La Marca de la Luna

Epílogo – El legado de la Luna

Años después, el bosque era otro. La paz reinaba, y las cicatrices de la guerra habían sanado. Las casas eran más fuertes, los campos más verdes, y la manada había crecido.

En el claro central, bajo la luz plateada de la luna, se veía a Lyria corriendo entre los lobeznos de su edad. Su cabello brillaba como un hilo de plata, y en sus ojos había el mismo destello dorado de su padre. Era risueña, curiosa, y cada vez que caía al suelo, se levantaba sin llorar, con la determinación heredada de Selene.

Selene observaba esa escena con una sonrisa tranquila, apoyada contra el pecho de Aiden. Su corazón ya no estaba marcado por las pesadillas de su infancia ni por el miedo a perderlo todo. Ahora solo quedaba paz.

—¿Lo ves, Selene? —susurró Aiden, abrazándola—. Ella será más fuerte que nosotros.

—Lo sé —respondió ella, acariciando su brazo—. Y no estará sola. Tiene a toda la manada… y tiene a la Luna.

En ese instante, Lyria se detuvo en medio del claro y levantó los brazos hacia la luna llena. Un haz plateado pareció iluminarla por completo, arrancando murmullos de asombro de todos los presentes. Era como si la diosa misma confirmara que aquella niña era su bendición para la manada.

Selene sintió las lágrimas resbalar por sus mejillas, pero no eran de tristeza. Eran de gratitud. Todo el dolor, todo el pasado, todo lo que había sufrido, la había conducido a ese instante.

Aiden la tomó de la mano.

—Nuestro legado está a salvo.

Selene sonrió, mirando a su hija brillar bajo la luna.

—Sí. Al fin estamos en paz.

Y bajo ese cielo eterno, donde los aullidos ya no eran de guerra sino de celebración, la historia de Selene, Aiden y Lyria quedó escrita para siempre en la memoria de la manada: la historia de la loba marcada que encontró en el amor, en su compañero y en su hija, la verdadera bendición de la Luna.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.