Los vigilantes de Marte

Sin agua no hay vida.

Luka parpadeo varias veces, no se podia creer lo que tenia delante de sus narices. Ya no podia ni articular palabra alguna debido a su asombro. La panoramica que tenía delante era la de un lago subterraneo, pero con unas peculiaridades únicas. El lago que veía parecía o tener fin, el líquido era bastante raro, tenia un color parecido a el de la sangre, parecía que ese líquido daba el color característico de este planeta. Luka se acerco a la orilla y metio una de las piedras en el agua, esta se quedo flotando un rato hasta que se undió. Con otra piedra Luka sacó afuera la anterior y esta se habia pintado del color del líquido. Siguió mirando el paisaje y pudo observar que estaba lleno de piedras con la forma de cubos. Era todo tremendamente perfecto y calculado a la perfección, del techo colgaban una especie de plantas que bajaban por la pared y se adentraban en el lago. Estas tenían el mismo color del líquido. Decidió seguir avanzando y explorando, si pudo encontrar esa planta tendría que haber más. El camino se fue estrechando hasta el punto en el que solo habia una orilla y el resto era ese líquido que denominó sangría. El sitio se iluminaba a base de los pequeños agujeros que se encontraban en el techo y daban al exterior. Puso la mano en la pared y pudo sentir como si el planeta se moviera o tuviera vida propia y respirase. Estaba húmeda y parecía que lo único seco era la corteza y que lo de dentro sobrevivir a base de esa sangría. Siguió su camino hasta que tropezó con lo que vendría siendo una roca bastante grande. Tenía toda la pinta de acantilado pero con la diferencia de que podías encontrar unas escaleras en el lado derecho.

 

Luka pensó que no le pasaría nada por bajar y echar un vistazo. A medida que bajaba pudo ver unas flores que brillaban e iban iluminando el camino. A su lado caía una cascada de sangría. Se le iban agotando las energías, hacía mucho que no había comido ni bebido y ya empezaba a pasar factura. Divido el final del camino cuando la sangría s e acumuló en el fondo y era iluminada por unas plantas idénticas a las de más arriba. Siguió caminando por más tiempo y veía una bosque pardecido a los de la tierra pero con la diferencia de que este brillaba en la oscuridad de lo más profundo del planeta. Estaba maravillado.

 

Escucho unos ruidos y pensó que sería viento, pero los ruidos salían de lo que venía siendo un árbol. Se acercaban cada vez más. 

-Ezte no ez tu zitio, bicho raro.

Luka se encontró de frente con un ser extraño que lo taladraba con la mirada, a la vez lo estaba apuntando con lo que parecía un objeto muy punzante y peligroso. Se dio la vuelta y vio a mas seres como ese. Debido al cansancio y la falta de alimentos y agua, acabo tendido en el suelo y siendo arrastrado a no se donde por esas criaturas del planeta Marte.

 

 

 

 

 

 




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