Mundos Fantásticos 3 - La batalla por el final

Capítulo IX

La destrucción de aquel laboratorio secreto donde desarrollaban los macabros  experimentos en humanos, provocó que se abrieran automáticamente todos los centros de contención de infectados que estaban bajo el control de ARCA, ubicados en distintos puntos del mundo. Lo que había comenzado como un proyecto de guerra con el fin de vender sus avanzados productos al mejor postor, se convirtió en un virus mortal que se propagaba sin control. Muchos de los voluntarios para recibir la dosis de la famosa droga que los convertiría en “súper hombres” eran mayormente soldados pertenecientes a los países más poderosos.

Rusia, EEUU, China, Japón entre otros, eran los inversionistas principales para la producción en masa de la vacuna. Lo que ignoraban era que en realidad todos ellos estarían bajo la orden de su único creador: Asael.

Los que habían sido expuestos a dicha vacuna continuaban haciendo su vida normal hasta que fue activada en ellos. Eso provocó que comenzaran ataques internos en grandes cantidades, en sus casas, en sus puestos de trabajo y hasta en los lugares donde pasaban las vacaciones con sus familias y amigos.

El deseo por la sangre humana se hizo incontrolable y el virus se expandió rápidamente por el mundo. Nadie estaba a salvo, los inocentes huían por las calles, a las montañas, bosques, al mar y los que podían se metían por debajo del suelo con tal de no ser atrapados. Los presidentes daban la orden de contención y de exterminación mientras se ocultaban en sus búnkeres.  La guerra por el final había dado inicio.

Los arcángeles sabían que su obligación era intervenir y es por eso que se organizaron para salvar a los inocentes. La tarea principal era acabar con el responsable de la plaga para cortar de raíz con esto. Rafael decidió ir a buscar a Asael para matarlo y como sabían que Matrael estaría a su lado, Rauel le acompañó. Gabriel y Uriel fueron a interceptar el despertar de los titanes en medio oriente hasta que el resto de los arcángeles se les una en la lucha. La gigante Agatha junto a los héroes mestizos exterminarían a los hijos restantes de los arcanianos, el grupo de los Innegables en compañía de Remeiel se dirigieron a ayudar a las personas, así también lo hicieron Miguel, Sariel, Enoc y Elías.

Muy pronto se revelaría una oscura verdad, aquella por la que inició todo esto.

 

Samael y Tumiel, quienes se encontraban en los abismos, preocupados por el despertar de los cuatro jueces, se acercaron al salón donde estaba ´EL y antes de entrar sintieron una presencia desconocida en el lugar y apresurándose no vieron a nadie más que al arcaniano...

- Perdone señor nuestro atrevimiento, pero hemos sentido una extraña presencia en este lugar ¿Está usted bien?- Preguntó Samael mientras observaban a los alrededores

- Díganme guerreros ¿Qué se les ofrece?- Le inquirió el Vigilante

- Bueno señor, estábamos preocupados ya que hemos sentido que las presencias de los titanes están despertando ¿No cree que deberíamos informarle al Patriarca para que nos diga que debemos hacer?- Le respondió uno de ellos

En ese momento ´EL levantándose de su lugar y acercándose lentamente hacia ellos les dijo mientras su aura comenzaba a cambiar sorprendiéndolos –Ya no tendrán que preocuparse más por nada- Una energía horrible y negra salió de su interior y sujetando con su mano la cabeza de Samael les dijo - ¡Porque ya no me son de utilidad basura como ustedes!- Y esa poderosa energía consumía al arcaniano mientras este gritaba desesperadamente…

Tumiel consternado por la situación intentó reaccionar para detenerlo pero fue destruido en un momento junto con su compañero y así mismo todo el lugar. El fuerte Vigilante salió en forma de un remolino hacia medio oriente.

Shemihaza estando sentado con el semblante serio se levantó y exclamó -¡Al fin se atrevió a dar la cara! ¡Sahariel! ¡Prepárense porque la hora marcada ha llegado!-

- ¡Estamos listos señor!- Respondió el fiel ayudante…

Rafael junto a Rauel se dirigían directamente donde estaban las energías de los dioses de la guerra, quienes ya los estaban esperando.

- Al parecer nuestro destino siempre ha sido el de enfrentarnos – Dijo Asael

Rafael muy seguro de sí mismo asintió - ¡Así parece! ¡Esto se termina aquí hoy! –

La batalla entre los cuatro había comenzado y como era de esperarse fue espectacular, los alrededores eran arrasados por las consecuencias de la lucha. Sus niveles eran casi iguales, solo obtendría la victoria el que quede en pie hasta el final.

Tanto los arcanianos como los arcángeles estaban muy heridos y agotados por la pelea, era difícil decidir quién se llevaría la victoria. Repentinamente en medio de todos apareció Artaqof…

El serafín ni el portcaniano sabían quién era pero su enorme poder les parecía familiar, y los dioses de la guerra pensaron que había venido a ayudarles pero se inmutaron cuando este les dijo – ¡Asael y Matrael! en este momento tengo mucho dolor y tristeza en mi interior por ustedes y quiero pedirles disculpas por haber permitido que esto suceda y no haberlos corregido a tiempo. Me hubiera gustado poder salvar a Ramael también pero estábamos atrapados, no teníamos alternativa. Desde que el mal llegó a nuestro mundo hemos perdido mucho, muchos inocentes murieron por causa de esta guerra, pero esa ha sido la gran voluntad del universo y como penitencia llevaré este dolor hasta mi muerte. No obstante también sirvió para sacar a luz quienes guardaban parte del mal en su interior, ustedes mis discípulos fueron los primeros en ser engañados y eso es lo que tal vez me hace sentir una enorme culpa. Y ahora que la verdad ha sido revelada no puedo dejar que continúen, son culpables de crímenes extraordinarios y es por eso que debo apartarlos, he pedido por ustedes para evitar que sus vidas se extingan pero aun así deben cumplir con la condena…-




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.