Mi esposa

Capítulo 6

Julia: ese sentimiento es algo maravilloso y te niegas a sentirlo. Mi sueño siempre ha sido enamorarme y cuando veo mi imagen reflejada en el espejo me doy cuenta de mi aspecto y sé que eso nunca pasara.

Miguel: estas equivocada en ese aspecto. Porque me di cuenta de que Federico está interesado en ti, pero no se te olvide que los conozco a los dos perfectamente y cada vez que te miraba se reflejaba algo muy especial en sus ojos.

Julia: eso no te lo pienso negar. Él me lo dijo y lo único que me pidió es que fuéramos amigos, espero tener una linda amistad con él.

Miguel: el no espera una simple amistad. Eso se ve a simple vista y más adelante nos vamos a dar cuenta de las verdaderas intenciones que tiene contigo.

Julia: acabas de hablar como lo hace nuestra madre. El claramente no está interesado en mí de esa manera como te lo imaginas y nada más me falta ponerme mi pulsera de Esmeraldas.

Ella se pone su pulsera con mucho cuidado, Julia tenía que cuidarla igual como lo hacía con cada obsequio que le daba su hermano. Ellos siguieron conversando y eso hizo que no sintieran el tiempo pasar

Miguel: siempre que hablamos se nos pasa el tiempo demasiado rápido y debo de atender a mis invitados. Espero que en otra ocasión pueda seguir conversando contigo.

Julieta: está bien. Solamente que me gustaría que pensaras muy bien todo lo que te dije y esta vez no te niegues a escuchar tu corazón.

Miguel: pensé que lo habíamos aclarado. No quiero volver a tocare este tema, el amor no fue hecho para mí, pero nunca me cansare de repetirlo.

Julia: eso muy pronto lo aceptaras y más cuando la vuelvas a ver. Prometo respetar tu decisión y no quiero que le digas nada a nuestros padres de mi amistad con Federico. Ellos pensaran lo mismo que tú y bien sabes que ellos se terminaran ilusionando con algo que nunca va a pasar.

Miguel: no les diré absolutamente nada. Eres mi única hermana y debo procurar tu bienestar, eso te lo prometí hace años y también que serias feliz.

Julia: no quiero que te preocupes más por mí. Soy feliz con mi vida, a pesar de que voy a quedar como una solterona, ese es el destino que siempre me ha esperado y solo por ser considerada fea.

Miguel: nunca me ha gusta oír esas palabras de ti. Necesito prometerte que en esta temporada te casas y no te quiero ver triste, sino feliz. Aunque no puedo creer todavía que Federico seria tu primer pretendiente y debo de hablar con él.

Julia: no empieces, por favor. Él no es mi pretendiente y no creo que este en busca de una esposa, pero si es tu amigo comparten la misma manera de pensar con referente al amor.

Miguel: tienes razón. Siempre es de sabios cambiar de opinión y cuando Federico te vio algo en el cambio, porque nunca lo había visto que se comportara de esa forma con una joven.

Ellos dejan de conversar cuando llegan sus amigos en compañía de sus padres. Ella no podía creer que su hermano tenía razón. Federico la miraba con ojos de amor delante de todos los presentes, ella no podía evitar sonrojarse y sus padres se habían dado cuenta de lo que estaba pasando

Victoria: por fin estamos nuevamente reunidos todos. Ahora lo único que debemos de hacer es pasar a la mesa para que podamos comer.

Martín: como siempre mi amada esposa piensa en todo. Además, será mejor que lo hagamos y solo necesitan seguirnos a donde está el comedor.




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