Los Levitantes

Capítulo 15

El tener que viajar en barco y a una distancia bastante larga provoca varios problemas como que varios de nosotros y me incluyo nos hemos sentido mal, pero no queda nada más que resignarse ante todo lo que está pasando. Claramente los suministros se iban acabando de a poco y de vez en cuando decidimos acercarnos a un muelle para “comprar más comida”, lo bueno era que ha nadie le faltaba ropa o algo para abrigarse por las noches ya que sacamos suficientes mantas del refugio para traerlas, todos no veíamos la hora de llegar, pero no podíamos apurarnos mucho. 

Elizabeth y Catherine aún seguían tratando de comunicarse con Sandra y Víctor, pero nadie nos respondía, igual me preocupaba que no nos respondieron ya que podría ser que a ellos también los atacaron, pero si fuera así igual nos responderían ya que los barcos tienen el mismo sistema que el refugio.

Después de esos dos meses por fin llegamos a las islas Mhon y lo que temía era realidad, era como revivir la pelea en la que donde mi hermana murió por que todo estaba igual de desastroso, pero solo que ahora no habían personas peleando solo estaban sus cuerpos tirados por todo el lugar, Elizabeth, Camila y yo bajamos de los barcos para ver los lugares, bajamos por el ascensor de suministro y cuando llegamos abajo todo seguía con luz.

Fuimos a los diferentes pisos y en todos encontramos a gente muerta, no solo eran kinesis también habían militares, pareciera que ellos lograron entrar, pero nadie logró salir y eso solo significaba una sola cosa, que nadie de las islas Mhon estaba vivo, ellos están en 0. Cuando entramos a las habitaciones ahí encontramos a Sandra y Víctor, ellos estaban muertos, Sandra estaba arriba de su hermano abrazándolo lo cual me hizo pensar que Víctor murió antes y a ella la mataron cuando estaba sufriendo por él, eso era de lo más cruel que alguien podría hacer, lo que le hicieron fue un acto cruel. 

Entre las tres tomamos toda la comida que había y la bajamos al ascensor de suministro para después subirlo y cargarla a los barcos, cuando ya estábamos arriba Camila nos hizo parar nuestra marcha

– ¿Adónde iremos ahora? – dijo con su acento Mexicano al igual que Elizabeth – Si lo piensas hay muchos lugares, pero estos deben estar igual o peor que este lugar.

– Camila – Habló Elizabeth – lamentablemente no nos podemos quedar en medio del océano y no podemos estar en ningún país ya que todos nos quieren matar, la única solución que queda es ir a otra isla te guste o no.

– Elizabeth tiene razón Camila – dijo una voz masculina, nos giramos y vimos a Igo'r – a los únicos lugares que podemos ir es a las islas y encontrar alguna que no tenga problemas – se acercó a mí – Gracias por recibir a mis kinesis en tu isla, a pesar de que no deberías.

– No tiene por qué agradecerme – dije con una pequeña sonrisa. 

– Igual muchas gracias – dijo volviéndose a Elizabeth y Camila – solo que ahora ahí que irnos de aquí a otra isla.

– ¿Cuál isla? – dijo Camila.

– Eso lo hablaré con Morosov y después le avisaremos – dijo para después dirigirse otra vez a mi – Morosov supongo que está en tu barco.

– Si está ahí – dije – vamos a los barcos y lleven la comida – tomamos las cosas y las llevamos a los barcos de cada uno, buscamos a Morosov hasta que lo encontramos en el comedor del barco conversando con otros kinesis y al ver a su amigo se levantó y fue abrazarlo, yo solo los deje para que hablaran a solas.

Di indicaciones para salir de los alrededores de la isla e irnos a mar abierto otra vez y estás indicaciones también se las di a Camila para que ella hiciera lo mismo. Como no había nada que hacer salí a ver el océano tal y como lo hice la primera vez que viaje en barco.

– ¿Te gusta ver el océano verdad? – dijo alguien a la vez que me ponía un abrigo, era el abrigo de Zigor, lo vi y el a mi para después apoyarse contra la barandilla – pero aún que te guste deberías salir con algo para abrigarse y más cuando estamos en estos lugares, te podrías enfermar.

– Si lo se, solo que siempre se me olvida – dije, volví a mirar el océano y tomé el abrigo para taparme más, yo no soy muy tolerante al frío y la verdad el abrigo de Zigor era muy calentito. 

– ¿Cuándo crees que terminará? – preguntó de repente después de varios segundos.

– ¿Qué cosa? – pregunte sin saber a qué se refería.

– ¿Cuándo terminarán las muertes y toda esta guerra que nos rodea? – volvió a preguntar y pude notar un poco de dolor al decir "muertes", se que aún sufre por la muerte de su hermana y no lo juzgo por eso ya que yo también sufrí mucho tiempo y se podría decir que aún no lo supera, pero lo sabía sobrellevar de mejor manera.

– Nadie de nosotros sabe cuando todo esto terminará – respondí, era verdad lo que dije ya que ni yo sabía cuándo terminaría todo este sufrimiento y eso era lo que más quería, que todo terminará para vivir una vida en paz – pero solo nos queda luchar y esperar lo que tenga que pasar. 

– No quiero que muera más gente – dijo, pude sentir su mirada en mí y yo como acto reflejo lo mire, vi el dolor y eso no me gustaba, me acerque y lo abrace.

– Yo tampoco quiero que muera más gente – dije aún abrazándolo, pero luego de unos segundos lo solté – pero en tiempos como los que estamos pasando siempre habrá personas que mueran – él sólo me miró y después me abrazo otra vez – ¿Te culpas por la muerte de tu hermana? – él me miró como si hubiera dicho algo malo pero después se relajo.




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