Mujer- Lady MC... ¿es que no tiene vergüenza?
Hombre- No puedo creer que se atreva a mostrar la cara en público. Después de hacer algo tan repugnante... Nos está mirando por encima del hombro.
Mujer- Me opongo por completo a que alguien como ella se convierta en la reina de Rhodolite.
Hombre- Ah, yo también. ¡Si ella llega al trono, Rhodolite estará arruinado!.
Mujer- ¡Debemos unirmos todos para detenerla!.
Cada una de las críticas que escuchaba me punzaba en el corazón.
(Pero tengo que mantener la cabeza bien alta. No he hecho nada malo. ¿Por qué debería avergonzarme?).
Era imposible que no me importara lo que pensaban, pero al menos intentaba actuar con normalidad, cuando...
Soldado- ¡Lady MC!.
MC- ¡Ah!.
Mi guardaespaldas me agarró del brazo de repente y me arrastró hacia atrás. Al momento siguiente, una piedra rebotó contra la pared detrás de nosotros. Mis ojos se abrieron de par en par.
(Esa piedra... impactó justo donde yo estaba de pie. ¡Alguien me la lanzó!).
Giré la cabeza y miré en la dirección de donde vino la piedra. Pude ver a un hombre huyendo.
(Debe pensar que los rumores sobre mí son ciertos).
Había recibido comentarios crueles durante la crisis de Liberte, pero… Nada como esto. Era la primera vez que la gente me atacaba a mí específicamente. El peso de la situación me encogió el corazón y se me hizo un nudo en la garganta. Aún así, mantuve la cabeza alta.
MC- Gracias por salvarme.
Asentí con la cabeza a mi guardaespaldas, pero cuando me dispuse a empezar a caminar hacia adelante de nuevo...
Soldado- Por favor, tenga cuidado. La gente no está actuando como de costumbre. Creo que las acciones de ese hombre les dieron ideas....
Se apresuró a ponerse delante de mí para mantenerme a cubierto, protegiéndome de la multitud.
Soldado- ¡Lady MC! ¡Póngase detrás de esa caja de madera!.
MC- ¡De acuerdo!.
Me abalancé detrás de una caja grande para esquivar el repentino estruendo de piedras que llovían, pero… Al mismo tiempo, vi a una niña congelarse en el sitio justo delante de mí, acurrucándose. Mi cuerpo se movió por sí solo.
(¡Aquí no es seguro!).
Salí corriendo de entre las sombras para proteger a la niña, envolviéndola entre mis brazos para cubrirla. Una piedra me rozó el brazo.
MC- ¡Gh...!.
Soldado- ¡Lady MC! ¡Está sangrando...!.
MC- No te preocupes. Es... solo un rasguño.
Le sonreí al soldado antes de apartarme de la niña y mirarla a la cara.
(Si no hubiera venido a la ciudad hoy... esta niña no habría estado en peligro. Es todo culpa mía).
MC- Siento mucho haberte hecho pasar por algo tan aterrador.
Agaché la cabeza a modo de disculpa. La niña dio un ahogo, abriendo mucho los ojos.
Niña- Estás sangrando... ¿Estás bien?.
MC- Estaré bien. Ya soy mayor, así que un rasguño como este no me molesta.
Niña- ¿De verdad?.
MC- De verdad.
La revisé una vez más para asegurarme de que no estuviera herida y luego la dejé ir. Parecía que tanto las personas que tiraban piedras como los espectadores ya se habían marchado. Los alrededores se quedaron en silencio tras su partida.
(Por ahora está tranquilo, pero solo provocaré otro alboroto si me quedo aquí mucho más tiempo).
Apreté los labios, mordiéndomelos mientras me dirigía no hacia la tienda que debía visitar, sino de regreso al palacio.
(Lamento decir que tal vez fui demasiado optimista. Esto es peor de lo que pensaba. Pensé que yo sería la única en peligro porque sus críticas se centran en mí. Asumí que todo se resolvería con el tiempo si mantenia la cabeza en alto hasta que los rumores desaparecieran. Pero en su lugar, puse en peligro a una niña inocente. Podría pasar lo mismo otra vez si no hago algo. ¿Pero qué?).
La gravedad de la situación se me vino encima, pesando sobre mi ya afligido corazón. A cierta distancia, un hombre mantenía la mirada fija en MC mientras ella caminaba con los hombros caídos. Su nombre era Denis Dompteur. Las miradas que la gente le dirigía al pasar eran todo lo contrario de las que le daban a MC- cálidas y acogedoras. Sin embargo, no parecía feliz. Denis se dio la vuelta y se dirigió de regreso a su finca con un suspiro de preocupación en los labios.
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Denis- ¿Fuiste tú quien difundió esos rumores en el pueblo?.
Se dirigió a Jurgen, un hombre con una personalidad extrañamente descarada que en ese momento estaba vestido como un sirviente.
Jurgen- En efecto. Puede que yo sea de Obsidianite, pero actualmente estamos trabajando en conjunto. Intenté reparar el daño que hiciste al enviar de forma tan insensata la cura a ese pueblo. Tengo una idea de cómo acorralar al Rey. Haremos que esa mujer a la que llamaste "maldición" sea la mente maestra detrás de los acontecimientos en Liberté. Serás venerado como un héroe, y Su Majestad no tendrá más remedio que separarse de ella. Con esa mujer fuera del camino, el Rey reconsiderará sus decisiones y volverá a ser la versión de sí mismo de antes de "cambiar", como tanto te lamentas. Funciona a la perfección tanto para ti como para mí. A continuación, planeo difundir el rumor de que ella tiene lazos con Obsidian. Diremos que Obsidian le proporcionó la enfermedad para que la propagara.... Y que, juntos, están intentando destruir Rhodolite desde dentro. Una historia de lo más convincente. El pueblo se opondrá rotundamente a su nombramiento como reina y rechazará el acuerdo con Obsidian. Un rey que valora la opinión de su pueblo jamás firmaría el acuerdo en tales circunstancias. Tendrás todo lo que querías.