No me importa tú físico

Proyecto Bebe

Después de aquella noticia feliz para mi Nath nos encargamos que todas las personas cercanas conocieran tal sentimiento que desbordaba de nosotros, las felicitaciones no duraron mucho en llegar, la idea era obtener concejos, recomendaciones y lo más importante, respuestas a nuestras dudas, realmente esto de ser padres primerizos daba mucho que pensar.

—. Amor… ¿Tú crees que seremos buenos padres?

—. Nathi yo también me hice esa pregunta, pero tal como lo dijo Saray seremos unos excelentes padres, solo debemos confiar en nosotros, es difícil tener un hijo por primera vez sin experiencia, pero sé que estaremos bien…

—. En serio estoy tan feliz amor, no tienes idea de cuanta felicidad siento que por fin me has hecho padre.

—. Ni lo dudes amor, yo también estoy muy feliz y dichosa, seremos unos excelentes padres yo sé que sí.

—. ¿Qué crees que sea amor? ¿Un niño o una niña?

—. No lo sé amor aún es un capullo que todavía no florece, pero dime tú que quisieras que fuera nuestro pedacito de amor ¿Una hermosa princesa o un hermoso principito?

—. Siendo sincero amor yo desearía que fuera una hermosa princesa como lo eres tú mi hermosa mujer.

No pude evitar sonrojarme con los alagos de Nathaniel, aunque llevamos ya tiempo largo de relación este tenía ese toque de irme enamorando cada día, se comportaba como un gran novio y varias veces me hablo de casarme aunque según el quería realizar una pedida de matrimonio a lo grande, mientras que yo me conformaba con algo sencillo, pero... ¿Quién va a pelear contra la terquedad de Nathaniel Andrade? Yo creo que nadie.

Los meses pasaron y ya tenía 6 meses, toda la panza que había bajado con los ejercicios la subí nuevamente por el embarazo, aunque creo no me importaba verme otra vez gorda, porque era mi bebé el que estaba dentro de mí, e inclusive casi toda mi vida me vi así y el hombre que afortunadamente tengo a mi lado me enseño a ver lo hermosa que era, aunque claro la espalda me dolía más que cuando eran kilos de más los que tenía en vez de una nueva vida, estaba sentada en el sillón esperando a mi esposo para ir a la consulta médica, creo que si se le termino olvidando, el pobre no ha tenido descanso alguno que pasaba trabajando día y noche para entregar un proyecto importante que daría muchos empleos, era un construcción de 3 años aproximadamente que tenía que ganar el contrato si o si, a lo que por esa razón decidí llamarlo para ver sí me iba sola o lo esperaba.

// Llamada telefónica //

N: Hola amor ¿Te encuentras bien? ¿Le paso algo a nuestro bebé?

L: Tranquilo amor todo está bien con nosotros, solo te llamaba porque te recuerdo que tenemos la consulta hoy para saber su sexo ¿Si vendrás o me voy sola?

Escuche como Nathaniel golpeó alguna mesa refunfuñando, me dio pesar se veía estresado y ya venía yo a molestarlo.

L: Amor si estás ocupado puedo ir yo sola y después te doy la sorpresa.

N: No, no amor solo que estoy estresado y me siento tonto de haberme olvidado de algo tan valioso como esto, en verdad lo siento iré corriendo a la casa para recogerte.

L: ¿Y si mejor nos vemos en el hospital? Odiaría que te pase algo por conducir a alta velocidad, mejor repósate un poco y llegas al hospital ¿Sí? ¿Lo haces por nosotros?

N: Bueno amor lo haré por ustedes porque si tienes razón, tomaré un vaso de agua y me iré tranquilamente al hospital.

L: Muy bien mi amor yo me iré en un taxi, nos vemos allá te amo.

N: Yo también te amo, o mejor dicho les amo demasiado.

Simplemente, le lance muchos besos antes de colgar, me levante con sumo cuidado de aquel asiento para detener un taxi justo en la puerta de mi casa que me llevará al hospital, al llegar a los 10 minutos llego mi esposo algo nervioso a lo que al verlo lo abrace acariciando su espalda.

—. ¿Qué paso mi amor? ¿Acaso viste un fantasma?

—. No, para nada amor solo que... Estoy algo nervioso pronto sabremos si es un niño o una niña.

—. Así es amor.

Sonreí feliz dejándole pequeños besos en sus labios sin dejar de acariciar sus manos, escuche mi nombre proveniente del consultorio que me levante con ayuda de Nathaniel y nos adentramos en este, saludé al médico y me dirigí a la camilla para levantar mi blusa.

Un frío gel empezó este aplicar para encender un monitor y con un aparato enseñarnos a nuestro pequeño, si efectivamente era un niño el que tendríamos Nathaniel y yo... No puedo expresarles la felicidad que siento en estos momentos, mi niño, tendría un principito hermoso prontamente en mis brazos, eso me hacía la madre más feliz del mundo.

—. Felicidades tendrán un varón.

—. ¿No está jugando verdad doc? Tendré un hijo varón…

—. No estoy jugando señor Andrade, tendrá un hijo varón su primer hijo será un hermoso niño seguramente.

—. Muchas gracias doc.

Sonreí feliz dándole un beso a mi esposo, ya no me imaginaba cuándo sería el momento de que lo tenga en mis brazos, todo sería muy hermoso al final, mi hijo es mi nuevo motor junto a mi esposo.




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