Minimarket (esp)

Capitulo 1

El olor del ramen de vaso recién preparado, el aire acondicionado a la temperatura mínima, el sonido de la campana cada que un cliente entra y la música que escoge Samantha para el ambiente del minimarket, es algo que no cambiaría por nada.

Tal vez he vivido el mismo día los últimos 459 días, pero hay algo especial en ello, tal vez sea la tranquilidad del lugar, el saber que va a pasar o mejor aún, hacer que algo mínimo cambie como cuando tengo una conversación diferente con Samantha, cuando salgo a jugar con el gato que vive en la parte trasera o cuando tomo café en la azotea viendo el mismo bello atardecer

Agente J, ¿no cree que se encuentra divagando mucho?
—Bueno Hall, estoy pensando que decir para la bitácora
El agente J.K.12 se encontraba comiendo en su punto de anclaje temporal, siendo este un minimarket.
—Hall haces que la narración suene demasiado directa y aburrida, déjame intentar algo para la bitácora.
A quien acaban de escuchar fue a Hall ese aburrido narrador es una inteligencia artificial que me acompaña para monitorearme en todo momento, además de ayudarme a guardar mis bitácoras para no perder el rumbo de la temporalidad. Ya saben cómo son de complicados los viajes en el tiempo.

Mientras el agente J. terminaba su sopa instantánea y balbuceaba jugando con la bitácora

—¡Hey! No lo hagas sonar tan aburrido. Pero bueno, ¿qué más puedo decir para la bitácora y el reporte?... Me encuentro en mi punto de anclaje. Muchos agentes temporales escogen un hotel o un restaurante lujoso como su punto de anclaje, pero al ser este un bucle temporal, el día siempre se va a repetir, tal vez por eso escogí el minimarket, por la cantidad de comida, las golosinas y toda variedad de extravagancias como esas salchichas que giran. Se que así al menos así no me aburriré.

¿A qué me dedico? Es una pregunta muy ambigua pero prácticamente soy un reparador de la línea del tiempo, y eso suena demasiado genial... hasta que te das cuenta de que mi mayor trabajo es salvar gatos, mover rocas o tirar la basura en su lugar. Y todo este maravilloso esfuerzo es para evitar lo que convencionalmente conocemos como “efectos mariposa”, ya que cualquier anomalía podría alterar el futuro perfecto que se está creando. Y no es broma: la asociación se creó cuando descubrimos que un perro ocasionó la Tercera Guerra Mundial. Al principio creí que era un chiste interno de la asociación, pero al saber que fue verdad, eso termina denotando la importancia de alterar debidamente la línea del tiempo para evitar catástrofes.

Joven J., ¿no cree que decir todo ello a la bitácora resulta redundante?
—Siempre hay que recordar por qué hacemos nuestro trabajo para no perder el rumbo entre todas esas actividades redundantes. Aunque agradezco estos momentos de descanso en el bucle, tal vez debería ir a hablar con Samantha y ver qué tema de conversación podemos tocar hoy, así como las otras 287 veces que lo he hecho con anterioridad.

Aunque nunca puedo avanzar porque el bucle siempre me regresara al mismo día. Esto probablemente vaya en contra de algunas reglas de la asociación, pero tenemos tantas cosas en común, además de que a pesar de repetir el mismo día siempre termina sacando temas de conversación distintos, conoce muchas cosas de la cultura popular y me ayudo a comprender aspectos de esta temporalidad a pesar de parecer una plática casual.
Recuerdo que una vez, por curiosidad, rompí un poco las reglas y vi qué fue de ella 20 años en el futuro. Pues terminó su carrera, se casó, tuvo dos hijas y un perro chihuahua (¿por qué un chihuahua?)… En fin, supongo que desarrolle algunos sentimientos por ella al ver su habilidad de transformar conversaciones simples en algo tan profundo en poco tiempo. Pero no puedo romper las reglas de la asociación y tampoco romper su vida y su futuro tan pacifico…

Mientras terminaba mis divagaciones junto con el caldo de mi ramen, la campana de entrada del minimarket sonó dos veces.

Agente J., unos individuos acaban de entrar al minimarket.
—
De seguro es el Sr. André y su esposa quienes siempre compran croquetas para sus gatos a estas horas del bucle…
No Agente, el Sr. André y su esposa entraran en 15 minutos, estos individuos nunca habían entrado al Minimarket. No están en los registros del bucle.

Cuando Hall menciono ello, algo en mi se sintió fuera de lugar, un sentido de alerta se disparó levemente en mí, así que me puse un poco a la defensiva. Entonces decido acercarme con cautela. Doy pasos medidos agachado para poder esconderme detrás de un estante de exhibición y empezar a observarlos. Mi primera impresión fue que, efectivamente nunca los había visto, esto solo alarmaba más mi instinto, nunca se había roto un bucle temporal, esto no es nada bueno… Mierda jamás se ha roto un bucle, para eso están diseñados.

Se veían sospechosos, en un estado de paranoia y esto solo me ponía más tenso, no sabía qué hacer, nunca existió un protocolo para el rompimiento de un bucle, no sabía si actuar o esperar que la asociación hiciera acto de presencia, solo me quedaba observar.

Mientras observo veo cómo uno se acerca alterado al mostrador, baja su pasamontaña que usaba como gorro para cubrir su rostro y desenfunda su arma frente a Samantha para exigirle el dinero, mientras el otro se quedó en la puerta haciendo guardia.

—¡Rápido perra!, pon los billetes en una bolsa y no se te ocurra hacer nada estúpido.

El sujeto se veía completamente alterado, mientras que Samantha conservaba la compostura.

—Ya te escuché, no tienes que gritar— dijo Samantha con una voz tan serena controlando la situación.

Yo solo apretaba los dientes deseando que todo acabara rápido, deseaba que Samantha entregara el dinero para que saliera sana y salva dejando que la línea temporal fluyera.




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