La vida a sorbitos

EL CHANDAL VERDE

EL CHANDAL VERDE

Con su chandal verde “Pedriza” entró en el bar:

- Por favor no te ofendas, pero a tus cincuenta el chandal no te pega nada- le dijo distraídamente el amigo que la esperaba para desayunar, mientras hacía señas al camarero para que se acercara.

Garza y su “colega” pasaron todo el domingo juntos y por la noche fueron a un garito en el que eran habituales.

Mientras su acompañante estaba en el servicio se acercó a ella un apuesto y sonriente caballero que conocía de vista.

- Querida, ¡ese chandal te sienta divininamente ! y además hace juego con tus ojos – le dijo con simpatía.

Y a Garza le vino a la mente el pensamiento de que en la “llenura” de la luna el hambriento puede ver un queso y el devoto la aureola de un santo.



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En el texto hay: reflexion, sorpresa, emocion

Editado: 19.10.2026

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