Lo que no deberíamos ser

Prólogo

Hugo

Dos años despúes

.

El reloj del despacho marcaba las 19:37 cuando decidí dar por zanjado el día.

—Buen trabajo, Sofía —dije sin apartar la mirada del expediente que acababa de dejar en su regazo—. Aunque hubiese preferido que tardaras menos.

Ella asintió con esa mezcla de respeto y tensión que solía provocar mi presencia.

La mayoría nunca sabia cómo tratarme, y eso me encantaba. Me recordaba que seguía siendo el cabrón inquebrantable al que nadie quiere llevarle la contraria.

—Era un testigo complicado —respondió ella—. Pensé que no sería capaz de encontrar nada.

—Todo el mundo ha metido la pata alguna vez en su vida, Sofía. La clave está en apretar hasta saber donde duele —cerré la carpeta con un golpe seco—. Puedes irte.

Ella obedeció sin protestar. Mejor.

No necesitaba aduladores, necesitaba soldados. Y ella se había mantenido fiel, a pesar de todo.

Volví a mi despacho con paso firme. Cada zancada me costaba mas que la anterior.

Había sido un día dificil, de un mes complicado de un año de mierda.

—Señor —interrumpió mi secretaria antes de que pudiera alcanzar la puerta—. Tiene varios recados. El fiscal llamó dos veces, la prensa sigue insistiendo con lo del caso García, y tiene...

—No me interesa —la corté en seco, sin mirarla siquiera. —. He terminado por hoy.

Abrí la puerta de mi, esperando encontrar silencio, una botella a medio terminar de bourbon y las sombras acostumbradas.

Pero no.

Estaba allí. De pie.

Como si el tiempo no hubiera pasado, o peor aún: como si le hubiera sentado bien.

Antonella.

Más guapa de lo que la recordaba, aunque no sabría decir si era por su vestido negro entallado, su cabello más largo o esa mirada.

Esa jodida mirada. Firme. Determinada. Herida. Verde.

Me quedé congelado, solo un segundo. Lo suficiente como para que ella lo notara.

Y eso me cabreó.

—Hola, Hugo.

Su voz era la misma. Calmada, suave.

—Sea lo que sea quiero que te largues.

Ni siquiera pestañeó. Sus ojos se clavaron en los míos como cuchillas.

—Mi padre ha desaparecido . Y necesito que me ayudes a encontrarlo.

******

Y se acabó.

Por ahora. Obvio.

Termino una novela que ha sido mi capricho. Algo que he elaborado con horas de esfuerzo, madrugadas...rehaciendo, replanteando y modificando hasta el último segundo.

Espero que la disfrutéis, tanto como yo. Quiero agradecer a los que estáis desde el principio, día tras día.

Es la mayor recompensa para mí.

Necesito vuestra opinión, buena, mala o regular. Sentiros libres de darla. Y un me gusta. Y si os ha valido compartidla con quien sea y donde sea.

Como ya dije en un principio esta novela estará gratuita durante un tiempo limitado. Aprovechadlo.

Ahora toca repasar, corregir lo que quede y descansar.

De Hugo, que es muy intenso y de Antonella que te saca de tus casillas.

Volverán.

"Lo que nunca fuimos" arrancará en unos pocos meses. Y será tremenda.

No me olvidéis.

MadameMars

<3




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