Hay una famosa frase que dice: de amor nadie se muere.
Gigi siempre supo que aquella frase decía la verdad. Incluso ahora, que se encuentra con el corazón hecho trizas, es consciente de que esa frase no mentía. Sin embargo, quién la haya dicho por primera vez y vuelto famosa olvidó mencionar que, aunque de amor nadie se muere, el desamor duele. Y mucho
Se la pasó toda la noche llorando y los pocos momentos en los que no lo hacía porque se quedaba sin lágrimas no podía dejar de recordar las palabras de su no... exnovio.
Una parte de ella, la emocional, seguía sin querer aceptar que todo aquello era verdad, pero otra parte de ella, la racional, no podía creer todo lo que había ocurrido.
Su novio estuvo con ella por una apuesta, ¡UNA APUESTA!
¡Se supone que aquello solo ocurría en libros y películas, no en la vida real! ¡¿En qué momento su vida se convirtió en una versión barata y fea de after?!
No, esperen, al menos en after Hardin se enamoró de Tessa durante la apuesta y le aterraba lastimarla y no quería que se enterara de la verdad. En cambio, Kavish nunca sintió algo sincero por ella, lo cual, es peor.
¿Qué había hecho para merecer eso? Lo único que quería al mudarse a la manada era tener una vida normal. En cambio, terminó siendo discriminada por su origen y utilizada para una vil apuesta.
¿Lo peor? Es que sabe que tiene la culpa en ello.
Todas las señales estuvieron ahí desde el principio de manera tan clara que hasta un ciego las vería, pero ella había sido tan idiota como para no darse cuenta de ello.
Alguien tan importante como un futuro alpha no se fijaría en alguien que no fuera de su misma posición, mucho menos en una sangre sucia como ella, al menos que fuera su llama gemela, algo que, por supuesto, ella no es y nunca será.
La única manera en la que alguien, quien sea, se fijara en ella sería solo si le pagarán y de ser así, la cantidad de dinero debería ser increíblemente alta.
Pero... ¿Por qué no lo noto antes?
Era obvio que nadie, por más santo que sea, se interesaría en ella.
No es bonita. Tiene sobrepeso, problemas severos de acné, su cabello por más que lo lava y cuida siempre parece sucio y maltratado, y como si no fuera suficiente, no tiene nada de bubis o caderas al punto que ni siquiera ocupa sostén entrenador porque no lo ocupa a pesar de su edad.
No es inteligente, de lo contrario, se hubiera dado cuenta de lo que ocurría a su alrededor
Tampoco es interesante, de hecho, es todo lo contrario. Hasta sentarse en silencio a ver cómo se seca la pintura de una pared es más divertido y entretenido que pasar tiempo con ella.
Su condición física es terrible. Se cansa al punto de querer vomitar o sentir que se desmaya después de unos segundos de empezar a trotar.
—Me gustas por quién eres, no por como eres —le había dicho Kavish una de esas tantas veces de las que le hablo sobre sus inseguridades. Era el único con el que hablaba de ese tema abiertamente tan incómodo y difícil para ella, lo cual, era raro considerando que él era su novio— ¿A quien le importa el exterior cuando lo importante está en el interior? Si no me crees, piensa en los regalos de navidad o en los huevos —bromea haciendo referencia la palabra que las siglas de su manada forma, algo que la hizo reír en su momento—. Si no me gustaras no estaríamos aquí en este momento.
Al final, resulta que realmente no le gustaba. La única idiota enamorada era ella.
¿Ahora qué se supone que debe hacer? Durante los últimos años siempre que se sentía mal o tenía dudas sobre su valor como persona recurría con Kavish para hablar sobre ello y él, de alguna extraña manera, lograba animarla para que siguiera adelante independientemente de que las cosas salieran bien o mal.
Gracias a él empezó a usar la ropa que realmente le gustaba sin importarle su peso.
Gracias a él dejó de fingir que tenía gustos diferentes para encajar.
Gracias a él dejó de ser tan cerrada y puedo por fin hacer amigos.
Oh por dios, ¡gracias a él aprendió a cocinar! Algo que ama.
Pero todo resultó ser una mentira.
Él mismo lo dijo, no tiene ninguna cualidad buena. Solo es una debilucha y buena para nada cuya única cualidad es ser buena persona, ¿Pero eso de que le servía? Las personas no van a evitar ser crueles con ella por eso.
La vida es un mierda y ella lo ha aprendido de la peor manera.
—No importa quién sea ni lo que suceda, nunca confíes del todo en las personas.
Sin poder evitarlo, suelta una risa despectiva al recordar la frase que su mamá le suele decir.
¿Ahora cómo le contaba a sus padres que fue tan estúpida y confío en un chico que la veía como un objeto?
El ruido de la cachetada que le da el alpha McGregor a su hija resuena en toda la oficina. Su esposa e hijos quedan perplejos al ver tal escena.
—¡¿EN QUÉ CARAJOS PENSABAS AL HACER ESO?! —Jeannette se lleva una mano a la mejilla sin levantar el rostro. Nunca espero esa reacción de su padre—¡¿CÓMO FUISTE CAPAZ DE HACERLO?!
A pesar de que no termina de procesar lo que acaba de ocurrir y sintiendo como su mejilla arde mucho al punto que está segura que la cachetada dejara marca por algunos días, Jeannette levanta la mirada y en ella no hay ni una pizca de remordimiento o culpa.
—¿Cuál es el problema? —se acomoda el cabello sin despegar la mirada de su padre—. No hice nada malo. Además —voltea a ver a su mellizo— no soy la única culpable aquí.
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Editado: 25.10.2026