Había llegado temprano al instituto, caminaba por los pasillos sin mirar a nadie con la capucha de la sudadera puesta. Algunos estudiantes empezaron a murmurar a mis espaldas.
– Es la que apuñaló a Rose.
– La loca de 3-B.
Suspiré sin reaccionar ni darle importancia por lo que decían, además en mi vida me han dicho cosas peores que esas; algunas más no me afectara tanto. Hasta que dos chicas captaron por completo mi atención.
¿Que estarán diciendo de mi estas muñecas?
– Pobre Rose, ella solo quería ser amable.
— Escuché rumores de que estuvo un años en el manicomio...
– Oh Dios mío, cómo permiten ese tipo de estudiantes ingresar aquí.
Sonreí y me quité la capucha, llevaba el cabello totalmente suelto que me llegaba hasta el broche del brazzier.
Sinceramente preferiría seguir caminando pero estoy muy aburrida.
Deje de caminar y me di la vuelta, quedando cerca de las chicas que estaban hablando de mi sin disimular, me recosté contra un casillero y las mire a ambas que al darse cuenta de que la "Loca" las escuchó quedaron pálidas como la nieve al caer.
– Me permiten estar en el mismo instituto que ustedes por que soy un ser humano con derechos, mi pasado no me define como persona – dije mientras me miraba las uñas que no pintaba por pereza.
Una de las chicas abrió la boca y la cerro sin poder decir ninguna palabra, arqueé una ceja mientras regresaba mi mirada a ellas. Una era de cabello color negro azulado teñido y la otra de color canela; lindos tonos pero no son mis gustos.
Tampoco tengo el derecho de juzgar el gusto de los demás.
— Estás tan mal de la cabeza que apuñalaste a una chica que intentaba ser amable contigo, creo que no deberías haber salido del manicomio— Espeto la que tenía el cabello de color canela – ¿Acaso ahora te haces la mujer con mucha moral?
— La vida continúa no puedo quedarme en el pasado — esa frase en lo mas profundo de mi corazón tampoco la creia, yo vivo siempre en el pasado nunca superando a Nicholas; además guardo desprecio y reencor a mis padres.
Vivo y viviré siempre en el pasado al no superar a mi hermano.
Como reaccionaria Nicholas si supiera que su adorable y encantadora hermana de ocho años se volvió todo lo que ella prometió nunca ser.
Que la llaman "Loca"
Si mi niña de ocho años pudiera observar como sería ella en el futuro definitivamente me odiaria.
– ¿Acaso tú tienes derecho de decidir si debía o no salir del manicomio? Además su querida Barbie en ningún momento fue amable conmigo o quizás no sabía que insistir y forzarte a interactuar con ella era amabilidad. Creo que estoy desinformada.
Me incorpore rápido y me acerqué a ellas lentamente mis tenis crujían suavemente. Las señales a ambas mientras me erguía sobre ellas.
– Estás totalmente loca ni siquiera puedes diferenciar algo tan evidente como la amabilidad, por eso la apuñalaste – murmuró la de cabello azul, ni siquiera se sus nombres solo estoy aquí para no estar aburrida. Ya lo dije más de dos veces.
Sonrei lentamente que de seguro se me notaron los hoyuelos — Ah... Pues si estoy tan loca debería clavarles un lápiz en la muñeca ¿No?
Las chicas murmuraron algo que sonó como " no sabes quiénes somos" y se largaron corriendo como si se hubieran cagado encima...
Que miedosas, no hice nada.
Así no es divertido....
Igualmente las vi caminar como esas muñecas y no me pude aguanter lo que quería decir.
— No me importa quienes son, ¡Adiós modelos!
Creo que para la próxima mejor las ignoro, pero si las ignoraba me estaría aburriendo por los pasillos; creo que no estuvo tan mala la decisión que tome.
Sonrei mientras retomaba mi camino, coloque mejor la correa de mi mochila. Y como sobreviviré a este colegio al tener a casi todos los alumnos en mi contra por haber atacado a su abeja reina.
Para la próxima no debería apuñalar a las personas por un maldito impulso me habría ahorrado muchos problemas. Como la pelea que tuve con mi mamá, el golpe en la cabeza, detención, etc.
Fui una idiota. Una estúpida que no piensa en sus acciones antes de cometer las.
De la nada sentí un brazo fuerte rodeándome la cintura desde atrás y atrayendome a un cuerpo alto y musculoso.
¿Quien tiene la osadía de tocarme?
Estaba reflexionando hace solo algunos segundos sobre mis acciones y ya me dieron ganas de golpear a la persona que me está tocando sin mi autorización.
Eso es invasión.
Me giro entre su brazo, mi mano se coloca sobre el pecho del maldito rubio teñido que me está mirando con esos ojos azules tan brillantes como un mar cristalino....
Ya cai la próxima mejor ni lo miro a los ojos.
— Creo que asustaste a las chicas — dijo mientras que me apretaba más contra su cuerpo caliente, olía a bosque y colonia — parecías lesbiana.
— Tu lo dijiste "parecía" no que fuera lesbiana.
No me gustan las mujeres.
Azules contra marron.
Tiene las pestañas largas más que las mías.
¿Porque siempre los hombres tienen la pestañas más largas que las mujeres?
Recorro con la mirada su rostro lentamente como si estuviera viendo a un ángel, hasta que recuerdo que lastimosamente puede recorrer rumores sobre nosotros como ayer.
Prefiero que recorran rumores de ser supuestamente lesbiana en vez de "Xander y la loca"
Con una fuerza de voluntad que ni yo sabía que tenía; lo empuje con ambas manos en su pecho, él no se mueve ni un poco. Asi que el mismo me suelta y yo retrocedo un paso hacia atrás para obtener distancia entre ambos.
Me crucé de brazos mientras el me evaluaba con la mirada buscando alguna expresión en mi rostro, no encontrara ninguna emoción actuaré como si nada a pasado.
Como con todo lo que hago en mi vida.
Xander fruncio ligeramente el ceño, luego chasqueo la lengua.
— No las asusté – dije mientras retomaba mi camino.