Hago rotar mi cuello con los ojos cerrados esperando alguna palabra de ellos. Estiro mis brazos a continuación por encima de mi cabeza y escucho el crujido del hueso de mi hombro. Unas manos sujetan mis brazos aumentando la tensión de mis brazos conforme intenta levantarlos más. Al echar la cabeza atrás y abrir los ojos puedo ver las manos de Changbin sujetando mis codos para aumentar el esfuerzo.
-Así se destensan más – dice tranquilo, como si estuviéramos en el gimnasio -. Sobre todo, cuando llevas un rato en la misma posición.
-Gracias – le dedico una sonrisa sincera y giro las muñecas que suenan con el movimiento.
-Mierda – grita Han poniéndose de pie -. Te crujen todos los huesos.
-Si, llevo muchas horas en la misma posición y esta noche no he podido descansar como debía – bajo los brazos cuando Changbin los suelta y roto los hombros hacia atrás -. Ahora continuemos con el trabajo antes de que sea la hora de comer y lleguen el resto para continuar grabando.
Tanto el líder como el segundo se ponen de pie y van a la mesa de mezclas, pero Han se queda mirándome. Sopesando la pregunta que tiene entre los labios. Tras dudar unos segundos vuelve a sentarse donde estaba, pero agacha la cabeza para quedar a mi par.
- ¿Todo está bien? Antes nos han dicho que estaba un poco tenso.
-Todo solucionado Han, no te preocupes, como ves ya está trabajando – le digo mirando a Chan sentarse junto a Changbin que comenta las notas finales.
- Y tú ¿estás bien? – pregunta y por como lo dice, lo miro de vuelta, está cuidando de mí, como si fuera su obligación, como si lo necesitará, es algo que es de ellos, cuidan a todas las personas que entran en el circulo -. Si necesitas un momento, solo tienes que decirlo, podemos tomar descansos, aunque después hagamos horas extras – se ríe -. Pero queremos que estes bien, tanto como productora como stay.
-Todo bien, de verdad – digo abriendo la agenda para mostrarle mis meses anteriores -. Esto es lo normal en mi trabajo, cuando descanso son los domingos – le digo mostrándole mis domingos en amarillo chillón -. Este día, nadie me molesta y me da igual el país donde este.
Eso parece que lo tranquiliza, me asiente con la cabeza mostrándome una sonrisa amplia que le llega a los ojos. Me toca el hombro mientras sigo en el suelo con las piernas cruzadas y se va con el resto de los productores.
Desde mi posición puedo ver la unión que tienen, la compenetración que hay, como trabajan sin descartar ninguna idea que tengan ni menospreciar al resto. Mientras Han comenta ciertas partes que señala y las canta con voz baja van haciendo pruebas y error. Un equipo comprometido con la producción de su grupo.
Dejo de verlos para concentrarme en las diferentes tareas que aún tengo por terminar. Acepto algunas llamadas de mi equipo que duran solo algunos minutos para confirmar ciertos aspectos que necesitan aceptación por mi parte visual. Redacto muchos correos con los futuros artistas con lo que trabajaremos, las solicitudes para grabar en las diferentes ciudades de España y la ubicación exacta.
La hora del almuerzo llega cuando el toque en la puerta nos hace mirar a ella, para descubrir a Ana sonriendo hablando con Félix sobre varias cosas que han comprado para comer, entre ello pollo frito, fideos con picantes y gyozas. Todos llevan bolsas de comida y bebida.
Cuando me mira se queda quieta provocando que choquen con su espalda y, los demás asomen la cabeza y nos miren. A mi sentada en el suelo con el móvil en llamada y la tablet conectada a la corriente eléctrica mientras el trio está grabando con Han en la cabina, cosa que no me había dado cuenta.
- ¿Hora de comer? – pronuncia en coreano con timidez donde todos la entienden.
Me rio de la situación soltando una carcajada más fuerte de la cuenta, al otro lado de la llamada uno de mis chicos se despide de mí por los auriculares, me los quito de las orejas y los dejo al lado del móvil. Subo las piernas a mi pecho y sigo riéndome a carcajadas, conforme entran van dejando las bolsas en la mesa al otro lado. Van sentándose poco a poco y miran como me rio dejando caer algunas lágrimas.
Hasta que me duelen las piernas al intentar levantarme porque se han quedado adormecidas.
-Eso te pasa por reírte de nosotros – dice Seungmin cuando deja las bolsas y me mira riéndose de mí.
-Es que ha sido muy gracioso veros chocar y asomar la cabeza – me quejo al mover las piernas en el suelo -. Mierda, como duele – intento sentarme en el sofá a mis espalda, gimo del dolor cuando logro sentarme, pero antes de que me dé cuenta Chan está a mi lado por si me caigo -. Todo bien, lobito.
-Ha sonado a que te ha dolido – dice agachándose para masajearme los gemelos por encima del pantalón vaquero -. Te daré un pequeño masaje para despertar los músculos dormidos por la postura que tenías.
-Si porque Chan sabe mucho de posturas – dice como si no fuera con nosotro,s Lee Know -. Sabe cómo despertar los músculos, todos los músculos.
Me quedo mirándolo con la boca entre abierta, intentando averiguar si era una indirecta o una frase mal sonada. Al mirar a mi segunda, solo me niega con la cabeza con cara de desconcierto, los demás se ríen por lo que opto por la primera opción.
-Y tú pareces conocer bien la postura en la que estaba, tal vez me tengas que dar tú el masaje, Lee Know – afirmo de forma sensual, mirándolo fijamente a los ojos lo que le provoca que las mejillas se pongan rojas, siento apretar las manso Chan en mis piernas -. Auch, eso ha dolido.
-Si te estuvieras quieta, ya habría terminado – dice sin mirarme, pero aprieta más.
-Lo siento – murmuro solo para que él me oiga.
Cuando sus ojos conectan con los míos encuentro lo que se puede entender como una forma de conectar con otra persona. Sus ojos del chocolate derretido me miran aun con sus manos en mis piernas, ahora en mis rodillas sujetándose en ellas. Manteniendo el mundo aun girando sobre su eje. La única diferencia es que está girando en dirección contraria, la fan que llevo dentro grita de felicidad por sentir sus manos en mi piernas, aunque sea a través del pantalón, la directora que soy me insta a levantarme y quitar sus manos.