En el campamento, Florya estaba sentado en un pequeño rincon bajo un techo mientras comía un pan con galletas, Dorian estaba caminando acercarndose a el para estar un rato con el.
— ¿Comiendo solito? Oww, dejame hacerte compañía.
Dorian se toma el gusto y se sienta al lado de Florya, Florya se rie levemente, toma un trozo de pan y se lo ofrece.
— Toma, para que comas algo.
— Mucha gracias, andas generoso hoy.
Dorian toma el trozo de pan y se lo lleva a la boca.
— Dorian, ¿Ya hoy vuelven a retomar las guardias?
Dorian se traga el trozo de pan y gira levemente la cabeza para verlo.
— No lo se, no e escuchado algo sobre eso desde que llegamos.
De repente la tranquilidad es interrumpida de la nada, se escuchan caer bombas. Los demás soldados empiezan A correr y otros se tiran al suelo.
Dorian sin perder tiempo toma a Florya, tirandolo en el piso y posicionándose encima de el, protegiéndolo con su cuerpo.
— ¡Ni intentes correr porque es inútil bastardo, mejor quédate aqui conmigo hasta que los dos estemos muertos!
Dice Dorian con voz desesperada.
— ¡P-pero Dorian!
Dorian no quiere escuchar nada y simplemente lo calla con un beso desesperado y de despedida. Cae una última bomba cerca de ellos y de la nada todo se torna negro.