Draco Malfoy
1 de Julio 2005
Estoy poniendo todas mis fuerzas en intentar calmarla. Después de veinte minutos parece estar lo suficientemente calmada como para levantar la cabeza, solo mirarla a los ojos me rompe en mil pedazos el corazón, cosa que solo aumenta mi odio hacia las dos estúpidas, pongo mis manos en sus mejillas y con mis pulgares le retiro el resto de las lágrimas
—Todo va a estar bien, ¿sí? —digo y ella asiente demostrando una vez más lo fuerte que es
—Draco... No cuentes esto por ahí, en serio, te lo... Te lo suplico —Sus grandes ojos verdes se ven llenos de tristeza
—¿Por quién me tomas? Las estupideces que dijeron ellas son basura, no cambia nada —digo para tranquilizarla
—Te-Te juro que es mentira, todo lo es, yo jamás le robe el novio a nadie
—Te creo —digo, con ver como ese chico la miró me basta para saber que los chicos la buscaban y no al revés
—Y-y las veces que vómito es por ansiedad, no es que sea bulímica ni nada, ellas se lo inventaron —suelta rápido casi desesperada por qué le creyera
—Mírame —la tomo del mentón— lo sé y te creo, además no tienes que explicarte, no les creería nada de lo que saliera de la boca de esas chicas. Además, estoy aquí, no voy a ir a ninguna parte ¿Sí? —Me abraza enterrando su cara en mi pecho
—No-No sé ni cuando empezó, supongo que siempre ha sido así, desde que soy pequeña que todos decidieron odiarme —empezó, pero aun abrazándome, sin hacer contacto visual— desde que iba en el infantil, nunca pude hacer amigos, luego entre a primaria y eran empujones y jalones de cabello, mi hermano me defendía, pero no era suficiente para hacerlas parar. Cuando en un momento hable con un profesor dijeron que eran simples riñas infantiles y tal vez en ese momento lo eran, pero... No lo sé, supe en ese momento que no valía la pena hablar y que todo empeoraba... — Suelta un suspiro
—No hace falta que sigas si no puedes
—Mis padres en ese tiempo trabajaban en urgencias y pasaban más tiempo en el hospital que en casa así que yo dejé de ir a la escuela y me terminaron echando por faltas, en cuarto de primaria inicié en una nueva escuela donde aparecieron las chicas que viste, intenté parecer invisible, pero ellas me odiaron desde el primer momento, no les hice nada, no... En fin, me atormentaron todos los días, aún no era nada tan grave, hasta que iniciamos preparatoria y ahí sí que se fue todo de control, me arañaban el rostro, me robaban el dinero que traía, me pegaban y... De todo en general, hasta que un mes antes de que llegara aquí una de ellas, la rubia pensó que hablaba con su novio, el chico que estaba con ella y me cortaron toda mi coleta en medio de una clase, el profesor lo vio y bueno, me sacaron de la escuela y terminé en Brighton—me rompió el corazón escucharla
—Así que por eso te cambiaste... ¿ellas tuvieron alguna consecuencia?
—Más que un tirón de orejas y una suspensión, no, sus padres son gente importante, no las iban a echar ni nada
—¿¡Pero ¿¡qué!? ¿Como es posible eso? Ellas te acosaban seriamente, no era poco, ¿Que les pasa? Es una estupidez, puedo hablar con mi padre, él es abogado y... — digo indignado
—Draco, no... No hagas nada, estoy cansada de esta historia, solo quiero seguir adelante y dejar todo esto atrás
—Pero no podemos dejar pasarlo
—Te lo conté, pero no quiero que lo divulgues, en serio no quiero, todo esto ya pasó y solo quiero olvidarme de todo
—Bien, pero te juro que si me las vuelvo a encontrar voy a hacer que se arrepientan de haber nacido
—Draco...
—No, te acepto olvidar esto, pero alguien te pone un dedo encima o te habla mal de nuevo y le voy a hacer pasar parias y no hay nada que puedas hacer contra eso — pongo con suavidad una mano en su mejilla para que me vea a los ojos—. Desde ahora en adelante nadie te va a hacer nada, no mientras yo esté contigo, reina —digo y ella me abraza dejando su rostro en mi cuello