La Revolución Del Ejército I: Los Experimentos Malditos

Capítulo 24

Semanas después de su manifestación, explorando sus poderes.

Zohan sentía que había progresado mucho estas semanas, desde que se había abierto con el grupo le resultaba más fácil jugar con su poder y ver los límites de aquel, aún estaba en una etapa básica y agradece que no fuera mayor, aún le temía a su poder a fin de cuentas era su más grande miedo hecho realidad.

Muchas veces en casa se sentía así, invisible, y aunque sabía que no lo era, para Zohan no era imposible no sentirlo, su hermana mayor siempre se llevaba toda la atención, siempre recalcaban que ella los sacaría de Falib y que sería exitosa, pero olvidaban que gracias a su menor la mayor podía estudiar, jamás veían sus esfuerzos, ni pensaban en sus sueños.

Zohan muchas veces tomaba las cosas de su hermana, quería aprender y en vez de apoyar le decían que no se metiera, que ese mundo no era para él. Con el tiempo lo empezó hacer solo para recibir atención porque vio que al entrometerse en las cosas de su hermana, sus padres lo miraban, le hablaban, cosa que no hacían nunca.

La falta de afecto y conversación con el pequeño había logrado que este no les tuviera gran cariño, si sufrió mucho cuando se lo llevaron porque temía que sus padres lo olvidaran, pero no era porque los extrañaba o quisiera estar con estos, la verdad es que eso le daba igual.

El pequeño le gustaba hablar, principalmente cosas sin sentido, en su tiempo trabajando había notado que cuando decía algo estúpido o que no tuviera nada que ver con la conversación que se llevaba a cabo los adultos te tomaban atención, ya sea para callarlo o para reírse de las tonteras que hablaba.

A pesar de que Zohan se ve que no le importa nada, si lo hacía y es que el pobre chico es altamente inseguro de lo que hace y dice, cuando está a punto de soltar algo sin sentido sus manos comienzan a sudar y sus manos tiemblan, muchas veces prefiero no preguntar algo por qué siente que es estúpido, y prefiere quedarse con la duda.

Siempre se siente menos y que si él no estuviera todo seguiría igual, ya que no siente que sea una parte importante en ningún momento, por eso agradece la preocupación de Naila y de su nueva familia, puesto que gracias a ellos sentía que si era importante y que estaba ahí por algo que nadie más podía hacer.

Para Zohan, ellos eran su nueva familia, y es que había recibido más cariño de ellos en meses que de su familia en años, ese grupo de muchachos eran su lugar seguro donde podía ser él, podría reír, hablar, jugar sin ser juzgado, él, aunque suene raro, era feliz aquí y lo sería en cualquier parte, mientras este con ellos.

El chico tomó la decisión de jugar un poco con sus poderes, hace poco había logrado hacerse invisible por lo cual lo usaría para recorrer las instalaciones de los militares, incluso aquellas partes que estaban prohibidas, esta sería la primera vez que el chico usaría su poder por más tiempo, así que deseaba probar sus límites físicos.

Primero anduvo por los típicos pasillos, uno de los problemas que notó, es que la gente no lo ve, pero si lo puede tocar, no es como que traspase a la gente o las paredes o demás, solo puede pasar desapercibido por lo que debería tener mucho cuidado para no llevarse algún reto de algún soldado.

Se comenzó a alejar de los pasillos que conocía para adentrarse más en el lugar, Zohan creía que donde ellos andaban y tenían acceso era la mitad del edificio, ahora sabía que estaba equivocado y también porque les prohíben el resto del lugar.

No solo encontró más habitaciones, y más salas de entrenamiento, juntas, sino que salas con armamento pesado, como bombas, aeronaves, también pistolas, rifles, granadas, muchas balas de todo tipo, entre otras cosas.

Le sorprendía que todo eso estaba dentro del complejo, y es que al mismo tiempo era lógico, pero sentía que tener eso era altamente peligroso, si Nigerzad se atreviera a atacar ese lugar sería el fin de la guerra y es que ahí tenían todas las reservas del armamento del ejército, Brais sabía el riesgo de tener tanto en un mismo lugar y por lo mismo era tan precavido de cuanta información dar, además que el complejo tenía mucha tecnología para evitar cualquier ataque.

Siguió caminando, se encontró con varios soldados hablando entre sí de cosas banales que poca importancia tenían, continuó hasta llegar a una sala bastante espaciosa, había gente entrando y saliendo por lo que se escabulle rápido dentro, se arrepintió al ver las personas que estaban ahí.

El gobernador Brais, el teniente y su hijo estaban de pie con un montón de papeles extendidos en la mesa y la gente que entraba y salía le traía más, en un momento dejó de entrar gente y es cuando comenzaron a hablar, Zohan se puso en una de las esquinas de la sala para escuchar todo.

La primera vez que había sabido del gobernador Brais, fue cuando lo trajeron a este lugar, aún recordaba esa conversación en aquella habitación, podía recordar la sorpresa cuando Zohan le dijo al gobernador que no le importaba si lo amenazaba con su familia, que eso no iba a funcionar, las reacciones de extrañeza que provoco aquellos que estaban en esa sala.

No necesita amenazarme, señor — habló cuando aún se escuchaban voces a través del megáfono — además no tiene con que amenazarme.

¿Entonces algo que quieras? — Zohan sonrió.



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En el texto hay: cienciaficcion, amor, poderes

Editado: 10.03.2024

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