Lucian
El silencio con que me recibe mi apartamento se me antoja hostil, un dolor en el pecho me aguijonea como si fuesen flechas en una Diana a las 5 de la mañana. No tengo ni la remota idea de lo que sucedió, pero de lo que sí estoy seguro es que pronto moriré de amor por ella.
Todo dentro de estas paredes me recuerda a ella, la nombra en silencio y un vacío me ataca cortándome el aire marcando su ausencia con el dolor en mi pecho, destrozándole por dentro.
Necesito desesperadamente distraerme haciendo cualquier tarea trivial y que me libre de esta asfixia, pero el esfuerzo es inútil porque lo único que ocupa mis pensamientos y el único deseo que me quema dentro es Siena Mercer.
Me dejó caer sobre el sofá, todo mi alrededor me resulta insoportable y me pongo de pie a los pocos segundos, salgo al balcón y recibo el impacto del aire frío de la noche sobre el rostro y retrocedo hacia el salón caminando de un lado a otro sintiendo que la respiración no es suficiente porque ella no se encuentra conmigo. La cagué en algún momento y ni siquiera supe cuando. La recomendación que me hizo Gonzalo hace apenas una hora me martillea las sienes con una insistencia exasperante: “Llama a Serena. Es la única que está con ella y sabrá decirte cómo se encuentra realmente.”
Sin embargo, me falta el valor. Me paraliza la idea de marcar su número cuando ni siquiera he logrado estructurar un argumento coherente, cuando ni yo mismo sé qué decir para arreglar este desastre.
El teléfono móvil vibra con fuerza en mi bolsillo interior. Lo saco de inmediato, sin tomarme el tiempo de revisar la pantalla, y me llevo el aparato a la oreja con el pulso acelerado.
—Siena... —pronuncio, con un hilo de voz ahogado por la esperanza.
La respuesta que llega del otro lado de la línea corta mi ilusión de golpe.
—Lamento desilusionarte, mi querido Lucian —dice una voz femenina, cargada de una falsa dulzura que me resulta repulsiva—. No es tu ingeniosa e ingenua niñita la que está al teléfono.
—Marcella…
~ ✒️ Miliana Rubio ✒️ ~
La rabia y el rencor se unen para hacer que los sentimientos
y las emociones se ennegrezcan frente al enemigo.
💋 M. R.