Las Piedras del Poder

Capítulo 55 | Bringer

PARTE OCHO ◊ A CONTRARRELOJ

—¿Una forma de rescatarla?

—Sabemos que tardamos un poco, pero el equipo solo ha encontrado una solución viable. Alguien tiene que ponerse el collar y tratar de sacarlos con el poder, si no se puede, deben intentar entrando al Cristal e investigar por dentro.

—Eso no ayuda mucho —dijo Matsumoto.

—No podemos ponernos un Cristal, ya que en ese momento la Joyera podrá vernos. Por eso hemos creado todo un plan para que ustedes puedan hacerlo y a la vez que se protejan de un ataque que obvio se dará en el momento —entonces a sus teléfonos llegó un archivo de varias hojas en el que detallaba un plan para el rescate.

—Les resumo el plan. Uno de ustedes debe ponerse el Cristal y activarlo. Debe ser alguien con capacidad de luchar, aunque no podrá usar su Piedra durante eso.

—Yo puedo intentarlo —les dijo Daniel—. Pero… ¿Qué pasa si no puedo sacarlos por mi propia cuenta?

—Se hará entonces el plan B, tres Guardianes en condiciones deben entrar a los cofres para ver si se puede abrir desde adentro, es la última forma que se nos ocurre. Y es el peor de los casos ya que hay alguna razón por lo qué María no ha podido regresar.

—Según el archivo debe ser Inora, otra persona y yo —dijo Arturo.

—¿Por qué no se encarga Ricardo del Cristal y Daniel entra y ya está? —les sugirió Andrés.

—Ricardo es parte de otra parte del plan B, él junto a Igneo se encargarán de defender el camión… Oh, no explique esa parte, quien se ponga el Cristal deberá subir a un camión para llevarlo por la ciudad y la Joyera no pueda encontrarlo ni por vista. Sobre el camión irán tiradores por si acaso, serán Igneo, y Ricardo quien mostró su habilidad con los tiros ayer.

—He estado practicando.

—El plan dice que son tres tiradores, y dos conductores —señaló Marco quien estaba más adelantado en la lectura del documento.

—Está a su disposición elegirlos —les indicó Gisela.

—Yo seré tiradora —les dijo Carolina.

—Yo conduzco —les dijo Leonardo—. Porque no creo que Andrés sepa conducir un camión.

—Te manejo autos y motos. El otro que puede conducir es… Daniel.

—Sé conducir también —les dijo Ricardo—, pero soy tirador.

—Yo también sé conducir, pero debo entrar al Cristal de ser necesario —les dijo Matsumoto.

—¿Seguro que puedes? Digo… tu pierna —le recordó Daniel.

—Está bien ahora, ya he probado y puedo correr lo normal. Y yo mismo quiero entrar a rescatarla, se lo debo.

—¿Qué pasará con los demás? Los que no van a entrar al Cristal, estén de tiradores y conducen. Digo, podríamos entrar —les dijo Amelia.

—Si el Plan B no funciona y los tres se quedan atrapados es obvio que no queramos que más se perdieran, lo que harán es estar con la persona que use el Cristal y lo protegerán desde dentro del camión.

—Entonces queda decidido, Arturo, Elena y Matsu entrarán al Cristal, Leonardo conduce junto con Andrés. Marco, Caro y Ricardo defienden desde arriba; y Amelia, Verónica y Abigail defenderán al portador del Cristal, o sea su servidor —les resumió Daniel.

—Una cosa —les dijo Gisela—. Recuerden que la Joyera debe hacer afines los Cristales a los portadores que elige, así que hay posibilidad que el agente Daniel no pueda usar el Cristal.

—¿Qué haremos en ese caso? —preguntó Daniel.

—Deberán cambiar de lugar hasta encontrar alguien que pueda activar el Cristal y adaptar el plan a quien sea el portador del Cristal, recuerden que debe ser rápido, la Joyera quiere ese Cristal y la portadora que se quedó dentro, también recuerden sus otros roles que pueden desempeñar en el plan… Entonces ¿Cuándo creen que puedan ejecutar el plan?

—¿Todavía preguntas? Ahora mismo —todos concordaron con Matsumoto, por lo que no decepcionaron a Gisela.

—Eso creí, el camión y el Cristal ya van hacia ustedes. En una hora estará en el parque del centro.

Con todo planeado era momento de rescatar a María de donde fuera que estuviese.

Y a la vez este era el inicio de la parte final de esta historia.

◊

Su nombre no le importaba en lo más mínimo, ni su trabajo, ni su familia. Nada, solo él. Si alguien veía lo que ella hacía seguro la tacharían de loca, ¿Y quién los culparía?

Entró a su casa muy feliz, por fin podría verlo, pasó un poco a dentro y abrió una puerta bajo llave. Fue la cocina por un pequeño palillo y un encendedor para entrar, lo encendió por la punta y comenzó en una en una a encender las velas de un pequeño altar que guardaba. Y al encender el último se encontró con la foto de alguien que ya no caminaba entre ellos, el Cristalizador.

—¿Por qué te fuiste? Debí hacer más aquel día, debí haber pedido el poder de matar con la mirada y haber detenido a los Guardianes —se refería al día de la lluvia de Pétalos.



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En el texto hay: lgbt, batalla, héroe

Editado: 07.10.2026

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