Los Secretos de la Magia 2:"El Vacío"

Sombras en el Abismo y el Ojo del Vacio

Mientras en el Palacio de Astra la luz de Rosa traía risas y proyectos de construcción, a leguas de distancia, el aire se volvía pesado, frío y cargado de un resentimiento antiguo. En la profundidad de la Guarida del Vacío, donde las paredes exudan una humedad negra y el silencio hiere, el poder se reorganizaba.

En el centro de la sala, sentado en un trono de hueso y sombras, Nihil estaba vendado su ojo. La herida infligida por la espada de Luz durante el rescate de los niños seguía supurando una energía biespectral que se negaba a sanar. El Coronel apretaba el puño sobre el reposabrazos, sintiendo el latido de la derrota quemándole el rostro.
A sus flancos, dos figuras imponentes permanecían inmóviles, como estatuas de una pesadilla eterna. Vesper y Silas miraban a Nihil a esperar una orden. Vesper acariciaba la cabeza de una de sus diez serpientes gigantes, cuyos ojos hipnóticos brillaban en la penumbra, mientras Silas, el Rey de las Almas, sostenía su báculo con una calma aterradora, esperando el momento de cosechar el dolor del General de Lava.
— La luz de esa mujer... todavía me quema —gruñó Nihil, su voz saliendo como un raspado de metal—. Pero el equilibrio se va a romper. Lo siento en mi propia sangre.
De repente, el suelo de la cueva se onduló. Una de las sombras llega, materializándose desde las grietas del techo para arrodillarse ante el trono. La sombra temblaba, portando una energía que no pertenecía a la oscuridad.
— Mi señor... —susurró la sombra con una voz múltiple—. Traigo ecos del palacio. La guerrera de hielo, la compañera del estratega... trae una nueva vida.
El silencio que siguió fue absoluto. Vesper dejó de acariciar a su serpiente y Silas apretó su báculo.
— Dice la noticia del bebé de Lucy —continuó la sombra—. Una niña. La llaman Rosa. Su poder ha despertado en el vientre; emite destellos que se ven desde las almenas. Dicen que es la unión de la mente y el trueno.
Nihil soltó una carcajada seca y amarga que hizo que las serpientes de Vesper sisearan con miedo. Se arrancó parte de la venda, revelando un destello de oscuridad pura donde antes estaba su ojo.
— ¿Una Rosa? —dijo Nihil con una sonrisa cruel—. Qué nombre tan frágil para un poder tan vasto. Jake cree que puede esconder su mayor tesoro tras muros de obsidiana. No sabe que las rosas son las flores más fáciles de arrancar si se sabe dónde cortar.
Se giró hacia Vesper y Silas, su voz cargada de una autoridad letal.
— Vesper, prepara tus aguas oscuras. Silas, busca en el bosque de las almas el rastro de esa energía eléctrica. No quiero que capturen a los elementos todavía... quiero que preparen el terreno. Si esa niña nace, será la llave que abra las puertas del Vacío desde adentro. O será el motor que alimente mi venganza.
Vesper sonrió, revelando sus colmillos. — Mi canto la atraerá, Coronel. Ninguna niña, por muy eléctrica que sea, puede resistirse a la melodía del abismo.



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En el texto hay: fantasia épica, guerra epica, leyendas y profecias

Editado: 09.10.2026

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