A pesar de tales situaciones, nosotros seguíamos juntos; yo siempre era el que buscaba solucionar los problemas, aunque ella a veces también lo hacía, y así manteníamos nuestra relación, aquella que se había vuelto un refugio para mi ansiedad.
Pero cuando no se discuten las cosas de manera apropiada, jamás se puede encontrar una solución, así que una noche decidí comentarle a Daniela mis incomodidades con respecto a la falta de atención y afecto que tenía ante mí. Pensé que lo tomaría de una mala manera, pero no fue así; al contrario, las cosas comenzaron a mejorar, y así decidimos hablar más al respecto de nuestras incomodidades y sentimientos.
Pero suelen decir que todo lo que se construye a medias pronto se derrumba, y así fue.
Un mes antes de las vacaciones del colegio, yo le había comentado a Daniela que posiblemente me desconectaría de las redes sociales durante el periodo de vacaciones, ya que me ayudaba a centrarme en mí mismo y en mis entrenamientos intensivos. Ya que practicaba voleibol en una academia, tenía entrenamientos y todo eso aun cuando estaba en el colegio, pero no me dedicaba al 100%. A veces solía ir a los entrenamientos, o si no iba a trotar o al gimnasio para mantener un poco mi cuerpo...
No era constante porque tenía que darme tiempo para hacer todas mis obligaciones, y las vacaciones eran mi momento para recuperarme física, mental y emocionalmente, entrenando duro y centrándome en mí mismo para poder volver a mi estado emocional de siempre.
Aunque en un inicio pensé que se lo tomaría a mal, no fue así, al contrario, ella lo aceptó de la manera más madura posible, y entonces en ese último mes me dedique a estudiar y en ocasiones a llamarla para ver películas o simplemente hablar, así éramos los dos, tan complejos y simples a la vez.
Lo cual hacía que mi interés en ella se intensificara cada vez más, porque los días jamás eran iguales como el anterior; siempre teníamos alguna dinámica con la que interactuar, pero jamás para hablar seriamente, por lo cual creo que fue el factor que afectó más gravemente a nuestra relación, aquella por la que éramos conformistas y egoístas al no compartir nuestros sentimientos y pensamientos propios. Por eso y muchos otros factores, nosotros fracasamos.
Por ello he escrito estas palabras, para que usted, aquel que lee esto, sea mejor que yo, y sepa dar soluciones a problemas que yo jamás supe dar, para que así usted mantenga mejores relaciones amorosas de las que yo pude llegar a tener, y para que cuando todo termine usted pueda sentirse satisfecho de todo lo que hizo, considerando que usted hizo todo lo que estuvo a su alcance para mantener aquella relación, la cual jamás debió depender solo de usted. Para que note con sus propios ojos que usted no estuvo equivocado en sus acciones, sino que fue un guerrero y supo dar batalla, un poco siquiera, para mantener aquella bella flor, y así no fracase como yo, que deje caer todas mis máscaras y quede completamente desnudo ante el mundo, aquel mundo cruel que me mantenía en esta vida.