Luz Y Oscuridad

CAPITULO XXVI

Habían pasado varios días desde que Adael había comenzado su entrenamiento en el refugio.

Cada día se volvía más fuerte.

Sus rayos eran más rápidos.

Su cuerpo comenzaba a soportar mejor la electricidad.

Y poco a poco estaba aprendiendo a utilizar su poder sin desperdiciar tanta energía.

Pero aquella mañana, Urokodai tenía preparado algo diferente.

Todo el refugio estaba reunido en una enorme zona que Adael nunca había visto.

Cuando llegó, quedó sorprendido.

—¿Qué es este lugar?

Frente a él había una gigantesca área de entrenamiento.

No parecía un simple campo.

Había enormes muros de piedra.

Laberintos.

Torres.

Bosques artificiales.

Túneles subterráneos.

Puentes de madera.

Zonas llenas de rocas.

Pequeños ríos atravesaban el terreno.

Incluso había estructuras que podían derrumbarse durante el entrenamiento.

En los dos extremos del campo había dos grandes puestos.

Uno tenía una bandera roja.

El otro tenía una bandera azul.

Urokodai caminó hasta el centro.

—Hoy no tendrán un entrenamiento común.

Todos guardaron silencio.

—Hoy tendrán una guerra.

Los jóvenes comenzaron a emocionarse.

Adael sonrió.

—¿Una guerra?

—Una guerra simulada —aclaró Urokodai— nadie morirá. Pero podrán utilizar sus dones con libertad.

Luego señaló uno de los extremos.

—El equipo de Adael será el equipo de rescate.

Adael miró a sus compañeros.

—Su misión será encontrar a la persona secuestrada.

Urokodai señaló una enorme fortaleza situada en el centro del laberinto.

—Dentro de esa estructura se encuentra una niña.

Todos pudieron verla a través de una pequeña ventana.

—Deberán rescatarla y llevarla hasta su base.

Después señaló la bandera que estaba detrás de Adael.

—El equipo enemigo debe tomar la bandera de los que intentan rescatar a la niña.

—Deben tomarla y uno debe regresar con ella hasta su propia base.

Adael comprendió.

Urokodai levantó dos dedos.

—Ustedes deben rescatar a la niña y regresar con ella.

Luego señaló a Kyomi.

—Ellos deben robar la bandera y regresar con ella.

Kyomi sonrió.

—Entendido.

—Si el equipo de Kyomi llega primero con la bandera, ganarán.

—¿Y si nosotros llegamos primero con la niña?

—Ganan ustedes.

Urokodai hizo una pausa.

—Pero existe una última regla.

Todos esperaron.

—Si alguno es derrotado, queda fuera temporalmente de la batalla.

Adael sonrió.

—Esto será interesante.

Urokodai levantó la mano.

—Ahora conocerán a sus equipos.

EQUIPO DE ADAEL

Urokodai señaló al primer grupo.

—Adael.

Poder: Rayo.

Adael dio un paso adelante.

—Leo.

Poder: Gravedad.

Leo levantó una mano.

—Tetsu.

Poder: Fuego.

Tetsu cruzó los brazos.

Las llamas comenzaron a aparecer alrededor de sus manos.

—Giroto.

Poder: Roca.

Giroto golpeó su pecho.

—¡Puedo convertir mi cuerpo en roca!

—Nan.

Poder: Arena.

Nan hizo aparecer arena alrededor de sus pies.

—Y finalmente...

Urokodai señaló a un joven de cabello oscuro y corto.

—Ryu.

El muchacho levantó la mano.

—Mi poder es el viento.

Adael lo miró.

—¿Viento?

Ryu sonrió.

—Puedo crear ráfagas, cortar con ellas y aumentar mi velocidad.

—Perfecto —dijo Adael.

Ahora eran seis.

Adael.

Leo.

Tetsu.

Giroto.

Nan.

Ryu.

EQUIPO DE KYOMI

Urokodai se giró.

—Kyomi.

Poder: Hielo.

Kyomi dio un paso adelante.

El aire alrededor de sus pies comenzó a congelarse.

—Suyen.

Poder: Plantas.

Suyen levantó una mano.

Una pequeña rama creció entre sus dedos.

—Michelle.

Poder: Transformación animal.

Michelle sonrió.

—Puedo transformar cualquier parte de mi cuerpo en la de cualquier animal.

Urokodai continuó.

—Nun.

Poder: Fuego.

Nun miró hacia Tetsu.

—Espero que no pierdas demasiado rápido.

Tetsu sonrió.

—Eso debería decírtelo yo.

Los últimos dos guerreros se adelantaron.

—Daren.

Poder: Metal.

El cuerpo de Daren comenzó a cubrirse de placas metálicas.

—Y Kiro.

Poder: Agua.

Kiro hizo aparecer una esfera de agua sobre su mano.

Adael observó al equipo enemigo.

Pero sus ojos se detuvieron en Kyomi.

Ella también lo estaba mirando.

—Parece que hoy estamos en equipos diferentes —dijo Kyomi.

Adael sonrió.

—No te preocupes.

—¿Por qué?

—No pienso dejar que ganes.

Kyomi sonrió.

—Yo tampoco.

¡COMIENZA LA GUERRA!

¡¡DOOOOOONG!!

El enorme gong sonó.

Los doce guerreros salieron corriendo.

Adael levantó la mano.

—¡Ryu y Giroto, conmigo!

Leo señaló otro camino.

—¡Yo iré por la derecha!

Tetsu y Nan corrieron hacia el centro.

Ryu creó una ráfaga.

—¡Más rápido!

Los tres desaparecieron entre los árboles.

Pero el equipo enemigo también se había separado.

Kyomi caminó lentamente hacia el centro.

Suyen se internó en el bosque.

Michelle desapareció entre los túneles.

Nun avanzó hacia Tetsu.

Daren tomó el camino principal.

Y Kiro se dirigió hacia los puentes.

La batalla había comenzado.

GIROTO CONTRA SUYEN

Giroto llegó a una zona llena de enormes árboles.

De repente...

¡¡CRAAAAACK!!

Una raíz salió del suelo y golpeó el camino.

—¿Qué?

Suyen apareció sobre una rama.

—No pasarás.

Giroto sonrió.

—Perfecto.

Golpeó el suelo.

¡¡BOOOOOOM!!

Una enorme roca salió disparada.

Suyen levantó ambas manos.

—¡¡RAÍCES!!

Decenas de raíces atraparon la roca.



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En el texto hay: misterio, accion, magia

Editado: 07.10.2026

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