No Eres Nada Para Mi

Capitulo 5: Me las vas a pagar

Últimamente me había dado cuenta de una cosa, cuando volví al trabajo luego de haber estado unos días en el hospital, varios de mis empleados me miraban con sorpresa, sentía como si no esperaban que volviera a trabajar, en verdad me resultó extraña la situación.

Mi boutique se podría considerar como una marca pequeña, a pesar de que tengo varios clientes importantes y famosos, solo tengo un edificio para la boutique, quizás para otras personas sea raro, ya que, con la fama y prestigio de mi boutique se esperaría que ya hubiera expandido mi negocio por todo el país, pero yo no tenía planeado eso, si bien me alegro que mi negocio fuera exitoso, la razón por la que había creado la boutique era más que nada para comprarles una casa cerca de algún lago a mis padres, a ellos siempre les gustó los lagos, les parecían muy tranquilos, por eso siempre me decían que querían pasar sus últimos días tranquilos observando algún lago, lamentablemente mis padres murieron mucho antes por culpa de David y Diana.

Era un nuevo día y comenzaba a realizar mi rutina diaria, actualmente intentaba evitar todo lo que podía a David, después de todo cuando me encontraba con el mis emociones se desbocan, por lo que prefería mantenerme alejada de el con la excusa que estaba muy ocupada trabajando, aunque en verdad estaba muy ocupada en el trabajo, debido a mis días fuera de la boutique había retrasado muchos pedidos importantes. La noche anterior no descanse ni un segundo, puesto que estuve diseñando los vestidos y trajes que tenía pendiente, afortunadamente logré terminar todo a tiempo, solo quedaba darle los diseños a los costureros. Actualmente en mi rutina no podía faltar el desayunar en Alice's Coffee, después de todo me encariñe mucho con aquel lugar tan calmado. Cuando acababa de desayunar caminaba directamente hacia mi boutique para trabajar nuevamente.

Aquel día específicamente, cuando entre a la boutique para entregar los diseños a los costureros varios de mis empleados me miraban extrañados, fue raro al inicio pero preferí no prestarle atención. En los días siguientes más y más personas me miraban con preocupación, yo me pregunté si había hecho algo para molestar a mis empleados, pensé que quizás estaban inconformes con sus sueldos o con el ambiente laboral de la boutique, pero me extrañaba que fuera eso, después de todo invertí mucho para darles un buen ambiente laboral a mis empleados. Finalmente me rendí y solo seguí con mi trabajo, cuando entro Diana a mi oficina.

—¡Sara!, ¿¡Querida amiga como estás!? —dijo Diana, animada.

La mire fríamente, Diana para los demás es una chica muy animada y amable, no hay nadie en esta boutique que odie a Diana, después de todo su personalidad es tan carismática tal y como si fuera una niña pequeña, yo anteriormente pensaba mi mismo de Diana, mi impresión de ella era la de una joven amable y dulce que había que cuidar, por eso me acerque a ella y nos hicimos buenas amigas, aunque claro todo eso fue antes, mi yo actual sabe cómo es verdaderamente Diana, es una maldita que se oculta bajo la máscara de niña buena.

—¡Hola Diana!, Tu siempre tan animada —respondi, amablemente para ocultar mi desagrado por ella.

—¡Siempre hay que sonreírle a la vida! Y la vida te va a sonreir de vuelta Sara —me respondió dulcemente.

—Es cómo dices mi dulce amiga —le dije.

—Oye Sara, me alegro que te encuentres mejor —dijo Diana, con una ligera sonrisa en su rostro.

—¿A que te refieres Diana? —dije, algo extrañada.

—Bueno, había un rumor que estabas gravemente enferma, todos pensaron que tenías la enfermedad de tus padres e ibas a morir Sara, por eso ¡estoy tan contenta que estés bien! —dijo Diana, demostrando alegría.

Cuando escuche las palabras de Diana comprendí el porque mis empleados me miraban extrañados, pensaban que iba a morir, obviamente verme trabajando tranquilamente les impacto.

—Gracias por preocuparte por mi Diana, siempre has sido una muuuy buena amiga —dije, algo sería.

Luego de ha alr con Diana un poco, ella se retiró de mi oficina y continúe con mi trabajo. Algunos días después escuché de unos empeñados que Diana de había hecho cargo de mi boutique mientras estuve en el hospital, comprendí que todo era obra de Diana, me imaginé que su plan era ganar renombre entre mis empleados como futura jefa de la boutique en caso de que yo muera. ”¡Maldita seas Diana, me las vas a pagar!", Pensé mientras volvía a mi hogar frustrada una vez más por culpa de Diana.

 




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