Mientras realizaba un recorrido de campo para medir el impacto de la maquinaria pesada, John Smith se adentró en una zona restringida cerca de una cascada. Allí se encontró cara a cara con Pocahontas.
Aunque al principio la tensión y la desconfianza dominaron el ambiente, la calma y la seguridad de Pocahontas detuvieron a John. Al cruzarse sus miradas, ambos comprendieron que no estaban frente a un enemigo, sino frente a alguien con una profunda inquietud por comprender la verdad sobre el territorio.