El automóvil se estaba quedando sin gasolina, además para evitar persecuciones en coche en esta ciudad con pequeñas calles la decisión correcta fue dejar el auto en el centro de la ciudad. Bajamos y le ofrecí el suéter a Samantha quien no dudo en tomarlo, al sentir como esa ciudad tenia la temperatura mas baja que en Grey City. Es una ciudad más pequeña y vieja en comparación con Grey City, en su mayoría había gente mayor recorriendo las calles y la mayoría de jóvenes y familias eran de turistas. Había muchas tiendas, restaurantes, cafeterías y guías de turismo. Se notaba que principalmente es una ciudad que se dedica al turismo, el senderismo de sus grandes montañas, teniendo también un enorme bosque con pronunciada vegetación a las afueras de la ciudad y su gran lago que era atracción principal en los días de verano, donde también se encontraba el Lake Hotel donde se hospedaba Hormiga.
Caminábamos de manera tranquila entre las calles de Mountain City, pareciendo turistas ya que Samantha y yo veíamos la arquitectura de la ciudad, sus muchos comercios con enormes ventanales y algunas personas comiendo afuera y otras personas con enormes maletas quienes seguro hacen senderismo o irán a acampar. Se sentía el completo bullicio de la ciudad un sábado por la mañana. Mientras caminábamos Samantha decide empezar una conversación
—¿Y que será lo primero que harás cuando terminemos con todo esto?
—Creo que esa es una muy buena pregunta, nunca me lo había planteado por estar más enfocado en primero solucionar esto… No lo sé, tal vez pedir unas vacaciones
—¿Les dan vacaciones?
—Creo que cada tres años nos dan unos meses para descansar
—¿Qué en el futuro no existen derechos laborales, no deberían descansar más seguido?
—Técnicamente no sufrimos desgaste, algún tipo de cansancio o Burnout, así que no necesitamos tantas vacaciones— Samantha se quedó un momento en silencio como si intentara unir los puntos que la distinguen de su temporalidad
—Y tu Sam ¿Qué harás cuando se solucione todo esto?
—No sé si todo volverá a la normalidad, espero que podamos regresar al día del incidente para evitar dar explicaciones a mi jefe por el desastre que quedo en el Minimarket… Espera…¿No me borraran la memoria como en Men In Black o algo así?
—En teoría debería ser lo más adecuado para evitar traumas o el conocimiento de la agencia y los viajes en el tiempo
—O me vas a reclutar como el agente K a J— Yo solo reía suavemente ante sus referencias de aquel filme
—No creo que eso sea posible, no podemos extraer personas de otra temporalidad para evitar efectos mariposa, pero descuida, abogare porque no borren tu memoria, además de que así evitare que te eliminen algunas neuronas en el camino
—Lo dices con tanta naturalidad que me asusta.
Pasamos a un pequeño puesto de café donde Samantha pidió uno para ella y por esta vez yo me negué a tomar uno, aun estoy haciendo digestión de toda la comida de aquel restaurante.
—Retomando tu pregunta John, creo que me gustaría ir al cine después de esto. Siempre que algo pasa en mi vida me gusta ir al cine, por ejemplo, para celebrar algo, para subirme el animo o para llorar si lo necesito. Supongo que iría a ver el estreno de la película de Nolan para celebrar que sobreviví a ser desintegrada
—Cada que hablas de aquellos cinemas solo puedo pensar en cómo describes su comida, seria genial ir a comer popcorns de mantequilla, nachos, dulces, gaseosas o más hotdogs de cinema
—Vayamos juntos, pides tus vacaciones y sales conmigo. Aunque tengo que advertirte que hablo mucho durante las películas dando datos curiosos o algún comentario de esta
—No le veo problema a ello— Sam solo sonrió y me dio un golpe en el hombro
—Es una promesa y debes saber que odio a la gente que no cumple sus promesas.
Seguimos caminando por la ciudad mientras Samantha le daba pequeños tragos a su café y me iba señalando cosas interesantes como algunas estatuas en algunos edificios y haciendo comentarios de ellas.
—Creo que tendremos que hacer una parada
—¿Qué tienes en mente, más comida o algo así?
—Pienso que tendremos que comprar algo de ropa más formal para poder pasar inadvertidos en el Hotel
—Que tiene de malo nuestra ropa?
—Bueno no creo que sea normal que alguien solo use una playera algo apretada cuando estamos a 2 grados bajo cero y que estemos cubiertos por partículas de sal, azúcar y creo que tengo manchas de merengue en el pantalón. Parece que tuvimos una batalla en una cafetería
—Esto me suena bastante similar a algo que dije… pero creo que tienes razón, llamaremos mucho la atención y tal vez ni siquiera nos dejaran entrar.
—Además... Me da un poco de vergüenza admitirlo, pero también quiero verme presentable para Hormiga, han pasado casi 2 años desde que no veo a mi compañero y quiero asimilarme a su aura de agente secreto
—¿Agente secreto?
—Es un viejo chiste que hacíamos juntos
—Bien... Pero no creas que usaré un vestido con este maldito frío
—Dejemos el vestido para otra ocasión, no quiero que te congeles.
Hicimos una parada en una tienda de ropa de segunda mano. Tenía algunos maniquíes en su enorme ventanal y al entrar lo primero que note fue que la puerta no se abría por completo, a la mitad golpeaba con una alfombra que recorría la mayor parte del suelo de la tienda. El olor era característico, como a libros viejos, pero no de una manera desagradable, al contrario, si pudiera decir que la historia tuviera olor sin duda seria el de esta tienda. Samantha se veía fascinada, me hablo de la iluminación cálida y de las decoraciones “vintage”, entonces uní los puntos y pude ver que se asimilaba un poco a la decoración de su departamento. Había fotos en blanco y negro en las paredes, algunos vinilos pegados de Elvis Presley y Sinatra y un proyector de películas de filme con la leyenda “No tocar. No se vende”