Ayer conversé con la muerte, la cual me aconsejaba que viviera la vida al máximo, pues ella pronto llegaría. Agaché la cabeza y me quedé en silencio por un momento.
Volví en mí y le dije:
—Te espero, y espero que tú no te olvides de mí.
Dicha frase fue un pacto entre los dos.
Vivo para morir, y espero morir para vivir.
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el alpinista en busca de una flor, poemas con sentimiento, editado por selene giavoni
Editado: 03.10.2026