Las Piedras del Poder

Capítulo 28 | La lluvia de pétalos – Segunda parte

Hacía un sol espectacular, el Cristalizador estaba en la cima de la Torre Flor, conectó un enchufe a una extensión y un ventilador volcado hacia arriba comenzó a funcionar, el Cristalizador usó la Flor para cargar las cajas llenas de dinero que hizo caer contra el ventilador haciendo los billetes flotar en la ciudad de inmediato, reuniendo una buena cantidad de gente en la plaza principal.

—Es hora —bajó a la torre a dar ese mensaje en todos los aparatos conectados a la señal, usó todo el equipo que había robado para dar un mensaje claro y de calidad mientras la gente hacía bullicio en toda la plaza central que también sintonizaba el mensaje en el radio y unas bocinas en el centro, y se puso mejor.

—Pagaran por lo que hicieron —concentró su poder en la Flor y esta lanzó un rayo que se dispersó en el cielo y comenzó a crear esas nubes tan particulares, se dirigió al techo e hizo un hechizo para hacer su voz más fuerte—. Gente de Nuevo San Bernardo, cómo escucharon, defiendan esta ciudad de esos patéticos héroes que no les han hecho más que tener más perdidas —los Pétalos comenzaron a caer sobre ellos y el Cristalizador dibujó una sonrisa mayor cuando vio brillar cada uno de ellos volviéndose en lo que sus mentes podían crear.

◊

La batalla que libraban era muy difícil, una serie de golpes de todos los tipos y colores de cualquier lado y todos seguidos, habían sido superados en número de manera exponencial y no sabían que hacer.

Un hombre con un traje azul y rojo golpeó con ambos puños a Gale y gritó:

—¡Imantar! —la armadura de Arturo brilló en esos dos colores y fue atraído hasta un poste donde apareció una chica con dos esferas de energía que envolvían sus manos, esa magia se volvió sólida y comenzó a golpear al chico en el pecho, torso y estómago. En su desesperación se volvió viento, se alejó unos metros y al reaparecer fue atraído a la cortina metálica de un local cerrado, la chica corrió hasta él y la imantación desapareció.

El tipo dicromático fue derrotado por Inora con el corte de su escudo, pero fue golpeada desde la espalda por el ángel de ahora lanza dorada que le dio una patada doble derribándola.

—¡No! —se volvió una corriente, dio vueltas muy rápido en la cabeza de la chica arrebatando el Pétalo y apareció para dar un golpe al ángel que lo esquivó con rapidez, se echó para atrás y le metió un golpe en la espalda haciéndolo caer junto Inora.

—Ustedes los “héroes” lo único que hicieron fue traernos problemas.

—¡Nosotros somos quienes los salva del Cristalizador! —el ángel le metió una patada en toda la cara haciéndolo caer otra vez soltando un hilo de sangre desde la boca.

—No tendrían que salvarnos si no tuvieran esas Piedras.

—¿Crees que tuvimos elección?

—Por lo que sé tienen que morir para quitárselas, si yo fuera tú me habría matado con tal de salvar la ciudad.

—El chiste de ser un héroe, es derrotar un villano y no darle lo que quiere, entiendo la parte de que el fin puede justificar los medios, pero no siempre es así, a veces los medios pueden no llevarte a nada, yo acepté defender esta Piedra con mi vida porque no dejaré que caiga en las manos de él —se volvió viento y se puso detrás de él, tomó el pétalo desde el nudo y comenzó a jalar haciendo presión en la cara del chico hasta que el listón blanco cedió y se rompió.

—Tomaré otro si es necesario.

—No lo creo —se acercó y de un pequeño salto le dio una patada en la cara dejándolo inconsciente en el suelo.

De inmediato corrió hacia Inora que se levantaba con escudo mano.

—¿Estás bien?

—Todo en orden, déjame ayudarte —Inora tocó la sien de Gale aplicando algo de poder de la vida impulsando la recuperación.

—Hay que seguir.

Comenzaron a seguir con la pelea que se llevaba a cabo ahí, Gale e Inora corrieron hasta la pared de un edificio y con ayuda de sus armas pudieron subir hasta el techo en el piso tres donde tenían un panorama algo turbio, eran al menos superados en número cinco veces y con los Pétalos cayendo la batalla se volvía interminable.

—Tenemos que ayudarlos para continuar, nos desgastamos y si nos acabamos para la batalla contra el Cristalizador no podremos contra él. Ayuda a Lira, yo a Hakai son los que más gente tienen.

—Está bien, ten cuidado.

—Tú igual —ellos al menos debieron haberse dado la mano, pero ambos habían dejado claro que teniendo los trajes no podían mostrar que estaban juntos ya que podría ser peligroso para ambos.

Gale saltó mientras Inora corrió por la azotea para alcanzar a Lira, Gale llegó con Hakai que se enfrentaba a un tipo que iba completo de un traje negro y de sus dedos colgaban hilos brillantes con pesos metálicos, delgados y puntiagudos; detrás de él tenía una chica que iba en kimono que al mínimo golpe esta se volvía una bola de humo y de movía a otro lado.

—Gale, encárgate de la de humo.

—Estoy en eso —lanzó la carga hacia la chica, dio el giro para darle un espadazo y esta se esfumó, lo que no contó fue el viento que se generó haciéndola volar muy lejos—. Listo.



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En el texto hay: lgbt, batalla, héroe

Editado: 07.10.2026

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