Todos necesitamos
Ese momento de oscuridad
Para ver qué es lo que
Realmente brilla
En nuestras
Vidas..
~
Despierto y veo que el sol se ocultaba al parecer dormí todo el día a mi lado estaba Adams Dormido me acerque a él y me subí en su espalda.
El se despertó de golpe y me sonrió.
— Me gusta verte así...
— Lo siento...
— No tienes porque disculparte no es tu culpa.
— Nunca me había pasado así, ¿y si estoy empeorando?.
— Óyeme. — agarra mi cara entre sus manos. — Tu estas bien.
Lo abrazo fuerte, el siempre a sabido entenderme es mi familia, ellos son mi familia mi madre nunca había estado cuando me daba una crisis, mi padre estuvo en dos oportunidades, a veces extraño que el este conmigo y me haga esos chistes malos que trae de cada viaje...
— Te recuerdo que vamos a salir así que ponte hermosa.
Asiento y veo como el sale de mi cuarto .
Respira Antonella solo serán chicos normales no te harán daño.
Me arreglo y decido bajar para hablar con mi tía sobre lo sucedido hoy, pero cuando llegó a la mitad de la escalera la escucho hablando con Adam..
— ¿Estás seguro que era el?.
— Madre, conozco ese número claro que era el....
¿De quien habla.?.
— ella me tiene preocupada.- susurra.- me duele verla así
— Si Mama, Ella necesita apoyo, ayuda y que su padre venga para que le dé un abrazo.
Mi padre
Arthur...
Termino de bajar las escaleras y mi tía me sonríe, no quiero que sepan que escuche algo de lo que hablaron.
— estas muy hermosa Antonella.
— Demasiado diría yo. - dice Adam
— Déjala es una niña muy linda puede salir como quiera.
El se acerca y me abraza.
— No te alejes de mi.
— Posesivo .- dice Abel jalando mi brazo
— vamos llegaremos tarde …
Salimos los tres de la casa a una pizzería que los chicos conocían, me dijeron que sus amigos eran divertidos bueno, según hay uno que es amargado y serio veremos cómo va eso.
Entramos a un estacionamiento y Adams estaciono el auto .
— Ven .- me abre para bajar
al salir del auto entramos al pequeño restaurante es inevitable no percibir el olor a pizza que se extendía por el lugar Dios es lo mejor quien no ama la Pizza.
—Allí están —señaló Abel, indicando con la cabeza a cuatro chicos que estaban sentados de espaldas, charlando con las chicas que trabajaban en la pastelería de mi tía.
—Ey, chicos... —saludé.
Al oír mi voz, tres de ellos se voltearon con rostros de absoluta sorpresa. El cuarto, sin embargo, me sostuvo la mirada fijamente, sin parpadear. Las chicas se levantaron de inmediato y se acercaron a nosotros con una sonrisa.
—Hola... ¡Wow, estás guapísima! —exclamó Francesca antes de girarse hacia mi primo, con las mejillas encendidas—Hola, Abel.
— Hola Fran ...
— chicos ella es Antonella .- me presenta Adams. - Antón ellos son nuestros amigos...
Cada uno se levanta y se acercan
— Adler Meller señorita hermosa.- besa mi mano
— Otis Clark hermosa.
— Derek Álvarez bebe.- me guiña el ojo y besa mi mejilla. ..
— Es un placer chicos....
El idiota del intruso se acerca a mí y toma mi mano sin permiso.
— Axel Metzler . - besa mi mano sin dejar de ver mis ojos.
Mierda, que rayos.
No, no, no, ja eso ni pensarlo Antonella aléjate de él.
— Si.- quitó mi mano.- el idiota.
— Oh, al parecer ya se conocieron .- habla Derek.
El si que es lindo
— Si en casa de Adam, es una fiera.- dice el idiota. - pero no muerde.
Suelto una carcajada.
— ¿Te imaginas que me muerda? Me pegaría alguna enfermedad o me daría un ataque de rabia... ¡iuuugh! —arrugué la nariz con asco.
Todos estallaron en carcajadas.
— Me cae bien esta chica... —comentó Adler, divertido.
— Al fin alguien que no se deja pisotear por tu enorme ego, Axel —añadió Isabella con ironía.
Todos soltaron una risa. Me agradaban; me gustaba ver que mis primos tenían amigos así, tan... ellos.
— Ven te presentaré a Henry. - Francesca jaló mi mano y me lleva a la barra.- Henry, la prima de Adam.
Sonrió y le doy la mano.
— Antonella .-susurro
— un placer hermosa, Henry. .
— ¿no eres de aquí?..- le preguntó curiosa
— No, soy de Francia estoy aquí por vacaciones . ¿y tu?
— ya, yo soy de Italia.
— Una hermosa italiana..
— Gracias..
Se oyó un carraspeo de voz.
— Una muy hermosa.- el idiota.
— ¿Qué quieres?.
Sentí su pecho dar con mi espalda.
— Porque tan odiosa...
Me volteo y su mirada esta puesta en la mía..
— ¿Qué?.-susurro.
— Tus ojos. - dice viéndome.
— Quita tus manos de ella Axel...- dice Adam
—Vamos Adam, solo la estoy saludando..- dice Axel.
— Adam no aquí.- habla Henry Adam lo ve de mala manera....
El me toma por el brazo y me saca de la pizzería.
— ¡Pero Qué te pasa!...
— ¿te gusta.?
— ¿Quien.?.-es obvio de quien habla.— ¡Hay por favor claro que no!.
— Antonella, él no puede gustarte...
— basta si, No vine aquí a buscar novio ni nada por el estilo, Ve entra que ya, yo voy...