La mujer del alfa

Capítulo 5

Perséfone: eres un hombre lobo decidido. Pero no es nada correcto que hayas entrado de esa manera a mi recámara y tus padres ya saben de los planes que tienes conmigo.

Leónidas: todavía no he hablado con ellos. Solamente que mi hermana se encargó de decírselo y mañana hablare personalmente con ellos, mi hermosa luna.

Perséfone: nunca se me paso por la mente casarme. Ahora tendré que hacerlo contigo, además compartimos el mismo destino y si lo rechazamos te puede ir mal a ti.

Leónidas: la diosa luna fue demasiado misericordiosa conmigo y lo que no entiendo es la razón del porque te encontré hasta este momento, eso sí que es extraño.

Perséfone: seguramente se debe a que en pocas ocasiones ibas a visitar a tu familia. Esa sería la razón principal de todo esto y desde hace años he sido amiga de tu hermana.

Leónidas: eso significa que tenemos mucho tiempo perdido. Nada más que lo sabré recuperar y siento que llegue en el momento justo a tu vida.

Perséfone: eres como esos hombres que están enamorados de sus novias y como ya me viste deberías de irte a tu casa. Porque no quiero que mis padres entren y te vean aquí.

Leónidas: tendré mucho cuidado cuando venga a verte. Necesitas recordar quien soy yo y me encargare de hacerlo todos los días, además vendré por ti para llevarte a la escuela.

Perséfone: no es necesario que lo hagas. Siempre me he ido en el autobús escolar y ahora que me acuerdo mi mochila se quedó en la casa de tus padres.

Leónidas: le pediré a mi hermana que te la lleve a la escuela para poder irnos directamente, así que no te preocupes por algo como eso. Entonces necesitare otro beso de despedida de mi hermosa luna.

Él se acerca a ella para besar nuevamente sus labios y la empieza a besar con demasiada ternura. El necesitaba ir lento con ella a pesar de que eso no estaba en su naturaleza de hombre lobo, ya que ellos eran conocidos por ser impulsivos con su pareja eterna. Leónidas se separa de ella y necesitaba recordar siempre que Perséfone era suya para resistir este tiempo sin ella

Perséfone: por alguna extraña razón no quiero que te vayas y siento que te extrañare. No puedo creer que me esté pasando esto y mucho más que lo hablara contigo.

Leónidas: ese es el efecto de la marca que tienes en tu cuello. Ahora puedes entenderme un poco más y las parejas que se encuentran nunca han podido estar separadas.

Perséfone: deberíamos de acostumbrarnos, aunque esto sea difícil para nosotros. Porque quiero tener un noviazgo normal como lo hacen los demás, pero con mucho respeto.

Leónidas: las costumbres que tienen los humanos son diferentes a cómo eran en el pasado. Además, me estas pidiendo que sea un caballero contigo.

Perséfone: así quiero que seas conmigo y quiero que me regales flores, chocolates y obsequios. Eso no sería difícil para ti hacerlo, ya que necesitare que seas un hombre romántico conmigo, si en verdad me amas harás todo lo que te estoy pidiendo y lo único que se de los noviazgos es a través de los libros de romance que siempre he leído y también se me olvido decirte que me regales libros.

Leónidas: elegiré con mucho cuidado tus obsequios y si quieres flores te las daré todos los días igual como los chocolates. Necesito darte gusto en todo lo que me estas pidiendo.

Perséfone: eso quiere decir que mañana las tendré. Ahora si no te quito más tu tiempo, porque debemos de descansar y tú debes de irte antes de que te pida que te quedes a mi lado.

Leónidas: estaría encantado de hacerlo, pero respeto tu decisión. Solamente que mi alma de hombre lobo no está de acuerdo conmigo.

Él se despide de ella para irse de su recámara. Leónidas lo hace sin ser visto por nadie y cuando llega a su auto se sube para dirigirse a su casa y tiempo después llega, pero al momento de hacerlo se baja del auto

En la casa del alfa

Blake: pensé que la razón de tu tardanza es que ya la traías contigo. Necesito decirte que tu padre acaba de hablar y quiero verte mañana en su casa.

Leónidas: eso era de esperarse. Mañana iré cuanto haya llevado a mi hermosa luna a su escuela y en la tarde hablare con los padres de ella para decirles las intenciones que tengo con su hija.

Blake: nunca se ha visto que un hombre lobo le pida permiso a nadie de hacer lo que quiere. Esta sería la primera vez que verán mis ojos algo como eso.

Leónidas: entonces me acompañaras a ver a mis padres. Esto únicamente lo hago para que ella me ame y así está justificado mi comportamiento.

Blake: sabía que esa era la única razón para que lo hicieras. Definitivamente tu luna te cambiara de una manera positiva, porque ya no tienes el mismo carácter que ayer.

Leónidas: acaso estas insinuando que tengo mal carácter y en este momento te puedo dar la razón. Porque la causa de eso es que Perséfone me hacía mucha falta.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.