Noelia empezó a mirar cada puerta con sumo detalle buscando la puerta que la habían indicado. Ambas se fijaron en todos los detalles para no pasarse nada y fueron acelerando el ritmo a medida que en tiempo iba avanzando.. Tras más de cuarenta minutos, caminando sin parar en un tren cuyas puertas y distribución eran prácticamente idéntico decidieron tomarse un descanso y sentarse en uno de los miles y miles de asientos que tenía el tren.
—Va a ser muy difícil encontrarlo. Hay muchísimas puertas y estoy muy cansada—dijo la madre de Noelia.
Noelia se sentó al lado de su madre cuando en la distancia algo la llamó la atención. Se levantó rápido y caminó hacia una puerta cuya descripción era exactamente igual a la que le habían dado.
—Pues creo que le hemos encontrado—dijo en voz baja.
Ambas caminaron y nada más entrar encontraron con un pasillo blanco enorme con una puerta al final. Sin pensárselo entraron caminando despacio intrigadas de no saber que se van a encontrar al final. El pasillo era completamente diáfano y de anchura lo justo para que entren tres o cuatro personas en horizontal. Parecía un poco claustrofóbico hasta que la puerta se abrió y Noelia corrió para abrirla.
Una biblioteca enorme con cientos de libros la sorprendió al tiempo que la puerta se cerraba. Nunca ninguna de las dos había visto una biblioteca tan grande y tan alta con miles y miles de libros. En la biblioteca era muy peculiar ya que no tenía mesas, pero sí una especie de stand con una máquina que parecía una calculadora.
Siguieron caminando leyendo los títulos de los libros que tenían más a mano hasta que un pequeño ser que parecía un pulpo las sorprendió.
—Bueno ,bueno ,bueno, bueno. Es la primera vez que me visita dos humanos lo cual para mí es una alegría. Sé de vuestra existencia sé que existís sé como sois pero nunca he visto uno en vivo y en directo. Me llamo Manket y me gustaría saber por qué estáis aquí y qué necesitáis—
Vero sonrió al pulpo y siguió mirando todas las paredes prendada por la cantidad de libros que había.
—Estamos aquí porque nos han dicho que vengamos aquí porque este es un lugar seguro. También queremos preguntarte cómo podemos salir de aquí—
El pulpo la admiro cuando Noelia se adelantó e hizo otra pregunta .
—¿Dónde estamos?—
—Preguntas con respuesta sencilla. Estáis en la biblioteca de mundo mágico. Cada libro que veis es un mundo un universo dentro de un mundo mágico. Cada uno tiene sus reglas sus normas y todo está guardado aqui. Cada uno de esos miles de libros que hay aquí son universos diferentes; uno son iguales al sitio que venís vosotras pero con cambios otro es mundos basados en el universo, y otros son mundos que vuestra imaginación no sería capaz ni de comprender. Y al como podéis salir de aquí la respuesta es un poco complicada porque debéis devolver al lugar del que venís pero como intuyo que el libro que os ha traído hasta aquí no lo tenéis en vuestras manos vais a tener suerte, porque aquí tenemos una copia de todos los libros con lo que realmente son dos libros los que tenemos de cada historia—respondió el pulpo.
Este se puso a ojear y con gran habilidad se subió a una escalera enorme y con sus tentáculos, trepó hasta la parte de arriba. Tras varios minutos y una incertidumbre inimaginable el pulpo se bajó de la estantería y se dirigió a su mesa. Comenzó a revisar diferentes libros cuando siempre que doy algo.
—¿Que estás buscando? —preguntó Noelia intrigada.
—Estoy buscando el libro el" tren que no dormía" que es el lugar en el que se encontráis. Y ya antes de que me preguntes por este sitio este sitio no está en ningún sitio dentro del mundo mágico. Digamos que está en el centro de todo y es un mundo donde habitan todos—.
Tras una breve pausa continuó.
—Es extraño porque en la estantería no está ni el libro ni su copia y me acabo de percatar que hay marcas y huellas en el lomo del cuaderno de entradas y salidas. Alguien ha estado aquí y se ha llevado los dos libro. Sin el libro no podéis salir de aquí ya que el portal sin el libro no se abrirá—
En ese instante se escucharon ruidos fuera lo que alertó al pulpo que rápido se puso a agudizar sus sentidos para ver que estaba ocurriendo.
—Tenéis algo que no deberías de tener y esos ruidos son porque quien sean lo está buscando con desesperación. Y si me concentro un poquito más e incluso lo que lleváis...—
El pulpo se detuvo y comenzó a concentrarse.
—Entiendo que estén tan nerviosos. Tenéis algo de mucho, mucho valor y me temo que no tardará mucho en llegar aquí. Puedo protegeros pero no siempre ya que este lugar aunque es un lugar sagrado también se puede acceder—
—¿Y dónde podemos escondernos? —preguntó Vero al pulpo.
—Bueno vuestra vida de escape hubiera sido tocar la música y detener el tren pero yaso de antojo que eso no van a dejar que ocurra. Este tren debe de estar en movimiento hasta que el revisor se quede dormido y será cuando se detenga. De hecho no deberíais de tener peso en vuestras manos, pero ahora que lo tenéis ser inteligentes. Hay una puerta que lleva a la cabina de mando del tren. La peculiaridad de esta puerta es que no es una puerta normal está dentro de una pared. En cuanto toquéis la música y el revisor se duerma todo el mundo se bajará del tren se quedará vacío y esa puerta os llevará a la cabina donde . Después para volver a vuestro mundo necesitáis mucho más que un milagro o que alguien os ayude desde fuera y si habrá paso hasta el final—