Las gotas de agua de la lluvia anterior caían por el viejo puente, goteando en ruinas.
Camila se había quedado dormida hasta las seis.
-Qué noche fuerte... solo tengo dos toallas, y mi perido durará más de tres días -se dijo, angustiada.
Cogió su mochila y, con paso lento, caminaba por la orilla del puente.
Andrés y sus hijos salieron muy temprano, buscando a Camila río abajo.
Después de dos horas, Andrés vio a Camila caminando a lo lejos.
Se acercaron con cuidado y luego empezaron a correr...
Pero, debido a los síntomas de su periodo,Camila no corría ligera.
Camila corría por la pendiente, pero su tobillo se dobló y cayó.
Una oleada de dolor le recorrió todo el cuerpo y luego vino acompañada de miedo. ¿Y si era encontrada por su padre? ¿Cómo conseguiría escapar esta vez?
-¡Por fin, muchachita del demonio! -dijo Andrés, agarrando a Camila del cabello.
-¡Papá, suéltame! ¡Déjame! No me quiero casar con ese viejo...
-No es por que quieras -contestó Andrés.
Los tres tomaron a Camila a la fuerza y la subieron a una camioneta vieja que tenían en la carretera.
-¿Dónde la encontrarón? -preguntó Rocío, al ver que traían a Camila.
-No muy lejos del viejo puente -respondió Carlos.
Andrés encerró a Camila en su habitación, y clavó las ventanas para que no escapara.
-Quedé de verme con unos amigos, así que regresaré en la tarde.
La vigilas y le llevas comida -le dijo Andrés a Carlos.
Rocío preparó la comida y Gerardo la llevó al cuarto de Camila.
-Aquí tienes, come, debes tener hambre -dijo, sentándose al lado de Camila.
-No quiero comer, te das cuenta que, ... mi papá me ha vendido -dijo Camila.
-Lo sé. Y créeme que no estoy de acuerdo... pero ya sabes cómo es papá.
-Si no estás de acuerdo, ayúdame a escapar. Por favor -suplicó Camila.
-Haré todo lo que pueda -contestó Gerardo.
-Papá no tiene consideración. Me está vendiendo como ganado.
Tengo dieciséis y planea casarme con alguien de cincuenta.
¿De dónde sacó eso de la *concubina*? Ese viejo rabo verde... -dijo Camila.
-Roberto es originario de Turquía. Allá es muy común lo de las concubinas -dijo Gerardo.
-¿Y a qué se refiere lo de "concubina"? -preguntó Camila.
-Se refiere a que serás la segunda esposa, y solo contigo tendrá relaciones. Serás como su amante -respondió Gerardo.
Camila sintió que su vida se desmoronaba en un segundo. Esto era peor que un castigo, era un destino muy cruel el que la esperaba y su única esperanza era Gerardo, que al parecer se veía inseguro.
-¿Qué? Pero papá se ha vuelto loco. Ese hombre ya tiene esposa...
-Sí, en fin... cualquier cosa que necesites, me dices a mí o a Rocío -respondió Gerardo.
-Sí. Dile a Rocío que venga -dijo Camila.
Necesitaba hablar con una mujer. Tal vez Rocío se encontraba de su lado.
Rocío fue a ver a Camila y esta le encargó toallas para lo de su periodo.
-Mañana viene Roberto por Camila -dijo Andrés durante la cena.
Camila lloraba, pensando en toda la situación.
-Mamá, yo quería casarme por amor, no por conveniencia -se decía.
-Ojalá pueda escapar y irme lejos, muy lejos... donde nadie me encuentre -se dijo.
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