Al llegar al comedor, se encontraron con Lucas, Donovan y Ebert.
—Buenos días Garrett y princesa.
—Buenos días —Saludo—, papá baja a Ayhan.
Ella quería bajar y acercarse a los niños, pero su padre solo siguió caminado pasando a lado de todos.
Se acercó a una silla y la dejo encima. Aún si Ayhan bajo y se acercó al niño.
—¡Lucas! —Lo abrazo.
Todos los presentes se quedaron inmóviles, mirando a los dos niños.
—Ho-hola Ayhan.
No pudo corresponder el abrazo ya que noto la fría mirada de Garrett. Lucas se asustó solo bajo su mirada.
—Ven Lucas, vamos a desayunar —Tomo su mano y lo guío.
De nuevo Garrett ayudo a Ayhan a sentarse, por otro lado, Lucas se sento a su lado sin levantar la vista.
Donovan en silencio se acercó a Ayhan y se arrodilló ante ella.
—Disculpa Ayhan, yo debí estar en tu lugar.
Ella sin entender lo que sucedió a miro a su padre, a Ebert y luego regreso su vista a Donovan.
—¿Castigaste al niño?
Ebert arregló sus gafas.
—Era algo que debía hacer, si él hubiera estado más atento, la señorita no hubiera sido secuestrada.
—Ebert ya te he dicho, el niño es aún pequeño para ser un escolta.
—Ebert no debe ser malo con Van, él es mi amigo.
Él solo suspiró y asintió.
—Sientate Van, vamos a desayunar
Donovan posó su vista en su padre esperando que dijera algo.
—Has lo que diga la señorita —hablo sin mirarlo.
Ebert siempre le decía que debía obedecer y servir en todo a Ayhan, así como él servía a Garrett. Cuando ella fue secuestrada, Ebert culpo a a Donovan, lo castigo y golpeó.
«Si no pudiste evitarlo, debiste ofrecerte en su lugar »Le reprochó mientras con un látigo golpeó sus pantorrillas.
En silenció, Donovan también se sentó, sin mirar a Ayhan.
—¿Nonovan, estás triste porqué Ayhan tiene otro amigo y crees que ya no te va a querer?
—Pfff.
Escucharon que alguien contuvo la risa.
—No señorita.
Ebert se acercó y sentó al lado de Donovan.
—Él solo se siente culpable por lo sucedido.
—Esta bien Van, a Ayhan no le pasó nada y mira —Señalo a Lucas—. Tenemos un nuevo amigo.
Ella sonreía, sin embargo Donovan no reaccionó.
—Lo siento, fue todo mi culpa. Debieron llevarme a mi-
—¡Nonovan! —Ayhan golpeó la mesa sorprendido a todos—. No es tu culpa, no digas eso.
Garrett cuervo sus labios y acarició la cabeza de su hija.
—Esta bien señorita, Donovan entendió que no debe descuidarla.
Ayhan no le dió importancia a lo dicho, y su rostro se iluminó pensando que todo ya estaba bien.
.
.
.
—Niños, por ahora se quedarán en casa.
—¿Papá, ya no iremos a la escuela?
Garrett tenso la mandíbula, tratando de sonreírle.
—No, ya no irás allá.
Ella bajando su cabeza y arqueando sus cejas murmuró.
—¿Papá, por culpa de Ayhan ya no iremos?
—No es así cariño —Se hagacho a su altura—. Ese lugar no era muy seguro, así que buscaremos otro para que puedas ir.
—¿De verdad? —Sus ojos volvieron a brillar.
Él asintió para besar su frente.
—Por ahora juega con tus amigos. Papá irá a trabajar.
—Esta bien papá —Dio media vuelta y corrió hacia los niños—. Adiós papá, ten un buen día.
Tomo la mano de ambos y corrió junto a ellos al jardín.
—Van, te presentaré a mi nuevo amigo, Lucas. Lucas, él es Nonovan.
Ambos niños cruzaron miradas para luego, voltear hacia otro lado.
—Bueno vamos a jugar.
—¿Qué quieres jugar?
—¿Que deseas que hagamos?
Ambos niños preguntaron a la vez.
—¡Juguemos a las escondidas!
—Ayhan, tu amigo no conose la mansión.
—Es verdad —Penso por un momento—, entonces solo nos vamos a esconder aquí en el jardín.
Ambos niños no querían, pero al ver su entusiasmo aceptaron.
—Van, tú contarás. Nosotros vamos a escondernos.
Él asintió se tapo los ojos y comenzó a contar.
—1... 2... 3...
—Vamos —susurró riendo, para tomar la mano de Lucas y correr de nuevo.
~ ~ ~
Garrett de nuevo bajo hacia los calabozos, junto a Ebert, Alessandro y Luciano.
Los 3 prisioneros habían sido llevados a una nueva celda en dónde estaban atados con cadenas, suspendidos en el aire.
Tenían ojeras, parecían cansados y murmuraba algunas sin sentido
—¿No se durmieron?
—No señor. Como ordenos, no les dejamos dormir, beber agua o comer.
Garrett asíntio, se quitó su chaqueta y se acercó.
—Señor nosotros no hicimos nada, perdonenos —Uno de los hombre empezó a explicar.
La mujer a su lado balbuceaba cosas mientras lloraba.
—¿Quiero saber, qué le hicieron a mi hija mientras la tenían secuestrada?
—¡Yo no se nada! Vittorio y yo llegamos tarde, y ella ya tenía las heridas. Todo fue culpa de ella y su esposo —Aclaró.
Garrett solo dió un paso al lado y observó a Vittorio.
—Tú...
Este levantó la vista y sus miradas se encontraron.
—Quiero saber, si le hiciste algo a mi hija.
—No —contestó—, solo le leí algunos cuantos y cure sus heridas.
—S-sí, yo puedo asegurarlo —Intervino su compañero—. Nosotros no le hicimos nada, puede preguntarle —Agrego.
Garrett entrecerró sus ojos. Aún no estaba convencido de la inocencia de ellos.
—Y-yo tampoco, de verdad. E-ella me dió un manzana, nada más —La mujer añadió.
—¿Manzana?
—S-sí, solo eso. Ella jamás estuvo en peligro, además tampoco estaba asustada.
—La princesa jamás se asustaría por cosas como está, ella sabe que el jefe irá por ella —Luciano añadió sonriendo.
Los demás asentían por instinto.
Garrett recordó que su hija siempre llevaba algo de fruta y le encantaba compartirlo con las personas que le agradaban.
—¿No sabían que era mi hija?
—¡No!, no sabíamos nada.
—Nosotros no trabajamos para otras personas o organizaciones. Solo tomamos niños al azar —Explico Vittorio.
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Editado: 21.10.2026