La Revolución Del Ejército I: Los Experimentos Malditos

Capítulo 16

Ziehen no estaba bien, semanas habían pasado desde que ya no hablaba con Naila, las palabras de la chica lo habían dejado pensando bastante, deseaba poder confiar en la gente como ella lo hacía, pero se le hacía imposible, lo peor es que extrañaba esos momentos con ella, aunque ninguno dijera una sola palabra en ocasiones, pero ella le daba paz.

Por varios días había momentos donde su mente le decía que fuera a verla y que hablara de su vida, que nada malo le pasaría si habría su alma, pero en otros momentos pensaba que no era lo mejor a fin de cuentas, él tampoco sabía lo que era confiar en otros, a no ser que quieran sacar provecho de este.

Cuando peleo con el soldado días atrás, pensó en los entrenamientos con Naila, en cómo ella le había enseñado tanto, si no fuera por ella, él hubiera terminado en el suelo casi inmediatamente, pero no, pudo dar una pelea justa a pesar de haberla perdido, se sentía orgulloso de su crecimiento en el ámbito físico, pero aún faltaba mucho por hacer.

Cuando fue el turno de ella tomó más atención de lo que quería, la chica iba bien, pero se notaba que le faltaba algo, era como si no tuviera ganas de hacer eso, como si quisiera irse pronto, en el momento que el soldado comenzó a asfixiarla su pecho se estremeció, al actuar la chica se sintió mejor, pudo notar un atisbo de odio.

Lo que menos esperaba es que el soldado hablará, sinceramente él no sabía de qué hablaba, pero por lo que vio le afectó mucho a Naila, vio odio y rabia, que a fin de cuentas se materializó en la pelea, en especial cuando dejó al soldado noqueado.

En su momento quiso ir a su búsqueda, no entendía, pero sentía la necesidad de consolarla, estuvo a punto de marcharse hasta que el teniente le pidió que ayudara a llevar al soldado a la enfermería, cuando estuvo ahí y los doctores le dijeron que se podía ir él fue a la habitación, pero la chica no estaba, luego subió a la azotea, se asomó levemente por el marco de la puerta, pero no la vio a simple vista.

Luego de mucho pensar y reflexionar tomó la decisión de ir en búsqueda de la chica, Naila se había ido a su cuarta dosis hace poco y se veía un tanto cansada, por lo que al día siguiente intentaría hablar con ella, no quería abrumarla, ya que deseaba tener una conversación amigable con ella.

— Si se logra lo que ellos quieren con los experimentos, ¿Qué pasará con nosotros? — ya habían pasado los entrenamientos de hoy y ya todos habían almorzado, ahora cada uno estaba acostado en su cama en silencio, hasta que la menor habló — ¿Nos llevarán directo a la guerra? ¿Ya no estaremos juntos? — la pequeña siempre se notaba preocupada cuando los días de los experimentos se acercaban.

— Lo de la guerra es seguro que nos llevaran Menry — habló Zohan en un tono apagado al típico del chico — lo demás no lo sé — Ziehen se incorporó para mirar al chico, este estaba acostado con los ojos cerrados, se veía tranquilo, lo cual llamó su atención.

— No pienses en eso — dijo Ziehen volviendo acostarse e intentando calmar a la pequeña — lo más probable es que sigamos juntos hasta que ellos consideren que ya es tiempo de ir a la guerra — el mayor no estaba seguro de sus palabras, pero de cierta manera pensaba que ese suceso pasaría en mucho tiempo — Por ahora piensa que está todo bien.

— ¿De verdad crees eso? — dijo Creyl desde su cama — todo lo que nos ha pasado es malo — Ziehen estuvo a punto de bajarse de la cama para ir donde el joven, hasta que Arivel habló.

— Tampoco es que vaya a hacer algo horrible — Arivel se había levantado y estaba de pie mostrando una sonrisa — tranquilos, mientras estemos juntos, nada malo puede pasar — los menores se habían incorporado para verla, ambos asintieron — ¿Qué tal si vamos a dar un paseo y ver si encontramos algo rico en el comedor? — ambos chicos se miraron y salieron del cuarto feliz, en ese momento la mayor se puso seria — Seamos discretos frente a ellos, en especial tu Creyl.

— Pero estoy diciendo la verdad — el chico alterado se levantó y fue a su lado, Naila y Ziehen hicieron lo mismo — hitawhca.

— Aunque así sea, es ser cuidadosa con los menores — dijo la peli naranja — nosotros sabemos que nada bueno puede salir de esto, pero no les demos más preocupaciones de las que ya tienen.

— Arivel tiene razón — comentó Naila, a lo que todos menos la mencionada se sorprendieron por sus palabras.

— Gracias — dijo la peli naranja — ahora me voy a ver dónde están — de esta forma la mayor salió de la habitación.

— ¿Estás loca? — preguntó Creyl a la chica — ¿Cómo estás de acuerdo con ella? 

— Estuve a cargo de cuatro niños, por años, en un lugar horrible, créeme lo que menos quieres hacerles ver es lo duro de la vida y de su situación — Naila se fue en dirección a su cama para descansar.

— Yo también fui el hermano mayor, sé lo que se siente.

— Entonces sé más amable alrededor de los pequeños.

— Naila…

— Creyl — llamó Ziehen al chico — déjala, se ve cansada, ya no la molestes — el chico lo miró con mala cara — además lo que se está pidiendo es ser buenos cuando estén los menores alrededor, no todo el tiempo — se quedaron mirando por un largo tiempo hasta que Creyl suspiro de forma pesada para luego asentir.

— Solo cuando estén Menry y Zohan alrededor — Creyl cruzó la habitación para luego salir.



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En el texto hay: cienciaficcion, amor, poderes

Editado: 10.03.2024

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