La Revolución Del Ejército I: Los Experimentos Malditos

Capítulo 7

Semanas antes en Danderz

La casa era grande y hasta decir que era una casa era erróneo, más bien parecía una mansión, los techos eran altos y las habitaciones eran bastante grandes, más de lo que le gustaría a Arivel, siempre pensó que tanto espacio solo para cuatro personas era estúpido y esa visión se incrementó cuando conoció años atrás a una joven de Simez llamada Menry Pane.

— No deberías comer tanto, pronto tendrás que ir a Termachot con el ejército y no le agradará que tengas tanto peso — Bursu Ylleta, mujer de 42 años que había vivido toda su vida a costa de lo que ganaba su marido, una mujer a la cual le gustaba mantener todo bajo control incluso a sus hijos.

— Ya me aceptaron con el peso que tengo — Bursu miró con dureza a su hija menor, la cual, para ella, se había sublevado en el último tiempo.

— Ya te he dicho que no me respondas cuando te hablo de un tema tan importante — ambas estaban sentadas en la gran mesa de comedor, el lugar era muy lujoso, llenó de arreglos con oro y hasta algunas cosas tenían incrustaciones de diamante.

— No sabía que mi peso era un tema de tanta importancia — Arivel estaba cansada, solo quería levantarse de la mesa e irse a su cuarto — no te preocupes que de mi cuerpo me hago cargo yo, y yo veré cuanto como.

— No seas insolente — la joven solo deseaba que llegara el día para irse de casa y no ver a su madre — por momentos como este extraño aún más a tu hermano, él sí sabía de respeto, no como tú.

— También era el orgullo de la familia y mira lo que pasó — la chica estaba cansada que por años la comparan con su hermano mayor, que él era mejor, porque no se sacaba mejores notas, porque no era más educada, y la verdad es que daba lo mismo si Arivel lograba ser mejor en algo que él, solo le decían “Pero tú solo eres buena para eso, tu hermano destaca en todo lo demás”.

— No hables así de él — Bursu se levantó molesta de la mesa para marcharse junto a sus sirvientas.

Arivel se levantó de forma pesada y llevó su plato a la cocina. Le molestaba que a pesar de que su hermano había desertado y se había ido a Nigerzad, lo siguieran tratando tan bien, ella hace mucho había renunciado a esperar un comentario positivo de sus padres o eso quería hacerse creer, porque a fin de cuentas la única razón por la cual se presentó a los experimentos fue para que ellos estuvieran orgullosos, aunque ahora solo era para su madre.

Lamentablemente, su vida seguía girando en complacer a su familia, por mucho que no quisiera hacerlo, cuando se daba cuenta de eso le daban ganas de golpearse, por ser tan estúpida.

Al llegar a la cocina lavo su plato en silencio, mientras que algunas sirvientas que se encontraban ahí la miraban con atención, al acabar se fue de vuelta a su cuarto para estudiar, la verdad es que a veces deseaba hablar con algunas de las chicas de la cocina o las que limpiaban, le causaba curiosidad saber de sus vidas, de dónde venían, pero todas tenían prohibido hablarle, todo por ser amiga de Menry.

La chica Pane, había llegado a su casa hace un par de años atrás junto a su madre, quien a fin de cuentas era la que trabajaba, pero como no tenían con quien dejarla a chica se la llevaba, ambas eran pequeñas y lo que comenzó solo como un juego casual se convirtió en una linda amistad.

Arivel siempre tuvo sus dudas con respecto al gobierno y por qué se les prohibía viajar a las otras ciudades de Zodarte, no entendía para qué era esa medida, además que ella siempre había soñado con conocer su planeta, a su gente. Su padre siempre le decía que ella no debía ir a esos lugares, que eran peligrosos y que la gente que vivía ahí eran maleducados y hasta casi los trataba de salvajes.

Cuando conoció a Menry supo muchas cosas, se enteró de lo deplorable que eran sus vidas, que ni siquiera los niños tenían oportunidad de estudiar, Arivel ya sabía leer y escribir a la edad de la chica Pane, en cambio, ella nada. Al enterarse de eso le repugno el gobierno y todo aquello que su padre le había enseñado.

Desde ese momento su relación con su familia se deterioró mucho, en especial con su padre, además que el hombre Ylleta era parte del ejército, claramente no toleraría la falta de respeto a su nación, debido a las ideas que Arivel comenzaba a tener con respecto a su planeta, su padre decidió despedir a la madre de Menry, haciendo que ambas tuvieran que volver a Simez y a su vez se les prohibió a todos los que venían fuera de Danderz a hablar con Arivel.

Ya en su cuarto se sentó en su escritorio el que estaba lleno de libros que supuestamente tenía la historia de Zodarte, pero no tenían nada interesante, todos empezaban desde que Zodarte ya era uno solo, pero tampoco había contexto de porque ahora estaban juntos como una nación.

Lo cierto es que Arivel se había preocupado mucho sobre cómo Zodarte llegó hacer lo que es, no sabía muy bien por qué, tal vez eran los nervios sobre su próximo viaje y el tener que conocer gente nueva, solo espera que con alguno comparta su visión porque está cansada de tener que ocultar sus pensamientos con tal de que no la critiquen, de todas formas, tendrá cuidado, ya que no sabe en quién puede o no confiar, incluso los que parezcan que, si pueden traicionarla, debía tener cuidado.

 

 



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En el texto hay: cienciaficcion, amor, poderes

Editado: 10.03.2024

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