Cae la noche, Florya ya descanso bastante durante el transcurso del dia, ya preparado para seguir buscando el campamento.
— Creo que ya podemos continuar, ¿No crees?
Dice Florya mientras Dorian esta un poco pensativo viendo el cielo estrellado, al escuchar las palabras de Florya baja la mirada hacia el.
— Si... Creo que es buena idea...
Dorian lo aprieta levemente en un abrazo disimulado antes de soltarlo para que Florya pueda levantarse, y pues Florya no tarda en levantarse y Dorian después de el.
— Bueno, ¿Por donde iremos, Dorian?
Dorian se pone un poco tímido atras de el.
— Si sobre eso... Quería decirte algo Florya...
Florya se voltea quedando de frente a Dorian, un poco confundido.
— ¿Pasa algo?
Dorian se sonroja un poco y juega con sus dedos entrelazadolos entre si.
— Si... Es que yo... ¡Siento cosas por ti, bastardo!
Dorian se sonroja más y le dice avergonzado y sonrojado como un tomate. Florya se impresiona ante eso y también se sonroja.
— ¿Estas bromeando?...
— ¡No, no estoy bromeando bastardo!
Dorian gira su cabeza hacia un lado para ocultar su sonroja que le resulta inútil. Florya se rie tiernamente y se acerca a el, le toma de sus manos y después Dorian lo mira.
— Yo también siento cosas por ti, Dorian...
— Entonces yo... Puedo... Uhmm....
Dorian se pone nervioso y Florya empieza a reirse por su timidez.
— Vamos, adelanté.
— No me apresures bastardo...
Dorian con timidez cierra sus ojos y le da un beso a Florya en los labios, Florya le devuelve el beso con tranquilidad y le corresponde el beso con ternura. Dorian al ver que le devuelven el beso y agarra más confianza y lo alarga unos segundos más antes de separarse un poco y mirar a Florya.
— Eres un bastardo...
— Lo se, pero talvez tengas un fetiche con los "bastardos."
Florya se rie levemente de forma burlana mientras Dorian se avergüenza.
— Mejor vamomos de aquí...
Dorian toma del brazo de Florya y lo arrastra con el para acelerar el paso al caminar, Florya se deja arrastrar ya que sabe que Dorian no lo hace a maldad, simplemente esta avergonzado.
Después de camino un largo rato caminando, llegan al campamento. Los dos se alegran un poco y se acercan al campamento, los demás soldados los reconocen al instante asi que no hacen nada.
— No estamos muertos, perdón por perdernos. Es que Florya da mala suerte...
Dice con la voz cansada y le aprieta disimuladamente la muñeca a Florya para que no diga nada.