Mi Vida Sobrenatural Llega La Magia

Capítulo 41. Pisando la capital

Aristides

El sonido de tres pares de alas era todo lo que se escuchaba en el firmamento, a nuestros pies yacía la ciudad capital de Adernon, a oscuras y rodeada por una espesa niebla que apareció hace dos día, y sin razón aparente todas las sombras que patrullaban las entradas desde la invasión inicial, se habían congregado en el centro de Aliseum y una cúpula púrpura se había formado alrededor de ellas.

—¿Creen que esto tenga que ver con las victorias de Egyptapolis y Auratrea?—

—Creo que es una posibilidad— dije mirando a Trina

—Esa cúpula impide que se pueda leer firmas mágicas— Philiph movió sus manos y una pequeña aura negra apareció en forma de círculo —Sin embargo, puedo percibir múltiples sujetos esparcidos por la niebla fuera de la cúpula principal—

—¿Puedes identificar cuántos son en total?— pregunto la chica a mi lado

Él frunció un poco el ceño en concentración —Son por lo menos 50 o 60—

—Son menos de los que pensaba, podría someterlos bajo mi magia de ilusiones y hacer que se destruyan entre sí— dijo Trina con una sonrisa un tanto calculadora

—Me parece un buen plan— estuvo de acuerdo mi chico

—No me disgusta la idea, volvamos con los demás y comuniquemos lo que hemos descubierto— ellos asintieron y comenzamos a descender a toda velocidad donde se encontraban las tropas junto a Eloise, Marco y Amira.

Al aterrizar la psíquica fue la primera en acercarse a nosotros —¿Qué han encontrado?— detrás de Amira se acercaban los otros dos legionarios, Trina les explico lo que habíamos podido presenciar desde las alturas y la atmósfera se volvió un tanto pesada frente a incertidumbre de lo que podría estar pasando en el centro de la ciudad, sin embargo, en los ojos de todos vi la energía y decisión de recuperar nuestra capital.

Por otro lado el tener al pueblo de Zelfica de nuestro lado, cambió por completo las reglas del juego, el mago oscuro estaba prácticamente contra las cuerdas, pero a la misma vez Catistimes es un ser del que se debe esperar siempre lo inesperado.

—Creo que deberíamos seguir el plan de Trina, creo que Amira podría impulsar y ampliar la cobertura de sus poderes usando sus ondas psíquicas— comentó Marco

—Es posible, también usando mi magia natural puedo usar las raíces y los árboles para transmitir la magia sin que sea detectada por ningún tipo de campo de fuerza o magia de detección— concordo Eloise agregando su aporte dentro de la estrategia a seguir.

—Creo que vamos por buen camino—

Seguimos hablando un rato más, dividiendo a las tropas por las rutas a seguir y coordinando el paso inicial. Una vez concretado todo, nos colocamos frente a la entrada de la muralla principal, que ya no detonaba su grandiosidad de antaño, manchas oscuras que pueden ser tanto mugre como sangre seca eran visibles en las bases de la roca, así como las enredaderas trepadoras echaron raíces creando surcos en las columnas.

—Solo ha pasado un año— soltó Amira con pesar

—La oscuridad lo corroe todo— le respondió Philiph colocando una mano en su hombro —Pero nosotros nos encargaremos de regresarle su gloria a Aliseum— le sonrió sincero y la chica le correspondió.

—Ya estoy lista—

Trina extendio sus alas, el aura amarilla se hizo presente alrededor de ella, Eloise brillando de un tono azul claro tomo su mano izquierda y Amira con un brillo lila tomó la derecha, con el batir de sus alas lanzó grandes olas expansivas de color amarillo, salpicadas por los otros dos tonos y rapidamento comenzaron a atravesar todos los espacios, en la callada ciudad los gritos comenzaron a hacerse presentes, los sonidos de armas chocando entre si y el olor a sangre putrefacta comenzo a inundar el lugar.

—El ataque alcanzó a todos los que están fuera de la cúpula, pero atravesó la burbuja como si no estuviera allí, como si…— guardo silencio por un momento —Como si no existiera en esta realidad—

Las palabras de Trina nos tomaron por sorpresa, pero no podíamos hacer nada contra esa cúpula ahora mismo, al paso de varios minutos, los gritos comenzaron a reducirse, y enviamos a las tropas a terminar con los pocos soldados oscuros que quedaban.

El comandante se acercó a mi —Señor, nos hemos encargado de la poca resistencia que quedó luego del ataque—

Asentí, pero antes de poder responderle se escuchó una explosion a la distancia, y el sonido de enormes piezas de cristal cayendo al piso, un humo espeso comenzó a subir desde el centro, los vellos de mis brazos se erizaron y todos a mi alrededor se pusieron en alerta.

—Está aquí— sentí una concentración de poder indescriptible —Comandante, saque a todos sus soldados de aquí— extendí mi brazo y abrí un portal.

—Pero señor…— intentó refutar

—Estoy acargo aquí comandante, esta es una batalla donde solo los legionarios tenemos que participar—

Como si mis palabras fueran un conjuro, se abrieron los portales trayendo a los demás legionarios al campo de guerra, el comandante suspiro y dio las órdenes de retirada, junto a los demás miembros llegaron el rey de Zelfica, Actattari, Maya y Franco, así como soldados elite de curación y protección.




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