La Flor Mas Bella Del Mar (shuraxafrodita)

Capitulo 4 (Exploración)

Saliendo de aquel lugar donde el show se ha arruinado, y el rey Manitón está sumamente enojado, pues su querido hijo menor no está presenta en este evento que lo presentaría ante el mundo marítimo en su gran debut.

Pero, si nos vamos a otro lugar… Uno muy, muy alejado dentro del mar, justamente donde la oscuridad parece reinar en todo su lograble esplendor, junto a restos de barcos hundidos sumamente viejos, ya casi destruidos por el paso del tiempo, un joven sireno de cabellos celestes qué ondean por el agua, haciéndolo creer que tiene un enorme volumen en ellos, su piel es clara de un tono damasco, posee un bonito lunar debajo de su ojo izquierdo, con una mirada celeste brillante, cuerpo delgado, bien formado pero suave y adorable pro ser un Doncel, su larga y bonita cola tiene escamas rosas, con tonalidades celestes a contra luz. No cabe duda que es un ser sumamente magnifico como hermoso, capaz de quitarle el aliento a cualquiera por su belleza.

Sonriente curioso ante lo que sus ojos ven, esas preciosas joyas llenas de emoción ante lo desconocido.

Al parecer no está para nada solo, ya que una voz rápido llama su atención, haciéndolo perder su concentración del punto de interés al escucha su nombre.

-Afroriel, espérame- Se nota el cansancio su compañero, como si el tan solo nadar le costará mucho. Aunque también tiene mucho que ver con que el sirenito sea bastante rápido nadando como para dejarlo atrás.

Con voz autoritaria y sería hace una mueca de enfado, y a la vez una seña con su mano derecha qué se acerque a él -¡¡¡SHUNDER!!! ¡¡¡APRESÚRATE!!!- Apenas si le dice esto, dirige de nuevo su vista al objetivo que lo tiene encantado.

Mientras un pececito algo regordete y bonito de color rosa con rayas verdes, con mechones de la misma tonalidad en su cabeza y aletas laterales como trasera, se acerca a toda la velocidad qué le permite sus pequeñas aletitas, renegando un poco a la vez –Ya no puedo…- Deja salir un jadeo cansino -Nadar más rápido- Se queja cansado, llegado junto al joven sireno, qué no deja de estar asombrado ante lo que tiene delante de sus ojos, como si fuera la octava maravilla del mar.

-Aaah- Expresa su asombro ante lo que sus celestes ojos brillantes aprecian -Allí esta- Señala con su dedo índice de la mano izquierda el objeto de su atención, y como si se tratara de magia, una luz qué se cuela del exterior del mar, alumbra lo que aparece ser un muy viejo barco de madera ya podrida, qué se debe haber hundió ya hace mucho, mucho tiempo. La madera ya está hinchada, la cruceta ya está derrumbada, al igual que el hecho de la usencia de las velas. Puede lucir sumamente horrible ese lugar, y hasta aterrador para muchos, sobre todo para el pececito de colores rosa y verde, pero para el curioso serenito, es un maravilloso tesoro.

-¿No es fantástico?- Su tono de ensueño, encontrando belleza en ese barco creado por humanos.

-Si… Claro… Fantástico- Shunder, habla cero convencido, haciendo una cara de disgusto y desgarro a lado del peli celeste -Vámonos de aquí- Habla tratando de convencer al contrario, aunque está muy nervioso por el asunto, pues… Conoce las advertencias sobre el cementerio de barcos, ya que representa un terrible peligro para cualquiera.

Gira sus ojos fastidiado, frunciendo el ceño -Shunder- Con tono molesto pronuncia el nombre del pececito qué rápido quiere alejarse de allí, pero es atrapado por la mano del sireno -¿No me digas que te está dando miedo?- Le regaña, mientras con su impulso y apoyándose en la cruceta del barco donde se había quedado para admirar su siguiente objetivo, prosigue a nadar rápido hacia aquel otro devastado gigante de madera, llevando a su pequeño acompañante arrastras de la cola.

-¿Miedo a mi?- Pregunta indignado, zafándose del agarre del contrario, quedándose un poco atrás, mientras habla claro y fuerte -¿Cómo crees?- Pero no es nada tonto, no se va a quedar por completo solo, al contrario por más miedo que tenga va juntos a su amigo para no perderse o que algo malo le pase.

Sobre todo porque siempre le habían enseñado que debía ser valiente y no solo quedarse temblando como un cobarde.

Es lamentable que esos pensamientos aun vengan de vez en cuando a su mente, pero los trata de ignorar.

-Lo que pasa es que… El ambiente está un poco… Húmedo- Se justicia durante el nado, para no admitir lo evidente, el miedo absoluto en su ser -Y siento como que me va a dar algo- Cierra sus ojos y saca su lengua para verse algo mal, casi enfermo, poniendo de manera dramática su aleta sobre su frente. Sin embargo y al notar que eso no funciona con el peli celeste, abre uno de sus ojos y trata de sigue con sus fingidas excusas -Tengo tos- Se acerca hacia el distraído joven que ve por una de las ventanas circulares del barco hacia dentro, para que rápido el pececito empiece a toser a su lado -Cof, cof cof-

Esto hace que el Tritón lo mire disgustado, mientras esta de cabeza y aleja su vista de la ventana, pero no le toma mayor importancia al asunto.

Con bolsa en mano de color blanca, esta decidido a seguir su aventura con o sin su amigo -Bueno…- Susurra, pues conoce los peligros del entorno, pero puede más su curiosidad a lo desconocido y maravilloso de otro mundo -Yo voy a entrar- Se asoma más interesado a la ventanilla, tan sonriente que su bello rostro parece iluminarse, adornado por su cabello que juega en el agua -Si quieres quédate a cuidar qué no vengan pulpos, calamares, o cualquier otra cosa- Lo compadece un poco, para as mejor darle otras indicaciones según más seguras a su amiguito, para acto seguid y de forma rápida pasar por esa estrecha entrada, que gracias a su complexión le ayuda entrar, dejando atrás al contrario.

El cual contesta a esa propuesta muy feliz -Sí. Yo cuido…- Asiente gustoso de no tener que ir a esa peligrosa aventura -Qué no vengan…- Estando sonriente, posicionándose a escasos centímetros de la ventanilla por donde entro Afroriel, apenas se da cuenta de lo que acaba de aceptar -¡¡¡¿QUÉ?!!! ¡¡¡¿CALAMARES?!!!- Al entender bien lo que prometió, se sorprende y aunque no quiere gritar alterado por la sola idea de estar en ese lugar completamente solo y con esa posibilidad de predadores.



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En el texto hay: crossover, saint seiya yaoi, la sirenita

Editado: 21.10.2026

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