Las Cronicas Del Evren Libro Ii - No estamos solos

CAPITULO XX DONDE TERMINA EL MAPA

Solo quedaba uno.

Pensé que saberlo haría que bajara las escaleras más rápido, pero ocurrió exactamente lo contrario. Cada escalón parecía exigir más atención que el anterior y, después de todo lo que habíamos atravesado, había desarrollado una desconfianza bastante razonable hacia cualquier lugar que anunciara estar cerca del final. Los finales podían esconder puertas, precipicios, voces, recuerdos, personas atrapadas durante quién sabía cuánto tiempo y, aparentemente, bibliotecas capaces de ofrecerte justo la respuesta que más querías escuchar. Así que descendí detrás de lena y arel con la prudencia de alguien que ya había aprendido que solo falta uno no significaba absolutamente nada.

También estaba cansada. Mucho. Mis pies habían superado oficialmente la etapa del dolor y entrado en una especie de resignación espiritual que esperaba no fuera permanente. Tenía hambre otra vez, me dolía la espalda por la mochila y cada vez que una de sus correas se movía recordaba que el objeto seguía allí, tan poco interesado en explicar su existencia como desde el principio. Por si eso fuera poco, ahora lena sabía lo de la balanza. Contárselo no había solucionado nada; seguíamos sin saber qué había visto, cuándo había ocurrido, si estaba ocurriendo o si ocurriría alguna vez. Sin embargo, decirlo en voz alta había quitado un peso que yo no había notado hasta que dejó de estar sobre mí.

—estás pensando otra vez —dijo arel.

Levanté la cabeza. Iba unos escalones delante de mí y me observaba por encima del hombro.

—tú también.

—no dije que fuera malo.

—sonó crítico.

—todo te suena crítico.

—porque tienes voz de persona crítica.

Lena, que iba delante de ambos, soltó una risa.

—tiene razón.

Arel la miró.

—¿sobre qué parte?

—la voz.

—no tengo una voz crítica.

—sí tienes.

—¿cómo suena una voz crítica?

Lena se giró lo suficiente para mirarlo mientras continuaba bajando.

—como la tuya.

—excelente explicación.

—gracias.

Sonreí y seguimos descendiendo. Había algo tranquilizador en que nuestras últimas palabras antes del noveno descenso fueran una discusión absurda sobre la voz de arel. No una revelación, una profecía o una declaración acerca del destino de nuestras almas. Solo nosotros. Tres personas agotadas bajando unas escaleras hacia un lugar que ninguna conocía.

Bueno.

Dos personas que no lo conocíamos.

Miré a arel.

—¿has estado aquí?

Su paso se hizo un poco más lento.

—sí.

—¿en el noveno?

—sí.

Esperé.

No añadió nada.

—¿y?

—¿y qué?

—¡arel!

—preguntaste si había estado aquí.

—sabes perfectamente qué estoy preguntando.

—entonces pregunta eso.

—a veces entiendo por qué terminaste solo en una cueva.

Lena se llevó una mano a la boca.

Arel me miró.

Yo lo miré.

—eso fue cruel —dije.

—un poco.

—perdón.

—aceptado.

Seguimos bajando.

Había cambiado.

No arel solamente.

Nosotros.

Antes habría convertido aquella respuesta en diez preguntas más. Ahora podía sentirlas golpeándome dentro de la cabeza y, aun así, esperar.

Tres escalones después no pude más.

—¿y qué había?

Lena estalló en carcajadas.

Arel cerró los ojos.

—duraste muchísimo.

—gracias.

Las escaleras terminaron en un espacio completamente blanco.

No había puerta, muros ni techo que pudiera distinguir. El suelo continuaba varios metros y después parecía fundirse con la claridad, como si alguien hubiera borrado la diferencia entre arriba, abajo y adelante. Tampoco había símbolos, libros, objetos o rastros de quienes hubieran pasado antes. Después de los otros descensos, la ausencia de cosas resultaba más inquietante que cualquier monstruo que pudieran habernos puesto enfrente.

Lena entró primero. La rama que había cargado desde hacía tanto tiempo dejó de emitir aquella luminosidad débil que aparecía cuando se le daba la gana.

Se detuvo.

—eso es nuevo.

Arel observó la punta.

—¿se apagó?

—no estaba exactamente encendida.

—sabes a qué me refiero.

Lena movió la rama frente a ella. Nada.

—sí.



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En el texto hay: amistad, busqueda camino, religioso

Editado: 05.10.2026

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