Darian tomó su mano durante un instante.
—Ten cuidado
—Tú también
Se separaron.
Los primeros proyectiles impactaron contra las murallas el estruendo hizo temblar las calles.
—¡Flechas! —gritó un soldado.
Una lluvia de proyectiles cruzó el cielo los habitantes corrieron hacia los refugios mientras los soldados respondían desde las murallas.
Darian levantó su espada.
—¡Mantengan las posiciones! ¡No permitan que lleguen a las puertas!
El combate se extendió por las murallas los soldados de Blackthorn conocían los puntos más débiles de las defensas gracias a la información entregada por Aldren, habían encontrado una sección menos protegida.
—¡Mi lord! —gritó un soldado—. ¡Están atacando el sector este!
Darian corrió hacia allí.
—¡Refuercen esa posición!
Mientras tanto, Liora recorría las calles.
—¡Lleven a los heridos al salón principal!
Varias personas comenzaron a obedecer.
—¡Necesitamos agua!
—¡Yo iré! —respondió una joven.
—¡Y mantengan despejados los caminos! ¡Los soldados necesitan poder regresar!
Liora ayudaba a transportar agua y vendas mientras organizaba a quienes podían colaborar.
Un hombre herido cayó cerca de ella.
—¡Ayúdenlo! —ordenó.
Dos habitantes corrieron para levantarlo.
—Mi señora, las familias de la zona norte están atrapadas
Liora miró hacia las murallas el humo comenzaba a cubrir parte del cielo.
—Reúnan a todos los que puedan caminar y llévenlos al refugio central
—¿Y usted?
Liora tomó otro recipiente de agua.
—Yo me quedaré aquí
—Pero es peligroso
Ella miró hacia las murallas.
—Todos estamos en peligro
Las calles se llenaron de humo, gritos y el sonido de las armas apesar del miedo, los habitantes continuaron ayudándose entre ellos. Los artesanos reparaban puertas dañadas, las mujeres atendían a los heridos, los demás llevaban agua y alimentos.
Valemont resistía en lo alto de las murallas, Darian luchaba junto a sus soldados. Blackthorn consiguió acercarse a las puertas, pero los defensores lograron contenerlos Darian vio algo entre el humo, Liora.
Estaba en medio de las calles, ayudando a los heridos y dando instrucciones.
No llevaba una espada pero cada vez que alguien parecía dispuesto a rendirse, su voz conseguía devolverle el valor.
—¡No retrocedan!
—¡Ayuden a los heridos!
—¡Mantengan las puertas despejadas!
Darian la observó durante unos segundos.
Liora había conseguido que los habitantes dejaran de luchar únicamente por sobrevivir ahora luchaban por permanecer juntos.
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Editado: 01.10.2026