Hay tantas cosas que alguna vez quise decirte, tantas palabras que pasaron por mi mente y tantos sentimientos que nunca encontraron el momento adecuado para salir.
-A veces me pregunto qué habría pasado si hubiera tenido el valor de expresar todo aquello que guardaba dentro de mí. Quizá las cosas habrían sido diferentes, o quizá todo habría seguido exactamente igual. Nunca lo sabré, porque hay preguntas que se quedan sin respuesta y palabras que llegan demasiado tarde.Nunca te dije lo mucho que significaban para mí algunos pequeños detalles. Esas conversaciones que parecían simples, las sonrisas inesperadas, las bromas que recordaba incluso después de despedirnos y aquellos momentos que, sin ser extraordinarios, conseguían quedarse en mi memoria.-Nunca te dije que había días en los que esperaba saber de ti, que algunas palabras tuyas podían cambiar mi ánimo y que, sin darme cuenta, había comenzado a prestar atención a cosas que antes parecían insignificantes,tampoco te dije que a veces tenía miedo de expresar lo que sentía. No porque sentir estuviera mal, sino porque no sabía cómo reaccionarías. Me preguntaba si sentirías algo parecido, si comprenderías mis palabras o si simplemente serían sentimientos que solamente tenían significado para mí.
Y así fui guardando cada sentimiento, cada pensamiento y cada palabra que alguna vez quise compartir contigo. A veces tenía tanto que decir que terminaba sin decir absolutamente nada. Era extraño tener tantas palabras en la mente y no encontrar una sola que pudiera expresar todo lo que sentía.Quizá nunca imaginaste lo especial que podían llegar a ser ciertos momentos para mí. Tal vez para ti solo fueron conversaciones, risas y días normales, pero para mí había algo diferente en cada uno de ellos. Algo que no sabía explicar, pero que disfrutaba recordar.Si pudiera volver a aquellos momentos, probablemente volvería a sonreír por las mismas cosas. Volvería a prestar atención a esos pequeños detalles y quizás tendría el valor de decir algunas de las cosas que preferí guardar.
Porque, aunque nunca te conté todo lo que pasaba por mi mente, hubo momentos en los que mi corazón tenía muchísimo que decir. Y si estas páginas pudieran hablar, seguramente contarían todas esas pequeñas historias que nunca llegué a compartir contigo.No sé si algún día sabrás todo lo que significaste en aquellos momentos, pero hay algo que sí sé: algunas personas llegan a nuestra vida y, sin proponérselo, terminan inspirando palabras que jamás pensamos escribir, como mi persona .
-«Hay palabras que nunca llegan a pronunciarse, pero encuentran en el papel la libertad que les faltaba en la voz».