Estaba en casa, solitario, con el físico de un atleta profesional, con el conocimiento suficiente en mecánica, plomería, electricidad y carpintería. Oficialmente obtuve mi permiso para conducir y usar armas de fuego. Era 15 de marzo, aprendía varias cosas materiales nuevas, mejorar mi ortografía y mi caligrafía entre esas cosas. Mi acné se iba perdiendo poco a poco a excepción de 2 granitos que tenía en mis cachetes, bien rojizos y con suerte: no eran tan grandes. (Parecía Pikachu jaja).
Cómo decía anteriormente: quise y quiero explorar los sitios que nunca conocí en mi ciudad, apenas podía explorar los de mi zona y nada más. Aún así opté por empezar a ir al centro de la ciudad, mis padres me decían que ir a la Plaza Eguino o al Alto era muy peligroso por la delincuencia. Una vez ya no haya nadie que robe o mate para aparecer en noticias, era libre de todo mal, aún así no queria confiarme y me preparé para ir pasado mañana temprano. (No podía mañana pues tenía tiempo y horarios para ir a la iglesia y agradecer con especialidad el día más de vida que me dió mi Dios).
17 de marzo, estaba listo, como ya no importaban las leyes: Manejaría por primera vez una motocicleta sin casco, y en lugar de eso, usaría mis auriculares y mi bufanda para cubrir parte de mi cara por si me da frío de golpe a base del clima pese a que apenas son las 6:15. Llevaba mi mochila; Tenía 5 hojas de papel, 2 lápices y un estuche geométrico para elaborar mis mapas. Llevé también un taper con comida por si me da hambre y mi termo de plástico con agua de chía por si tenía sed.
No quería perder el tiempo así que manejé a toda velocidad hacia esas zonas. Y tal como lo imaginaba, en la Plaza Eguino no había nadie, anteriormente esta calle era la más habitada junto al Alto ya sea por los mercados o movilidad de autos. Decidí explorar la plaza a detalle sin la necesidad de entrar a una casa, pues... Respeto la privacidad ajena.
Tras terminar el mapa de la Plaza Eguino, subí a mi moto y subí hacia El Alto pese a que esté muy lejos. Pero en camino; ví y me ubiqué en la zona en que estaba ahora, era una calle cerca a mi escuela. Lo sé y más porque siempre usaba atajos o las alternativas de ir a ciertos caminos con tal de llegar a mi colegio. No lo veía necesario hacer un mapa pues me sabía a detalle estas zonas, aún así , decidí por hacerlo de todas formas. Pero después recordaba algo: Un poco más arriba estaría la zona en la que vivía mi amigo José. Pero más allá igual estaría la casa de Amy... Y pues... Para querer completar mi mini-mapa de la Plaza Poderío, decidí ir con mi moto a la casa de mi amigo, no podía contenerme, quería entrar a su casa y ver si estaba bien sabiendo que no.
Estaba en frente de su casa, no estaba obsesionado, estaba nostálgico, con un clip o sujeta-papeles abrí la puerta de su casa, subí las escaleras y entré a su cuarto. Estaba él, José, mi "Bro", estaba descansando mientras abrazaba a su mascota llamada Perla, que igualmente estaba dormida. Al lado estaba su sillón donde frente estaba la consola y la tele en la que solíamos jugar cuando lo venía a visitar para pasar el rato. Eran lindos momentos en los que le solía visitar a su casa cuando yo vivía lejos de él como él se mí. Le acaricié el hombro y dije:
-Bro...Mi manao, José... Tú ... Mi amigo del alma ... Juro que te pagaré todos los momentos en los que me hiciste feliz con salvarte la vida... Lo prometo... Deséame suerte... Tú vida y la de todos está en mis manos... Si no lo logro: Eres gay...JAJAJAJA- Dije en un tono donde lloraba, reía y cerraba los ojos para evitar llorar y recordar los lindos momentos en los que disfrutábamos de nuestra vida sin importarnos nada más que nuestra amistad.
No quería incomodar más o ser más curioso, opté por salir de su casa y cerrar sus puertas, miraba con tristeza esa casa en la que me hizo reír y apreciar mi vida en sus cumpleaños, fiestas, juntas y convivencia de amistad de él.
Con mi moto quería irme al Alto, no obstante, aunque no quisiera, ME NEGABA Y NO QUERÍA, decidí pasar por la zona en la que vive Amy. Yo pensaba que ella seguiría en mismo estado que todos, durmiendo en su casa, así que subí con mi moto rápidamente para pasar de largo la casa. Pero por desgracia mía: Se le acabó la gasolina a mi motocicleta, y quedé varado en el pavimento, estaba enfrente de la casa de Amy. Esa casa era como "La mano de Midas", si la tocaba o si metía un pie: me podía morir o no sobreviviría para contarlo. Era algo dramático en mi, pero era algo que siempre intentaba olvidar...
Amaba a Amy, la amaba porque intuía en que ella debió sufrir mucho, pensaba que yo sería el que la haría feliz o al menos poder borrar su tristeza a base de mi amor demostrado en acciones y palabras: Como darle malvaviscos y galletas, abrazarla, hacerla reír con mis chistes y si, a veces igual quería besarla o tomarla de la mano pero me daba vergüenza pues tenía miedo que sí la tocara: le contagiaría mi acné o mi fealdad...
A pesar de darle todo eso: ella nunca me amó. Solo me vió como un amigo y que estaba interesado en otro chico más que yo... Esas palabras me rompieron el corazón pero con un nudo en la garganta asentí y acepté su decisión, ella tenía sus motivos suficientes como para decirme que solo me veía como su amigo y no como su verdadero amor...
Estando frente de su casa, solo miraba a detalle su casa, recordando varios lindos momentos en los cuales apenas podíamos estar juntos una vez sea salida de la escuela o unas salidas que apenas podíamos tener algunos meses o semanas con suerte.
Todos esos recuerdos se venían a mi mente como un recordatorio que ella nunca me amó como soy, sino porque fui el único en llenarle ese vacío que sus ex novios le dieron a ella.
Evité llorar porque con José era más que suficiente, me senté en una gradilla para terminar el mini-mapa de esta plaza. Sin embargo... Escuché a lo lejos unas bolsas que se acercaban aquí lentamente. Pensaba que era Frab con cosas nuevas para mejorar sus hechizos o algo parecido, o que sabe mi paradero y que sobreviví a su ataque. Me escondí en un callejón para idearme un plan para atacarlo a pesar de no estar seguro si es él o no. Pero gracias a la sombra que emitía el sol, pude ver que de silueta era una forma femenina con muchos bultos a su alrededor. Estaba asustado y a la vez sorprendido, pensaría que es mi mamá o una ilusión.
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Editado: 02.11.2026