Alexandra se marchó al baño y se refrescó la cara y el cuello. Tenía mucho calor y se sentía incómoda con el testimonio de aquel hombre que decía ser uno de los elementos. Ella estaba acostumbrada a verlos de otra manera y no en su forma humana lo que aún más la extrañó.
Oliver comenzó a charlar con Santiago el padre de Alexandra cuando para su sorpresa, Alexandra regresó rápido se sentó en la silla y agarró un abanico que había encima de la mesa.
Oliver la observaba con sorpresa y extrañado comenzó a analizarla cuando le llegó un mensaje de ella misma.
—Ahora cuando salga del baño nos vamos a ir a casa. No me encuentro bien y estoy preocupada por todo lo que está ocurriendo. Necesito pensar porque no sé si esto va a ir a más—le escribió.
Oliver observó con sorpresa a la persona que tenía justo a su lado y comenzaba a charlar con su hermana y con sus padres con absoluta normalidad.
Sin embargo cuando fue agarrar su teléfono móvil para avisarla de lo que estaba pasando, esta se giró y dejó el teléfono encima de la mesa.
—No es necesario que estés con el teléfono móvil todo el tiempo —le dijo mientras lo dejaba encima de la mesa.
Ante el amago de recuperarlo esta lo agarró con la mano y se negó a devolvérselo lo que provocó una situación que incluso a la madre de ella la incomodó.
—Me estoy enfadando. No sé con quién estás hablando pero no es necesario que hables ahora con nadie—
Ella en la distancia observó como su clon empezaba a confrontar a Oliver con preguntas incómodas delante de sus padres. Hizo tiempo y espero hasta que no pudo más salió del baño y se sentó al lado de clon.
Su madre se echó para atrás a ver que había dos personas idénticas a su hija juntas una al lado de la otra.
—¿Qué está pasando aquí?—preguntó a la madre intrigada.
El clon se levantó , y Alexandra hizo lo mismo.
—Ella es el clon. Es lo que te llevo diciendo bastante tiempo; un ser idéntico a mí está interactuando con todos sin saber ni siquiera sus intenciones reales—dijo señalándola.
La madre miró a Oliver y esta la insistió en que quien estaba hablando era el clon.
Oliver les insistió en quien era realmente pero sus padres no le creyeron y la amenazaron con llamar a la policía si no se iba de allí. Su hermana la mandó un mensaje de texto y por increíble que parezca le llegó al clon. Alexandra comenzó a agobiarse, superada por la situación que se le empezaba a plantear y viendo que todos excepto Oliver se ponían en su contra.
—Soy yo mamá. Espero que no tardes mucho en darte cuenta de que te estás equivocando—
Su padre se levantó y la expulsó de la mesa mostrándose agresivo ante la insistencia de quedarse allí. Oliver hizo exactamente lo mismo corriendo detrás de ella mientras lloraba desconsoladamente.
No era el momento de enfrentarse a ella pero motivos tenía para hacer algo más que discutir. Tras marcharse ,Sofía la observó y cuando todos se levantaron de la mesa, y una vez que el clon se alejó charlando con sus abuelos ,Sofía le dijo a su madre.
—Mamá ella no es la madrina— la dijo en voz baja.
—¿Como que no es la madrina? No digas cosas sin sentido—respondió Noelia mientras su madre la observaba.
Vero junto con sus hijas y santiago se fueron quedando atrás , dejando que sus padres se alejaran.
—La reacción de Oliver ha sido muy extraña y si él se ha ido con ella es por algo—le dijo pero a santiago bajando la voz.
— Mamá te digo que no es la madrina. Por su forma de mirar no sé pero sé que no es ella— dijo Sofía sin dejar de observarla.
En ese instante el clon se giró se detuvo y caminó hacia ellos.
—Yo soy la verdadera Alexandra. Y Oliver se está equivocando y si te ha engañado a ti haciéndote creer que es tu madrina cuando no lo era y te ha encerrado en un lugar terrible¿No crees que pueda hacer algo con Oliver igual que hizo contigo?. Así que por favor dejad ya esa tontería de si es ella o soy yo. Y Oliver me ha decepcionado y en cuanto se dé cuenta de que se ha equivocado os habéis quedado sin tío. —les dijo al mismo tiempo que se rincón oraba con sus padres.
Pocos minutos después se subió en un coche idéntico al de su madrina lo que dio aún más confianza a sus padres.
Una vez el vehículo arrancó y se alejaron del lugar Sofía miró a su madre y la dijo.
—La madrina tiene un pequeño corte en el labio que se hizo hace poco tiempo y ella no lo tiene. A mí y a Noa nos engañó, y estoy segura de que no es ella—
Vero agarró su teléfono móvil y al ir a marcar a su hermana se fijó en un detalle que la dejó un poco cuanto menos sorprendida. Al marcar el número de su hermana había activado un desvío a otro número de teléfono y al percatarse de ello colgó con rapidez.
—¿Quien a desviado mis llamadas a ese número de teléfono?—preguntó sorprendida.
Mientras tanto Oliver y Alexandra se detuvieron en un camino a varios kilómetros de la casa de sus padres.
—Tenemos que hacer algo esto ya está llegando demasiado lejos y ya están mis padres y mi hermana están en contra de mí creyendo que yo no soy su hija —
Oliver trató de tranquilizarla.
—Hay que andarse con cuidado. Ya escuchaste lo que nos dijo el elemento .—ella le interrumpió.
—Pues me da igual no me voy a quedar con los brazos cruzados. Voy a entrar en el mundo mágico y voy a acabar con esto. Sé que en cuanto entre ella también lo hará y acabaré esto para siempre—
Oliver la insistió una y otra vez y consiguió tranquilizarla y hacerla recular. La pidió que se tomara unos días para descansar recobrar fuerzas y enfrentarse a ella. Alexandra le escuchó y al cabo de unos días volvió otra vez a hablar con sus padres y hacer una vida de lo más normal . El clon iba y venía y aparecía y adoptando durante ese rato su vida. Era completamente imprevisible lo cual tenía que tener cuidado.
Oliver y Alexandra se relajaron tras varios días de trabajo en el cual no habían coincidido en los turnos. Durante ese tiempo los terremotos, los huracanes y la erupción de volcanes empezaba a ser un tema preocupante en todo el mundo ya que en algunos casos era inusual. Pese a las advertencias del elemento ellos no le dieron veracidad a las palabras y se limitaron a llevar una vida lo más normal. Durante esos días ninguno de los dos entró en mundo mágico y tampoco lo hicieron las niñas.