El lugar parecía lejano a la ciudad, pero eso no evitaba que la Joyera pudiera ver que hacía Bloody Mary “Esa tonta, solo mátalo” pensó, en este punto ella apuntaba al cuello del Guardián.
Entonces pasó, el Guardián Hakai activó su Habilidad Especial y ella como la cobarde que siempre fue salió corriendo, usó el teletransporte vidrioso, pero igual el poder la alcanzó y la destruyó, poco después… perdió su conexión y pudo sentir como el antifaz fue destruido.
—Esa tonta… estuvo tan cerca, lo tenía todo, pero se arrepintió al final y ahora me fuerza a hacer esto —cerró los ojos para pensar y poco a poco el plan se formó en su cabeza—. “Ve a la central eléctrica a las afueras de la ciudad dentro de cuatro horas, ahí encontrarás al siguiente seleccionado” —arremedó ella para levantarse y preparar unas cosas previas al plan.
◊
Por las afueras de la ciudad estaba la central eléctrica, un gran lugar que proveía de electricidad a la ciudad de Nuevo San Bernardo y el pueblo de Meztli. Con la noche recién llegando no había mucha gente trabajando a esas horas, solo quedaba muy poco personal en caso de algún problema y el personal de seguridad.
Esa noche en particular un guardia vigilaba uno de los grandes generadores, era un lugar peligroso donde un movimiento en falso podría terminar muy mal, a esas horas nadie debería estar ahí, él solo vigilaba que fuese así.
—Ji, ji, ji… —escuchó unas risas femeninas en “un puente”, un pasillo metálico protegido con un barandal, este se elevaba sobre un peligroso generador que a la mínima podría matar a alguien.
—¿Quién anda ahí? No está permitido entrar a menos que sea una emergencia —subió a paso acelerado para llegar al puente y no ver a nadie, aunque juraba haber oído aquella risa—. Este es un lugar peligroso, revélese —no vio nada y continuó su camino sobre el puente, eso sí, no dejaba de pensar que podría haber alguien ahí, que de ser un trabajador no habría problema, pero si no… ¿Quién podría ser?
Un rechinido sonó detrás de él seguido de esas risitas, hizo un giró abrupto y entonces otro ruido metálico sonó debajo de él y el puente se partió con él encima, cayó directo al generador, su cuerpo entró en contacto y el alto voltaje corrió por su cuerpo comenzando a matarlo.
Su mente de inundó en pensamientos, en especial respecto a su inminente muerte y solo esperó que fuese rápido y que el dolor se detuviera…
Se detuvo, no lo entendía ¿Había muerto o había sido algún sistema de emergencia? Su cuerpo estaba caliente y su piel estaba quemada, sus manos estaban engarrotas sobre su pecho y sus ojos apenas podían seguir viendo. Ya no estaba en el generador, estaba afuera ya, pero no veía a nadie ¿Quién lo había llevado ahí?
—Tu cuerpo está al borde de la muerte —le dijo aquella mujer apareciendo a su vista, él trató de hablar, pero el mínimo movimiento traía más dolor, su boca estaba fundida y sus cuerdas vocales igual estaban quemadas—, no trates de hablar, te salvé y te vengo a ayudar. Toma esto —le mostró un collar con un dije con forma de rayo—, usa esto y vivirás… —aquel hombre comenzó a “pedir” aquel collar con unos gritos ahogados, ella no dudó en ponérselo, un traje de color negro apareció en su cuerpo y la energía vital lo hizo levantarse.
—¿Quién eres? —preguntó con una voz grave diferente a lo que había tenido y opacada por un objeto metálico que funcionaba de mascarilla.
—Me llaman la Joyera y ahora tú te llamas Energy Thief, te di el poder de robar la energía y usarla en contra de quien sea, y ese “quien sea” son los Guardianes, tráeme sus Piedras y podrás vivir, si te quitan tu Cristal y fallas… morirás.
—Entendido, Joyera —dijo con seriedad, ella le había dado la oportunidad de vivir y por eso no la desperdiciaría. Dio una mejor mirada a su traje, en su boca y nariz llevaba un aparato que le permitía hablar, en sus antebrazos llevaba otros aparatos que podía entender que lograban almacenar energía y llevaba un cinturón, de ahí colgaba un látigo muy especial, esa arma era la clave para ganar esta vez, lo tomó y dio un latigazo al generador, el látigo se quedó pegado y comenzó a robar la energía provocando un apagón y con eso pudo ver como uno de sus antebrazos se llenaba por la energía—. No te fallaré, Joyera.
Las alarmas se habían activado, las cámaras lograron captar a ambos y se activó la alarma de ataque.
◊
—No lo entiendo ¿Un ataque en medio de un apagón? —Daniel hablaba por el teléfono con la Unión, estaba en el parque de centro junto Arturo y Elena que al igual que alguna otra persona en la ciudad se habían preocupado por el apagón, había sido hasta donde podían ver y por el tiempo esto había salido de lo usual.
—¿Qué hacemos, Arturo?
—No estoy seguro, tendremos que buscar al atacante en medio del apagón, espero que regrese la energía rápido.
—Arturo, es la líder —dijo pasándole él teléfono.
—¿Líder Gisela?
—Agente, la alarma de ataque proviene de la central eléctrica y revisamos su material en las cámaras de vigilancia, el atacante es peligroso…
—Iremos para allá entonces.
—No —ordenó—, él ya no está ahí, pero tengo que advertirles sobre su poder, se presume que puede tomar energía… es lo que está provocando el apagón, pero creemos que puede hacer lo mismo con toda clase energía.