El camino ha sido bastante divertido. Hemos encontrado varios sitios donde los chicos se han hecho fotos y han hecho fotos. Los tres juntos me han pedido fotos, en donde he evitado que mi sombra salga. En muchas nos la hemos hecho juntos.
Jeongin ha mandado fotos de unas flores que ha visto por bubble, notificación que me ha llegado. Le he comentado que los tengo a todos, se ha alegrado en especial al ver el apodo en el chat. Changbin ha subido una foto que se ha hecho con el pequeño provocando que la redes se aloquen elogiando sus conjuntos de ropa, su complicidad y su felicidad. No han enviado algo destacable, su fondo ha sido un árbol. Queremos que siga siendo un secreto por lo menos hasta mañana que nos vamos.
En mi caso he hecho fotos que subiré cuando este en España a mi cuenta personal. Nadie está en ella, apenas unos amigos cercanos y mi equipo de trabajo, algún que otro familiar.
Seguimos caminando hasta llegar a la fuente de agua natural donde nos refrescamos para descansar antes de volver, nos sentamos un poco para observar la subida que hemos hecho en unas piedras al lado que hacen de asiento.
-Son unas vistas increíbles – comenta el pequeño mirando todo el valle, parte del bosque y las tiendas que se ven pequeñas a esta altura -. Parece una postal.
-La última vez que hicimos esto apenas teníamos tiempo para hacerlo y fue por un tiempo limitado – comenta Changbin, con los brazos cruzados a mi lado -. Deberíamos hacerlo más a menudo.
Un suspiro largo se escucha a nuestras espaldas. No hace falta mirar para saber de quien se trata. Ha estado callado todo el camino, solo ha posado en algunas fotografías que le han pedido que se tome cuando estaban los dos miembros. Apoyando las manos detrás de mi cabeza, dejo caer mi cabeza entre los hombros lo observo con una gran sonrisa. Me responde con una mirada con las cejas fruncidas.
La idea se me pasa por la cabeza cuando el sol golpea en nuestra cabeza. Ha comenzado hacer calor de golpe, y estamos bastante relajados.
-Voy a beber agua de nuevo antes de irnos – me levanto pasando por delante de IN quien lleva una sonrisa traviesa.
Estoy frente a la fuente, mirando como por el pequeño grifo sale agua constantemente. Me quito la gorra mojándola, bebiendo algo de agua mientras los miro de reojo, están distraídos hablando de la subida y de las vistas. Chan comenta algún sonido que pueden usar en alguna canción.
Al ver que no me miran, vuelvo a mojar la gorra, esta vez llenándola de agua disimuladamente. Cuando vuelvo a mirar, IN se ha levantado, en su cara intenta ocultar la sonrisa de que ha leído mi mente. Con la gorra llena de agua me aguanto la risa y lanzo el agua hacia los dos que están en paralelo mojándoles las camisas.
Mi compañero de la travesura comienza a reírse, al oír a su hyung gritar como un poseído. Mientras que el otro solo nos mira con los ojos abiertos y una sonrisa por fin en sus labios.
- ¡PORQUE TENÍAS QUE MOJARME A MÍ! – grita Changbin levantándose.
- ¿No tenías calor? – digo inocentemente volviendo a llenar la gorra -. ¡Creía que sí! – grito antes de volver a echarles agua.
Me pongo la gorra escondiéndome detrás de IN que abre los brazos para que no se acerquen a mí.
-Estabais muy serios – dice entre risas -. ¿Qué os pasa? Estamos de excursión después de mucho tiempo, deberíamos estar felices y divirtiéndonos.
Los dos se miran en una conversación silenciosa. Ya sé por dónde van a tirar, con paso lento me separo de IN, bajo la atenta mirada Changbin que me sonríe. Vuelvo a la fuente donde repito la hazaña de antes. Con la gorra le echo el agua a Chan que esta vez se ríe de verdad.
-Ahora te toca a ti – dice Changbin viniendo a por mí junto con Chan.
Con la gorra en la mano salgo disparada hacia el sendero que tengo en las espaldas, en un intento de huir de mi destino, pero me veo traicionada por mi compañero. Que me sujeta del brazo cuando Chan quitándome la gorra para hacer lo mismo que yo. Lo único bueno, es que no me moja a mi sola, sino también a mi compañero. Binnie, llena sus manos y comienza a echarnos agua a todos. Entre risas me suelta IN para cubrirse la cara, pero es inútil tienen la fuente bajo su poder y nosotros no podemos mojarlos de nuevo.
Cuando intento acercarme de nuevo Chan me detiene acércame a su cuerpo con el brazo libre. Mis brazos se quedan entre nosotros, mojados los dos con las camisetas chorreando agua. El corazón me martillea a mil por hora en el pecho por la adrenalina que recorre mi cuerpo, sus ojos observándome no ayudan nada. Por la periferia del ojo veo como levanta la gorra mojándonos a los dos de nuevo. Las risas comienzan a hacerse más fuerte, siendo carcajadas llenas de felicidad.
Al cabo de un rato, estamos otra vez en las piedras intentando secar la ropa, con la respiración más calmada. Pero con una sonrisa de oreja a oreja.
- ¿Cómo se te ocurre estas ideas? – me pregunta Changbin, sin la camiseta que intenta estrujar para sacarle el agua de nuevo, mis ojos detrás de las gafas de sol recorren su cuerpo, soy una mujer, a fin de cuentas -. He acabado mojado entero.
Me río por lo bajo, dejando las manos otra vez detrás de mí para quedar apoyada.
-Son cosas que hago con mis amigos más cercano – digo después de un rato mirando al frente, recordando los momentos -. Cuando hacemos ruta solemos parar en las fuentes para refrescarnos, ir con el mono es jodido cuando hace calor por lo que, de normal, nos lo quitamos y nos refrescamos así.
Los tres me miran esperando que de alguna explicación a una pregunta que no entiendo.
- ¿Qué?
- ¿Cómo que ruta? – pregunta al fin Chan.
-Ah, eso – digo sentándome mejor en la piedra -. Ruta de motos, una vez al mes voy con amigos de ruta motera por los pueblos de mi zona o más lejos, depende de cuando salgamos.
Sus caras siguen esperando más información.
-Tengo a dos amigas que siempre vamos con otros amigos – comienzo a contarles -. Para empezar, conduzco moto aparte de coches, son mi pasión en secreto – sonrió recordando cuando hemos salido -. De normal la ruta la hago con el club de motos Nightrider, somos un grupo de amigos que quedamos en un punto a una hora y decidimos el camino que tomaremos, donde comeremos y que haremos. Cuando lo hacemos por rutas de pueblos en verano, el agua es un bien preciado para nosotros, sobre todo cuando llevamos los monos, que nos cubren todo el cuerpo.