Han pasado tres meses desde que regrese a casa y las cosas no pueden ir mejor.
Pero no puedo evitar sentir miedo, cada vez que me ocurre algo bueno en la vida algo malo viene después.
Se que suena malo decirlo y es como atraer a la mala suerte pero es que es lo que me ha sucedido siempre.
Desde aquella tarde no he vuelto a ver a Yami, siempre que intento contactar con ella, ella me sale con una excusa por lo que esta vez voy a tirar de influencias.
Si no quiere ver a su amiga. No podrá negarse a ver a su reina.
Con ayuda de Alam he redactado una carta oficial, el no parecía muy de acuerdo pero lo que no entiende es que estoy realmente preocupada por ella.
No es que quiera meterme en su vida, pero siento que si no lo hago de este modo quizás no le quedé mucho más por vivir.
Ojalá me equivoque llegue y este perfectamente, si pasa eso no me sentiré enfadada más bien todo lo contrario.
Cómo le he mandado un requerimiento oficial no la puedo recibir en casa, por lo que tengo que ir hasta el edificio principal de la Manada.
Alan me va acompañar él es el Rey y debe de estar presente. También hemos citado a su Beta, por lo que si él miente o nos oculta algo Alam será capaz de percibirlo y me ha prometido que obrará con justicia.
Es su amigo, además de su mano derecha pero no consentira que nadie abuse de otra persona mientras él sea regente.
Llegamos con quince minutos de adelanto y ya estoy que me subo por la paredes. Alam me regaña y me dice que la culpa es mía y que si me hubiese hecho caso llevaríamos ya aquí al menos una hora.
El tiempo parece haberse detenido, me siento en la silla y cojo mi teléfono aburrida.
--- Majestad, nos ha hecho llamar---
Salgo de mi ensoñación cuando reconozco la voz del Beta, levanto la cabeza y observo con detenimiento a Yami.
Esta parece nerviosa y porta mucho maquillaje. Cosa que no me gusta ya que en el tiempo que la conozco nunca la he visto hacerlo.
Me acerco hasta la bolsa de Chloe y saco un paquete de toallitas. Igual voy a hacer la mayor de las tonterías y por mi actitud pierdo a mi mejor amiga, pero me la voy a jugar.
Le susurro a Alam sobre el oído. Este se levanta con el paquete de toallitas en la mano y se lo entrega Yami.
Su Beta parece asombrado y muy enfadado.
Va a hablar cuando Alam da un gruñido estruendoso, consiguiendo que la habitación vibre.
El agacha la cabeza en sumisión. El Beta es fuerte pero no es nadie en comparación a Alam.
--- Limpiate la cara quiero verte el rostro limpio de maquillaje---
--- Pero...---
--- No te lo estoy pidiendo, más bien es una orden. O te atreves cuestionar mis decisiones pequeña humana...---
Dios hasta a mí me han causado miedo esas palabras, quizás me he pasado de la raya intentando averiguar si su pareja la maltrata.
Ella comienza a limpiarse, desde mi posición puedo escuchar como solloza, y no es eso lo que solo escucho, también puedo escuchar el rechinar de unos dientes.
Parece que su compañero estuviese a punto de atacar.
Cuando cree que no queda maquillaje sobre su rostro, levanta la cabeza y mira con vergüenza a Alam.
No puedo evitar gritar al ver el estado de su rostro, puedo ver como su ojo izquierdo está de color negro. Su pómulo derecho entre amarillo y verdoso. También aprecio desde mi posición que tiene el labio hinchado y partido.
Me levanto de la silla y me acerco hasta ella, sin pensarlo dos veces levanto la manga de su vestido.
El brazo no está mucho mejor que la cara.
De un momento a otro soy tirada a suelo, y puedo notar unos colmillos clavados en mi cuello.
Noto como la sangre comienza a brotar de mi cuello haciendo que sienta un mareo muy fuerte.
Mi atacante sale volando de su posición, muevo un poco la cabeza y lo veo tirado en el suelo.
Pero no está entero más bien hay partes de su cuerpo esparcidas por toda la sala.
Alam corre hasta mi lado y muerde su muñeca. La pone sobre mi boca y me obliga a beber.
No quiero hacerlo esto es asqueroso, beber sangre de otra persona, pero no me queda más remedio que hacerlo por lo que comienzo a tragar ese líquido caliente y metálico.
El cansancio y el dolor pueden conmigo, mis ojos se cierran sumergiéndome en la más profunda oscuridad.
.......
Despierto en la cama de mi dormitorio, toco mi cuello y noto como esta tapado con un gran apósito.
Intentó levantarme pero la cabeza me juega una mala pasada. Y las ganas de vomitar invaden mi cuerpo.
--- No te levantes, aún no estás curada. Mi sangre ha hecho el trabajo más importante pero tu cuerpo no es capaz de asimilar tanta fuerza. Si te llegó a dar un poco más de mi sangre ahora mismo estarías muerta---
Muerta!
En ese justo momento recuerdo lo acontecido hace un rato, bueno o quizás haya pasado más tiempo no sé el tiempo que he pasado inconsciente.
No puedo olvidar ver los restos esparcidos por toda la sala, y a Yami llorar desconsolada. Estoy segura que no me perdonará. Alam ha matado a su compañero.
--- Y Yami?---
--- Ella está bien, está descansando en su casa---
--- La devolverás al pueblo, que pasará ahora con ella?---
--- No, ella no se puede marchar porta a uno de los nuestros en su interior, no sabría que hacer cuando llegase el momento de su transformación---
--- Estoy seguro de que me odia, por mi culpa su compañero está muerto ---
--- No te odia, sé que está agradecida contigo. Además ha estado aquí durante los últimos dos días---
--- De verdad! Espera has dicho dos días?---
--- Si, pero ya estás bien. Ahora descansa y mañana dejaré que paséis un rato juntas---
Besa mi frente y sale del dormitorio, es de noche y puedo ver como la luna ilumina el interior de la habitación.
Me fijo bien, en unas luces parpadeantes, estas son de color rojo. Puedo ver muchos puntitos brillar en los árboles. Es algo bonito pero a la vez inquietante.