Y volvemos con las increíbles aventuras de Sherry y su equipo de idiotas. Esto se está llevando a cabo en el presente; habrá capítulos especiales abarcando ciertos eventos que tuvieron lugar antes de llegar aquí, pero considero que esto que planteo ahora es algo importante, muejejeje.
—Perspectiva de Frai—
—¡Aghh, aghhh, ufff! —Mi respiración era demasiado agitada.
Después de todo, llevábamos corriendo sin parar alrededor de un día entero. Para nuestra suerte, estábamos en una pradera en medio de la nada y ya se veía que se estaba formando una gran tormenta eléctrica.
—S-señorita Sherry, ¿cuánto tiempo más deberíamos seguir corriendo...? ¿Por qué está volando? —Slider, confundido, se detuvo de golpe.
—Con esto es suficiente, solo hay que descansar, ¿sí? —La elfa mitómana con delirios de grandeza habló de manera arrogante—. Después de todo, esos debiluchos no pudieron alcanzarnos.
—¡¿Cómo que debiluchos?! Esos eran la guardia fronteriza del territorio vampírico. Si nos atrapan seremos gente muerta: Slider y yo por ser habitantes marinos invadiendo de manera ilegal su territorio, ¡y tú por atacarlos de manera impulsiva! —No aguanté la presión y señalé a Sherry para culparla.
—Ya cállate, Frai, ya me tienes hasta la v#4g@.
—¿Ah, sí? ¿Yo a ti? Si tú eres la que está de cizañosa y trayéndonos problemas con todos los seres vivos que nos encontramos.
La tensión entre la elfa y yo era evidente, pero llegó alguien que aún seguía siendo la voz de la razón.
—Chicos, cálmense, no creo que sea momento para...
—Toma esto, elfa... te mandaré a volar lo más lejos que pueda. High-Pressure Water Shot! —Lancé un hechizo de nivel intermedio para mandarla a volar, pero...
—Tsk. Deflect!
La elfa generó una onda alrededor de ella, pero en vez de que el agua la rodeara, esta rebotó en su cuerpo y le apuntó directamente a Slider, mandándolo a volar por los aires.
—¡Whaaaaa!
—¡Slider! —Traté de tomarlo de la mano, pero no lo alcancé.
—Zero Gravity! Viens à moi, dieu de la terre, combine ta force avec le dieu de l'électricité et donne-moi la capacité d'attirer cet individu... Body Attraction!
La magia que generó la elfa fue capaz de traer de regreso a Slider casi inmediatamente.
—L-lo siento, Slider, no fue mi intención. —Me arrodillé para pedirle perdón al único ser marino que aún estaba consciente y me seguía.
—Príncipe, por favor, no se arrodille. Después de todo, fue un accidente y déjeme decirle algo... —Slider se reincorporó—. Si no soy capaz de aguantar eso, ¿cómo seré capaz de protegerlo cuando nos enfrentemos de nuevo a nuestro reino para liberarlo?
Mi expresión cambió a una más sombría y decaída.
—Pero qué dices, yo ya no le veo esperanza. Después de todo, quien gobierna ahora es... un traidor que ahora es considerado un rey, y yo no tengo el poder suficiente como para liberar del control a mis ciudadanos. —Puse mi mano de manera tímida en el codo de mi otro brazo.
—Lamento hacer esto, príncipe, pero...
¡Plaaas! Slider me dio una cachetada con todas sus fuerzas que me mandó a volar varios metros.
—¡Aghhh! —escupí sangre.
—Levántese, usted será el próximo rey. ¿Qué pasó con toda esa voluntad el día de la invasión? Usted fue capaz de dirigir a todas esas tropas y de frenar los ataques de todos los monstruos; evitó que mucha de nuestra gente muriera y, aunque pareciera imposible de defender, usted se quedó en primera línea a defender nuestro reino. —Slider me gritó mientras me tomaba de la camisa—. Ahora más que nunca debes forjar ese valor y usarlo para volver al poder; si no, ¿qué caso tiene luchar por lo que en verdad amas?
Slider me soltó y quedé tendido en el suelo; mi mejilla derecha ardía demasiado.
—Tal vez esto fue obra del destino, y es por eso que te puso en esta situación para probar si en verdad eres digno de poseer el trono. —Slider me dejó atrás y siguió caminando.
—Heal. —Sherry extendió su mano y curó mi mejilla con curación básica—. Levántate, enano, es hora de averiguar en dónde estamos.
Me levanté y caminé detrás de ellos.
Unos minutos después, la lluvia torrencial de la tormenta al fin cayó. Mientras que nosotros aún seguíamos caminando en medio de la pradera, no había ningún árbol visible cercano, ni una cueva en la cual nos pudiéramos refugiar.
—Esperen un momento, es hora de descansar. —Sherry sacó su báculo y comenzó a conjurar—: Ô dieu de la terre, accorde-moi le pouvoir d'élever une fondation et de m'abriter... Molded Earth Creation!
Del suelo emergieron tres cuadros de tierra bien formados, de un tamaño en el cual cada uno cabía perfectamente para acostarse dentro.
—Muy bien, cada uno de ustedes descanse, esto nos servirá para resguardarnos esta noche. —Sherry entró en uno de los bloques y se encerró automáticamente.
Slider, antes de entrar, me volteó a ver por un momento.
—Descansa, príncipe.
—Buenas noches, Slider. —Lo despedí con la mano y me metí a mi pequeña habitación de tierra.
Me recosté en el suelo que, por alguna razón, estaba calientito y cómodo. Una vez que el cansancio me llegó, comencé a sollozar y a llorar.
Sniff, sniff...
«Maldición, maldición, esto es una pesadilla. Quisiera tener la voluntad que tiene Slider para seguir confiando en alguien, quisiera tener la fuerza que tiene Sherry para poder salvar a mi reino. Pero maldita sea, soy un inútil, ¿qué se supone que deba hacer para ser capaz de salvar a mi pueblo?».
Puse una mano tratando de tapar mi rostro.
«Me he vuelto demasiado desesperado por todo lo que ha pasado; aun así, estos chicos me tienen mucha paciencia. A pesar de cómo se vea, no debo defraudar al último de los marinos. Y Sherry podrá ser lo que sea, pero me protege y salimos ilesos. Creo que Slider tiene razón, me será difícil, pero debo aprender a confiar de nuevo».