La Orden de Horus

13. Fugitivos

ᶜʰᵃᵖᵗᵉʳ ᵗʰⁱʳᵗᵉᵉⁿ

ᶠᵘᵍⁱᵗⁱᵛᵉˢ

Nadie era capaz de abrir la boca

Nadie era capaz de abrir la boca. Estaban tan avergonzados de no haber cumplido con su trabajo... Probablemente iban a ser todos despedidos. Se había convocado una reunión urgente en gran hall que había al entrar en la base, El Consejo estaba sobre un escenario, siendo observado por el público, expectantes de que lo que dirían, cómo iban a afrontar la situación... La huida de La Orden era algo grave y nunca se había dado algo así. Riagard estaba sentado en el medio, sus manos entrelazadas y apoyadas en la mesa, levemente inclinado y cabizbajo tratando de buscar las palabras adecuadas para comenzar su discurso.

El Ancestral se encontraba de pie en una esquina. El Consejo estaba muy enfadado con él por no hacer nada, La Orden era su responsabilidad y les había dado demasiada libertad. No eran confiables desde el principio, aquella chica Olimpia tenía más contras que pros, y los otros tres eran tolerables hasta que actuaron en su contra. No entendían en que estaba pensando El Ancestral a la hora de elegirlos, pero debían decir que había fallado por primera vez en miles de años.

—Hermanos y hermanas —comenzó diciendo Riagard y poniéndose de pie—. Lo que ha sucedido horas antes es una auténtica tragedia. Esta gente ha decidido burlar nuestra seguridad y reírse de nosotros en nuestra cara. Ellos no son La Orden de Horus. ¡Son nuestro enemigo! —Alzó la voz y la gente que estaba frente a ellos comenzaron a gritar—. Han metido sus narices donde no debían, no han seguido nuestras reglas y no han respetado nuestra cultura, esto merece un castigo.

—La Orden no sabía en lo que se estaba metiendo —intervino inmediatamente El Ancestral colocándose al lado de Riagard quien le fusilo con la mirada—. No se les puede castigar porque nadie les enseñó nada de nuestra historia ni cultura.

—Entonces eso es su culpa —interrumpió Riagard con una sonrisa burlona—. Usted era el encargado y no les presto la atención suficiente. Ahora mire, todo este descontrol —abrió los brazos y señaló al público—. Esto es su culpa y deberá arreglarlo.

—Lo haré —encaró a las personas que le observaban—. Me haré responsable de mis actos y solucionaré este desastre. ¡Pero ellos sí son La Orden de Horus! ¡Ellos nos cuidarán y protegerán de los males que nos acechan constantemente! No les demos la espalda, porque eso no solucionara nada —se dirige de nuevo hacia Riagard. Él sonrió y negó con la cabeza.

— ¡Ya habéis oído! El Ancestral se hará cargo, pero hasta que esto no se solucione, ¡declaro a La Orden de Horus como enemigos y fugitivos! Si alguien los encuentra, tiene la orden de traerlos aquí vivos, no importa en qué estado —el hombre canoso sonrió al ver como todos aplaudían y asentían de acuerdo con sus palabras. El miembro del Consejo miró de reojo al Ancestral—. Comienza el contrarreloj, Ancestral.

━━ 𓂀 ━━

Logan llevaba un buen rato pilotando la nave. Hefesto había decidido descansar en una silla frente a Olimpia quien seguía inconsciente. Dark se encontraba junto a Logan, mirando las nubes que chocaban contra el grueso cristal del frente de la nave.

Dark suspiró y se agarró el entrecejo manejándolo con estrés. El historiador estaba más callado de lo habitual, iba muy concentrado en manejar los controles y si él no habla, entonces se formaba un gran silencio en el ambiente.

— ¿Crees que está bien lo que hemos hecho? —Dark rompió el silencio que los tenía tan adormilados. Logan ni siquiera le miró, siguió pilotando como si nada.

—Lo hecho, hecho está. No debes seguir comiéndote la cabeza por ello. Hicimos lo que teníamos que hacer en su momento y ahora estampa aquí —el cazador asintió con la cabeza entendiendo que el rubio no quería hablar de ello por lo que cambio de tema.

— ¿A dónde vamos? —cuestionó mordisqueando su uña.

—Estamos cerca de un pueblucho en medio de la nada. Ahí hay alguien esperándonos —Dark se incorporó inmediatamente en su asiento al escuchar que había "alguien" esperando por ellos.

— ¿Cómo que "alguien"? ¿Qué has hecho, Logan?

—Cuando estuve buscando información en la base, encontré los archivos de trabajadores que han pasado por ahí durante años y años. Encontré el archivo de un hombre el cual se retiró y ahora vive por esta zona, aparentemente decidió renunciar al descubrir algunos secretos que escondía la base. Decidí que era una buena idea contactar con él y que nos acogiera por un periodo chiquitín de tiempo —explicó con calma rascándose la barba que comenzaba a crecer en su barbilla. Dark se levantó escandalosamente y sin poder creer lo que había hecho Logan.

— ¿¡Es una broma!? ¿Acabas de confiar en alguien que no conoces? ¿Y si nos hace daño? ¿Y si nos entrega de nuevo? ¿¡Es que acaso no piensas las cosas antes de hacerlas!? —el grito fue suficiente para despertar a Hefesto y que Olimpia comenzara a salir de su estado de inconsciencia. Logan colocó el piloto automático y se levantó enfrentándose a Dark.

—Escucha, sé que parece una idiotez y algo impulsivo pero abandonó la base por la misma razón que nosotros lo hicimos —levantó las manos en son de paz—. Era eso o dormir en la nave durante noches y noches. ¡Además Molly Mi me ayudó, ella es confiable!

—A la próxima vez, consulta las cosas a tu líder —siseó entre dientes y empujándole por el pecho para luego marcharse. Pasó al lado de Olimpia quien se encontraba observando la discusión junto a Hefesto y el dio una corta mirada donde ella pudo ver toda la rabia contenida.




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