Minicuentos

Otra oportunidad

 

Jairo caminaba  sobre un árido paisaje en donde el suelo era totalmente arenoso, alrededor del sitio se veían únicamente grandes rocas porosas, de repente, ¡un poderoso estruendo se escuchó!  las nubes que tapaban el cielo se abrieron, entonces apareció  un varón vestido con una túnica blanca inmaculada, tanto así que brillaba como estrella,  su piel era tan resplandeciente que desprendía  enormes chispas como de relámpago, el cabello dorado estaba adornado  con un cinto cristalino, el cinto tenía toda clase de piedras hermosas incrustadas, la estatura de aquel varón lucia  tan grande que llegaba desde la tierra hasta el cielo, a su alrededor había un halo circular  con los colores del arcoíris, él abrió su boca, y con una voz que hizo temblar el lugar le dijo a Jairo: ¡levántate! 

Jairo inmediatamente abrió los ojos y vio una intensa luz arriba de él, era la lámpara del  techo que alumbraba el cuarto en esa noche, sentía el cuerpo adolorido y pesado, se quiso levantar; pero no pudo… debido a las fuertes contusiones, todo lo anterior lo puso bastante asustado, entonces vio que entraba una enfermera para auxiliarlo, en ese instante recordó que en la mañana del mismo día conducía su auto y, escribía a la misma vez en su celular a su jefe, pues no quería  llegar tarde al trabajo, de repente hizo un mal giro chocando a alta velocidad contra un enorme árbol, nervioso llegó a comprender de que estuvo inconsciente durante muchas horas, tenía  su cabeza  vendada por todas partes, entonces su familia llorando entraba a la habitación para verlo, en ese momento Jairo  recordó que existe un Dios muy misericordioso.

Jairo caminaba  sobre un árido paisaje en donde el suelo era totalmente arenoso, alrededor del sitio se veían únicamente grandes rocas porosas, de repente, ¡un poderoso estruendo se escuchó!  las nubes que tapaban el cielo se abrieron, entonces apareció  un varón vestido con una túnica blanca inmaculada, tanto así que brillaba como estrella,  su piel era tan resplandeciente que desprendía  enormes chispas como de relámpago, el cabello dorado estaba adornado  con un cinto cristalino, el cinto tenía toda clase de piedras hermosas incrustadas, la estatura de aquel varón lucia  tan grande que llegaba desde la tierra hasta el cielo, a su alrededor había un halo circular  con los colores del arcoíris, él abrió su boca, y con una voz que hizo temblar el lugar le dijo a Jairo: ¡levántate! 

Jairo inmediatamente abrió los ojos y vio una intensa luz arriba de él, era la lámpara del  techo que alumbraba el cuarto en esa noche, sentía el cuerpo adolorido y pesado, se quiso levantar; pero no pudo… debido a las fuertes contusiones, todo lo anterior lo puso bastante asustado, entonces vio que entraba una enfermera para auxiliarlo, en ese instante recordó que en la mañana del mismo día conducía su auto y, escribía a la misma vez en su celular a su jefe, pues no quería  llegar tarde al trabajo, de repente hizo un mal giro chocando a alta velocidad contra un enorme árbol, nervioso llegó a comprender de que estuvo inconsciente durante muchas horas, tenía  su cabeza  vendada por todas partes, entonces su familia llorando entraba a la habitación para verlo, en ese momento Jairo  recordó que existe un Dios muy misericordioso.

Jairo caminaba  sobre un árido paisaje en donde el suelo era totalmente arenoso, alrededor del sitio se veían únicamente grandes rocas porosas, de repente, ¡un poderoso estruendo se escuchó!  las nubes que tapaban el cielo se abrieron, entonces apareció  un varón vestido con una túnica blanca inmaculada, tanto así que brillaba como estrella,  su piel era tan resplandeciente que desprendía  enormes chispas como de relámpago, el cabello dorado estaba adornado  con un cinto cristalino, el cinto tenía toda clase de piedras hermosas incrustadas, la estatura de aquel varón lucia  tan grande que llegaba desde la tierra hasta el cielo, a su alrededor había un halo circular  con los colores del arcoíris, él abrió su boca, y con una voz que hizo temblar el lugar le dijo a Jairo: ¡levántate! 

Jairo inmediatamente abrió los ojos y vio una intensa luz arriba de él, era la lámpara del  techo que alumbraba el cuarto en esa noche, sentía el cuerpo adolorido y pesado, se quiso levantar; pero no pudo… debido a las fuertes contusiones, todo lo anterior lo puso bastante asustado, entonces vio que entraba una enfermera para auxiliarlo, en ese instante recordó que en la mañana del mismo día conducía su auto y, escribía a la misma vez en su celular a su jefe, pues no quería  llegar tarde al trabajo, de repente hizo un mal giro chocando a alta velocidad contra un enorme árbol, nervioso llegó a comprender de que estuvo inconsciente durante muchas horas, tenía  su cabeza  vendada por todas partes, entonces su familia llorando entraba a la habitación para verlo, en ese momento Jairo  recordó que existe un Dios muy misericordioso.

Jairo caminaba  sobre un árido paisaje en donde el suelo era totalmente arenoso, alrededor del sitio se veían únicamente grandes rocas porosas, de repente, ¡un poderoso estruendo se escuchó!  las nubes que tapaban el cielo se abrieron, entonces apareció  un varón vestido con una túnica blanca inmaculada, tanto así que brillaba como estrella,  su piel era tan resplandeciente que desprendía  enormes chispas como de relámpago, el cabello dorado estaba adornado  con un cinto cristalino, el cinto tenía toda clase de piedras hermosas incrustadas, la estatura de aquel varón lucia  tan grande que llegaba desde la tierra hasta el cielo, a su alrededor había un halo circular  con los colores del arcoíris, él abrió su boca, y con una voz que hizo temblar el lugar le dijo a Jairo: ¡levántate! 

Jairo inmediatamente abrió los ojos y vio una intensa luz arriba de él, era la lámpara del  techo que alumbraba el cuarto en esa noche, sentía el cuerpo adolorido y pesado, se quiso levantar; pero no pudo… debido a las fuertes contusiones, todo lo anterior lo puso bastante asustado, entonces vio que entraba una enfermera para auxiliarlo, en ese instante recordó que en la mañana del mismo día conducía su auto y, escribía a la misma vez en su celular a su jefe, pues no quería  llegar tarde al trabajo, de repente hizo un mal giro chocando a alta velocidad contra un enorme árbol, nervioso llegó a comprender de que estuvo inconsciente durante muchas horas, tenía  su cabeza  vendada por todas partes, entonces su familia llorando entraba a la habitación para verlo, en ese momento Jairo  recordó que existe un Dios muy misericordioso.



cesarin

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En el texto hay: misterio, ciencia ficcion, amor aventura

Editado: 07.12.2020

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