cruzando calles nos encontramos
como un fantasma expectante
salto de gato, te robe la mirada
labios suaves que parecía que después de la guerra yo tocaba
nuestra guerra o tal vez era la tregua.
como una mosca de la fruta fue nuestro tiempo juntos
y eso solo hizo que lo disfrutáramos
pues sabemos apreciar mas las cosas
cuando sabemos que duran así como dura el día